Preparada para el futuro: 3 formas de hacer que la moda sea más sostenible

A model presents a creation by British designer Stella McCartney as part of her Spring/Summer 2019 women's ready-to-wear collection show during Paris Fashion Week in Paris, France, October 1, 2018. REUTERS/Gonzalo Fuentes - RC14FA403130
Designers including Stella McCartney are shifting to 'vegan fashion'Image: REUTERS/Gonzalo Fuentes
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La industria de la moda y el ámbito del desarrollo internacional parecen mundos aparte. Una se centra en marcar tendencias y diseñar; el otro, en aliviar la pobreza y promover la paz y la seguridad. Durante mucho tiempo ha sido difícil encontrar sinergias entre ambos. Sin embargo, más recientemente se ha observado una colaboración visible en torno a la agenda de sostenibilidad.

Una sorpresa sobre la moda

La industria de la moda, valorada en 2,5 billones de dólares da empleo a más de 60 millones de trabajadores a lo largo de toda la cadena de valor y es un motor importante del desarrollo mundial. Según la ONU, es el segundo mayor consumidor de agua. Quizá no lo sepa, pero la industria textil tiene una mancha oscura. El teñido de textiles es el segundo mayor contaminante del agua limpia del mundo. Las microfibras de poliéster aumentan los volúmenes cada vez mayores de plástico en el medio ambiente. La mayoría de las prendas no son biodegradables y representan una grave amenaza para nuestros océanos y terrenos baldíos. El cultivo del algodón agrava el impacto del uso de sustancias químicas tóxicas en la agricultura. Ni siquiera hablemos de los derechos de género, humanos y laborales.

Lo más alarmante es que los hábitos de consumo han cambiado y las compras de los consumidores han aumentado un 60 % en los últimos 20 años. El 80 % de los textiles desechados acaba en vertederos. En todo el mundo, solo se reutiliza o recicla el 20 % de la ropa, y se recicla menos del 1 % de la ropa recogida.

Image: Fundación Ellen MacArthur, Una nueva economía textil: rediseñar el futuro de la moda

Predicar con el ejemplo y cumplir lo que se dice

Es evidente que la industria de la moda debería rediseñar su huella social y ambiental. Debería tener más en cuenta la disminución de los recursos naturales, la contaminación ambiental y la explotación de la naturaleza, las personas y los animales, y abordar la distribución desigual de los productos.

Estas son tres formas en que las casas de moda pueden ser más sostenibles.

1. Moda ética

A menudo se usan indistintamente los términos moda ecológica, moda lenta y moda ética. Sin embargo, la moda ética abarca un conjunto de criterios más amplio y riguroso para cumplir las normas de sostenibilidad. Las marcas de moda ética respetan los derechos humanos y se adhieren a las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ofrecen una remuneración justa a los trabajadores y entornos de trabajo saludables y seguros, y rechazan los talleres de explotación, el trabajo infantil y la esclavitud.

Además, la moda ética tiene en cuenta el trato justo de los animales. Tras recibir numerosas críticas de grupos ambientalistas, casas de moda destacadas como LVMH, Furla y Michael Kors han sustituido la piel y el cuero por materiales alternativos respetuosos con los animales. Stella McCartney, referente del sector, ha demostrado su compromiso con la innovación disruptiva en la moda. Su marca ha adoptado la «moda vegana»: usa hongos en lugar de cuero y sustituye la seda por proteínas de levadura.

2. Tejidos transparentes

La transparencia está de moda. Los consumidores están poniendo a las casas de moda bajo presión y exigiéndoles que informen y compartan sus políticas, cadenas de suministro, modelos de negocio y prácticas laborales y ambientales. Una mayor transparencia es crucial: conducirá a una mayor rendición de cuentas y, en última instancia, impulsará cambios en la forma de hacer negocios en la moda.

Datos sobre medio ambiente, sociedad y gobernanza (ESG) de Thomson Reuters revelan que las prácticas de sostenibilidad de muchas casas de moda no están a la altura. En su último informe financiero anual, Burberry declaró que «el costo de los productos terminados destruidos físicamente durante el año fue de 28,6 millones de libras esterlinas». La marca admitió haber destruido materias primas para combatir los productos falsificados (y probablemente también para evitar que sus productos acabaran en un montón de artículos rebajados, lo que empañaría la imagen de exclusividad de la marca).

Image: Índice de Transparencia de la Moda 2018

3. Diseñar para eliminar los residuos

Vivimos en una época en la que la gente quiere verse bien, sentirse bien y hacer el bien. Pero también somos culpables de participar en una economía de bienes basada en «extraer, producir y desechar», que no deja de crecer, y en un mundo de consumo y residuos excesivos. La moda sostenible debería alejarse del sistema lineal de producción y adoptar un enfoque circular centrado en un diseño restaurador, reformador y transformador. La revista Nomad describe la economía circular como la «reutilización creativa, el reciclaje, la descomposición, el reensamblaje, la conversión, la reparación, el compostaje o la fundición de productos y materiales que ya han cumplido su propósito».

Varias casas de moda están estudiando iniciativas de la cuna a la cuna (C2C) para cerrar el ciclo de vida de los productos en aras de la sostenibilidad. Recientemente, Adidas se asoció con Parley para crear zapatos con residuos oceánicos recogidos en las playas. Debido al éxito abrumador de los productos, las empresas han decidido ampliar su colaboración ecológica con un marco de sostenibilidad a largo plazo.

Aunque la industria de la moda ha hablado de transparencia, normas éticas y reducción del deterioro ambiental, no siempre ha predicado con el ejemplo. Si las casas de moda realmente quieren seguir a la vanguardia, deben replantear su visión más allá de la próxima temporada y participar en la revolución de la moda sostenible.

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