5 mapas que revelan las zonas silvestres que aún quedan en el mundo

A flock of blackbirds perch in trees in the town on Hopkinsville, Kentucky February 16, 2013. Millions of birds have descended on the small Kentucky city this winter, fouling the landscape, scaring pets and raising the risk for disease. REUTERS/Harrison McClary (UNITED STATES - Tags: ANIMALS ENVIRONMENT SOCIETY) - TM4E92G1KZ001
Just 23% of the planet’s land surface(excluding Antarctica) and 13% of the ocean can now be classified as wildernessImage: REUTERS/Harrison McClary
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Son pocos los rincones del mundo que aún no han sido alterados por la humanidad. Investigaciones recientes han puesto de relieve que solo el 23% de la superficie terrestre(excluyendo la Antártida) y el 13% de el océano puede clasificarse ahora como zona silvestre, lo que representa casi un descenso del 10% en los últimos 20 años. Y más del 70% de lo que queda de zonas silvestres se concentra en solo cinco países.

Investigadores de Estados Unidos y Australia elaboraron recientemente un mapa global para ilustrar este descenso, elaborado combinando datos sobre factores como la densidad de población, las luces nocturnas y los tipos de vegetación. El problema de este enfoque es que la cuestión de dónde empiezan y dónde acaban las zonas silvestres no es tan sencilla como parece a primera vista.

Los datos utilizados para cartografiar las zonas silvestres a menudo se recogen de distintas maneras según la región del mundo. Por ejemplo, algunos conjuntos de datos registran las carreteras hasta los caminos de granjas y bosques, mientras que otros solo recogen las redes viarias principales. La definición de la distancia que debe haber entre el terreno y estas carreteras para clasificarlo como zona silvestre también puede variar. Mientras tanto, unir todos estos datos en un único mapa suele implicar compromisos que reducen su utilidad, como no incluir bloques de zonas silvestres por debajo de un determinado tamaño.

Así pues, aunque los mapas globales son útiles para llamar la atención sobre la reducción de las zonas silvestres, solo el mayor detalle de los mapas nacionales y locales puede ayudarnos realmente a comprender las amenazas que afrontan nuestras zonas silvestres restantes y a responder a ellas.

Escocia

Image: Steve Carver, imagen facilitada por el autor

Escocia es quizá el país con la cartografía de zonas silvestres más detallada del mundo en la actualidad. Se ha cartografiado a escala global, continental, nacional, regional y local, mostrando cada una de ellas progresivamente más detalle y mayores niveles de precisión y fiabilidad. El Gobierno escocés ha podido utilizar estos mapas para definir, de la forma más eficaz, qué debe considerarse como “tierra salvaje” protegida.

Los primeros mapas mostraban que la mayor parte de las zonas silvestres se encontraba en las tierras altas deshabitadas y sugerían que casi no había zonas silvestres en torno a las principales ciudades de Glasgow y Edimburgo. Pero al acercar la mirada y reducir el umbral de tamaño de lo que se consideraba zona silvestre, el Gobierno identificó áreas más pequeñas de tierra salvaje más cercanas a las ciudades, igualmente importantes para el esparcimiento y para la conservación del paisaje, los hábitats y los ecosistemas.

China

Image: International Journal of Wilderness

China sigue la misma línea con un enfoque similar y utiliza la cartografía a escala nacional para definir las zonas silvestres y ayudar a desarrollar un nuevo sistema de parques nacionales. El país puede dividirse claramente en dos, como destaca lo que se conoce como la “línea Hu”, una simple línea recta que une Ai-hui, en el noreste, con Teng-Chong, en el suroeste. Al este de esta línea, el país está densamente poblado y se practica una agricultura intensiva. Al oeste, la población humana es escasa y la tierra sigue siendo en gran medida silvestre.

Los geógrafos chinos están desarrollando métodos para hacer frente a esta marcada polaridad en la distribución de las zonas silvestres del país. Al igual que en Escocia, necesitan identificar esas pequeñas zonas de ecosistemas silvestres que persisten en los paisajes, por lo demás fragmentados y desarrollados, del este.

Amazonia

Image: Google Earth

Una de las cosas que los mapas de zonas silvestres ilustran especialmente bien es cómo se pierden terrenos silvestres por la demanda de alimentos, combustible, agua, madera y minerales a medida que crece la población humana. Los mapas muestran que esto ocurre principalmente a través de la construcción de carreteras asociada a la tala, al petróleo y el gas y a la extracción de minerales. Las imágenes de la continua fragmentación de la Amazonia ofrecen un buen ejemplo de cómo las carreteras, una vez construidas, abren el paisaje a la agricultura.

Europa

Image: Steve Carver, imagen facilitada por el autor

A pesar de los problemas de los mapas globales de zonas silvestres, se han hecho algunos intentos de superar el impacto de los supuestos transfronterizos y de las incoherencias. Las variaciones en la calidad de las zonas silvestres se han cartografiado de forma sistemática en toda Europa como parte de un proyecto de la UE para elaborar un registro de las zonas silvestres que aún quedan en la UE. Una de las cosas que destaca este mapa es lo frecuente que resulta encontrar zonas silvestres en latitudes más septentrionales, demasiado frías y secas para la agricultura o la silvicultura, y en altitudes elevadas donde el terreno es demasiado escarpado para trabajarlo. Por eso no deberíamos sorprendernos de encontrar un patrón similar en el mapa global.

La escala de este tipo de mapas afecta tanto a los patrones que observamos como a la forma en que entendemos la destrucción de las zonas silvestres. A su vez, esto influye en cómo podemos responder a las amenazas que afrontan las zonas silvestres del mundo que aún quedan y en cómo gestionarlas. Aunque los mapas globales acaparan los titulares, también corren el riesgo de ocultar el detalle de las causas subyacentes y, por tanto, tienen un uso limitado. Pueden ser muy útiles para destacar el problema, pero solo deberían ser un punto de partida que nos anime a profundizar y nos ayude a comprender los factores subyacentes de estas zonas silvestres perdidas.

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