El nuevo ejecutivo de la Unión Europea puso en marcha el miércoles un paquete de políticas del Pacto Verde para combatir el cambio climático, y lo presentó como el «momento Apolo» del bloque, pero los Estados de Europa oriental dependientes de los combustibles fósiles parecían dispuestos a frenar la iniciativa.
La primera gran propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, desde que asumió el cargo el 1 de diciembre comprometerá a la UE a lograr la neutralidad climática para 2050, sin emitir más gases de efecto invernadero de los que se puedan absorber.
Su propuesta servirá de base para un debate el jueves entre los líderes de los Estados miembros. Sin embargo, Polonia, Hungría y la República Checa ya se oponían a un proyecto de decisión de la cumbre sobre el tema, según diplomáticos y documentos.
«Hoy comienza un viaje. Pero este es el momento Apolo de Europa», dijo von der Leyen a los periodistas antes de presentar su propuesta climática ante el Parlamento Europeo.
«El Pacto Verde Europeo es muy ambicioso, pero también evaluará con mucho cuidado el impacto y cada uno de los pasos que estamos dando», afirmó.
La preocupación mundial ha aumentado en los últimos meses tras las olas de calor, las sequías y los incendios forestales que, según los científicos, se han agravado por el aumento de las temperaturas.
La Comisión Europea propondrá en marzo de 2020 nuevas leyes para que la UE alcance la neutralidad climática para 2050. También propondrá, para mediados de 2020, objetivos más ambiciosos para reducir las emisiones de aquí a 2030, elevando la meta actual del 40 % a «al menos» el 50 %, según el documento publicado el miércoles.
Uno de los componentes principales es el llamado Fondo para una Transición Justa, un mecanismo de al menos 35.000 millones de euros que apoyaría a las «regiones más expuestas al reto de la descarbonización».
Von der Leyen dijo que la Comisión quiere movilizar inversiones por valor de 100.000 millones de euros para ayudar a las economías del bloque a financiar la transición para abandonar los combustibles fósiles. Para que el resto del mundo siga su ejemplo, se establecería un impuesto fronterizo al carbono, es decir, aranceles sobre los productos contaminantes importados.
Se avecina un choque en la cumbre
Amigos de la Tierra Europa dijo que el Pacto Verde marcaba un cambio de tono, pero que no iba lo bastante lejos.
«Por fin, la UE está despertando ante la creciente preocupación pública por la emergencia planetaria», dijo Jagoda Munic, directora de la organización no gubernamental ecologista.
«Sin embargo, las promesas son demasiado modestas, demasiado escasas y llegan demasiado tarde: vamos en un tren sin control hacia el colapso ecológico y climático, y la Comisión Europea cambia de marcha con suavidad en vez de pisar el freno a fondo».
El objetivo de neutralidad climática para 2050 será uno de los principales temas que abordarán los líderes de la UE en su cumbre del jueves y viernes.
Todos los miembros, salvo Polonia, la República Checa y Hungría, se han comprometido con el objetivo.
Los países que se resisten han impedido que la UE lidere la lucha mundial contra el cambio climático durante el último año, ya que el objetivo requiere el apoyo unánime.
«La República Checa también quiere alcanzar la neutralidad de carbono, pero no lo lograremos sin energía nuclear», dijo en Twitter el primer ministro checo, Andrej Babis.
«La UE debe reconocer que la energía nuclear es una fuente sin emisiones. Además, los costes de la neutralidad de carbono serán enormes».
Al preguntarle antes de la cumbre qué haría falta para que los países que se resisten se sumaran, un alto diplomático de la UE sonrió e hizo con los dedos el gesto de pedir dinero.
Por otra parte, en un revés para las ambiciones climáticas del bloque, los Estados de la UE rechazaron el miércoles un acuerdo sobre un conjunto de normas que regularían qué productos financieros pueden calificarse de «verdes» y «sostenibles», dijo un funcionario de la UE.






