Los vientos del cambio siguen soplando con fuerza en el sector energético europeo. Las energías renovables, en particular la eólica, siguen ganando peso en el conjunto, aunque su ritmo de adopción se ralentizó durante el último año.

En el conjunto de la UE, el 95 % de todas las nuevas instalaciones de generación eléctrica en 2018 correspondieron a energías renovables, acompañadas de niveles alentadores de inversión. En total, se registró un aumento interanual del 20 %, hasta 26 700 millones de euros (30 260 millones de dólares): la inversión en parques eólicos marinos alcanzó los 10 300 millones de euros (11 670 millones de dólares), mientras que las inversiones en parques eólicos terrestres llegaron a un máximo histórico de 16 400 millones de euros (18 590 millones de dólares). En total, el 63 % de las inversiones en energías renovables se destinó a la eólica, frente al 52 % de 2017.
Sin embargo, según un estudio de WindEurope, organismo que representa a la industria de la energía eólica, en 2018 se produjo una caída del 32 % en la cantidad de nueva capacidad eólica instalada por los 28 Estados miembros de la UE. Esta caída se debe muy probablemente a una combinación de dos factores clave. Los cambios en la financiación y en la disponibilidad de subsidios públicos han provocado que el mercado de nuevas instalaciones se enfríe ligeramente. Otro motivo de la aparente caída drástica es que 2017 fue un año récord para Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda y el Reino Unido, lo que amplía la diferencia entre ambos años.
Actualmente, la energía eólica representa el 18,4 % de la capacidad total instalada de generación de energía de la UE y el 14 % de la demanda total de electricidad. Además, es la fuente con más instalaciones en 2018: supone el 48 % de los emplazamientos de capacidad eléctrica total, por encima de cualquier otra forma de generación de energía.
El informe de WindEurope también destaca los países que van a la cabeza o que, como mínimo, superan con creces lo que cabría esperar de su tamaño en lo que respecta a la energía eólica.
Dinamarca
No sorprenderá a nadie que Dinamarca destaque notablemente en materia de energía eólica. Al igual que sus vecinos escandinavos Noruega y Suecia, que también apuestan por la energía verde, Dinamarca tiene una sólida trayectoria en energías renovables. En 2017, obtuvo el 74 % de su energía de fuentes renovables. Con un 41 %, Dinamarca tiene la mayor proporción de energía eólica sobre su demanda total de electricidad, muy por encima del resto de países de la UE.

Irlanda
Puede que no tenga la tradición en energía verde de Dinamarca, pero la Isla Esmeralda no se queda atrás en la adopción de la energía eólica. Mientras que Dinamarca lidera la clasificación con un 41 %, Irlanda ocupa el segundo puesto, con un 28 % de sus necesidades energéticas cubiertas por la eólica el año pasado. Con arreglo a su Directiva de Energías Renovables de 2009, Irlanda se fijó el objetivo de producir el 16 % de toda su energía a partir de fuentes renovables para 2020. Sin embargo, en 2017 Irlanda solo alcanzó el 10,7 % por lo que aún tiene camino por recorrer.
Reino Unido
Puede que quede por detrás de Dinamarca e Irlanda, pero en 2017-2018 el Reino Unido registró un mayor aumento anual de la energía eólica en su demanda eléctrica que cualquier otro Estado miembro de la UE, pasando del 13,5 % al 18 %. También ocupó el segundo lugar en número de instalaciones eólicas realizadas en 2018, lo que representa el 16 % del total de la UE. Dos tercios de los nuevos emplazamientos eólicos del Reino Unido son marinos, y ahí es donde el país realmente destaca. Por ejemplo, el parque eólico marino Walney 3 Extension cuenta con 87 aerogeneradores y una capacidad de 657 MW, lo que lo convierte en el parque eólico marino operativo más grande del mundo.
Alemania
Al igual que los países escandinavos, Alemania tiene una larga tradición como líder en energía verde. Hace dos años, batió su propio récord energético cuando el 85 % de sus necesidades de electricidad fue cubierto por energías renovables. Sigue dominando en este ámbito, tras instalar el 29 % de los nuevos emplazamientos eólicos de la UE el año pasado. Esta cifra es inferior a la de 2017, cuando fue responsable del 39 % de todas las instalaciones eólicas de la UE. Pero sigue teniendo, con diferencia, la mayor base instalada de energía eólica, con el 31 % del total, muy por delante de España, segunda con un 12 %.






