Estos refugios para bicicletas están hechos con turbinas eólicas

Wind turbines in the French countryside.
Wind turbines in the countryside in France, which are likely to be recycled after retirement.Image: Thomas Reaubourg/Unsplash
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  • Las turbinas eólicas tienen una vida útil de unos 20 años.

  • Se puede reciclar el 85 % de ellas. Pero las palas de polímero plástico plantean un desafío especial.

  • Las palas 100 % reciclables están a la vuelta de la esquina.

  • Mientras tanto, se han ideado formas innovadoras de reutilizarlas.

Como muchas cosas buenas de la vida, las turbinas eólicas no duran para siempre. Pero deshacerse de las palas de turbinas retiradas se ha convertido en un quebradero de cabeza para la industria de las energías renovables. Están hechas de materiales difíciles de reciclar.

Desde refugios para bicicletas hasta puentes, las palas fuera de servicio están encontrando nuevos usos innovadores en todo el mundo. Y las primeras palas de turbina 100 % reciclables acaban de producirse en Dinamarca.

Se puede reciclar hasta el 85 % de una turbina eólica existente, incluidos el mástil de acero y los componentes eléctricos fabricados con metales como el cobre, pero no las palas de la turbina, que ya representan el 10 % de los residuos europeos de materiales compuestos reforzados con fibra.

La imagen muestra una gran turbina eólica, que debe sustituirse tras 20 años de servicio.Image: Pixabay/Steppinstars

La Universidad de Strathclyde estima que para 2050 habrá 2 millones de toneladas de residuos de turbinas eólicas que necesitarán una eliminación segura en todo el mundo para 2050.

En el pasado, las palas, que incluyen fibra de vidrio o polímeros reforzados con fibra de vidrio (GRP), se vertían en vertederos o se incineraban. Alemania ya ha prohibido el vertido de materiales compuestos en vertederos y otros países también están imponiendo prohibiciones totales o parciales.

Reciclaje para ciclistas

La ciudad portuaria danesa de Aalborg, donde se fabrican las nuevas palas reciclables, ha encontrado un nuevo uso innovador para las palas viejas: convertirlas en refugios para las bicicletas de la ciudad. Los materiales que hacen que las palas sean difíciles de reciclar también las hacen duraderas y resistentes.

Esta imagen muestra una sección de una pala de turbina que sirve de refugio para bicicletas en Dinamarca.Image: Siemens Gamesa vía Twitter

Nueve de cada diez daneses tienen bicicleta, y el ciclismo representa una cuarta parte de todos los trayectos de menos de 5 km en el país. Pero el clima escandinavo puede ser duro con las bicicletas que se dejan al aire libre, especialmente en invierno.

En Irlanda, donde habrá que deshacerse de 11.000 toneladas de palas de turbinas fuera de servicio durante los próximos cuatro años, University College Cork ha ideado un plan para utilizar algunas de ellas para construir un puente en una vía verde: un sendero y carril bici de 22 km sobre el trazado de una antigua línea ferroviaria.

Los diseñadores afirman que, además de su resistencia estructural, las suaves curvas de las palas añadirán un elemento estéticamente atractivo al puente de 5 metros de luz que cruza la Midleton a Youghal Greenway, en el este del condado de Cork, cuya inauguración está prevista para 2023.

Mientras tanto, en el Reino Unido, las palas retiradas se utilizan en lugar del acero para reforzar muros de hormigón en las obras de construcción de la nueva línea ferroviaria de alta velocidad HS2 del país.

La imagen muestra una pala de turbina antigua utilizada para reforzar el hormigón.Image: HS2 Ltd

«Reutilizar las palas de turbina antiguas reduce los residuos, disminuye la demanda de acero nuevo y reduce las emisiones de carbono generadas durante la producción de hormigón», afirmó Rob Cairns, responsable de innovación de HS2.

«Si nuestro proyecto piloto, pionero en el mundo, sale bien, podríamos ver cómo un residuo de la industria energética se convierte en un material esencial para el sector de la construcción en el futuro».

En otro lugar, investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, en Estados Unidos, utilizaron recientemente una gran sección de una pala de 100 metros como techo de una casa pequeña construida con métodos convencionales. Los científicos también han probado las propiedades de las palas retiradas para utilizarlas como postes de líneas eléctricas.

Descomposición química

La empresa danesa Vestas Wind Turbine Systems, en colaboración con la Universidad de Aarhus, ha creado un proceso para descomponer químicamente las palas de turbina y extraer la resina plástica epoxi que contienen, que luego puede utilizarse para fabricar palas nuevas.

Mientras tanto, los promotores noruegos de parques eólicos Akers Offshore Wind y la Universidad de Strathclyde han ideado un método pionero para extraer y reutilizar la fibra de vidrio de las palas de turbina en desuso, que, según afirman, podría satisfacer el 50 % de la demanda mundial de fibra de vidrio si se aplicara en todo el mundo.

«Los residuos de GRP suponen un desafío no solo para la industria de la energía eólica, sino también para todas las industrias que dependen de materiales GRP en sus procesos de producción y fabricación», dijo Mats Ektvedt, de Akers, a Euro News.

«Esto incluye la fabricación de automóviles, las embarcaciones marítimas, la producción de petróleo y gas, la construcción, los artículos deportivos y mucho más. Ahora nos centramos en reciclar las palas de turbinas eólicas, pero nuestro objetivo es desarrollar procesos de recuperación lo bastante robustos para tratar otros tipos de residuos», añadió.

El Foro Económico Mundial afirma que el 90 % de todos los plásticos producidos en el mundo nunca se recicla. La Alianza Global para la Acción contra el Plástico del Foro trabaja con empresas y líderes mundiales para poner fin a los vertidos, aumentar el reciclaje y crear una economía circular de los plásticos.

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