Según estudios recientes, hay alrededor de 1,8 billones de fragmentos de plástico en nuestros océanos. Eso equivale a unas 80.000 toneladas de basura en el agua. Una organización de los Países Bajos ha encontrado una forma singular de combatir la contaminación de las vías fluviales.
Al igual que muchas otras empresas de barcos, Plastic Whale ofrece visitas guiadas por los pintorescos canales de Ámsterdam y el puerto de Róterdam, pero con un añadido: durante el recorrido, los pasajeros sacan plástico del agua. Si esto parece una forma poco convencional de recorrer una ciudad europea, quizá sorprenda saber que miles de personas suben a bordo cada año y se arremangan encantadas para retirar plástico del agua.
Entonces, ¿qué pueden esperar exactamente las personas de este insólito paseo en barco? Los turistas reciben una visita guiada en inglés o neerlandés por los canales históricos durante la excursión de 2 horas. También pueden usar grandes redes para competir y ver quién consigue sacar del agua el objeto más original.
Como cabe imaginar, los canales que atraviesan una gran ciudad como Ámsterdam seguramente esconden todo tipo de curiosos objetos en sus profundidades. Desde pasaportes hasta maniquíes, los guías de Plastic Whale han visto salir de las vías fluviales prácticamente todo tipo de objetos. Quienes no quieran limpiar los canales también pueden simplemente relajarse y escuchar la visita guiada.
La idea de este singular paseo en barco surgió en 2011 cuando Marius Smit viajaba por el mundo y se dio cuenta de cuánta contaminación había en el agua. Fundó Plastic Whale en la capital neerlandesa con el objetivo de retirar plástico de las vías fluviales del mundo y, al mismo tiempo, dar valor al plástico desechado.
Hasta ahora, la organización ha avanzado mucho en la eliminación del plástico de los canales. En diciembre de 2017, la empresa había recogido 105.105 botellas desechadas y llenado 2.062 bolsas de residuos. Cuesta imaginar que toda esa basura podría seguir acechando en los canales si una sola persona no hubiera decidido cambiar las cosas y actuar.
Smit declaró a Lonely Planet: «Al pasear por los canales, no lo dirías, pero incluso en los hermosos canales de Ámsterdam, reconocidos por la Unesco, el problema de los residuos plásticos es grave. Cada año sacamos del agua más de 25.000 botellas de plástico y toneladas de otros tipos de residuos plásticos».
Pero ¿qué ocurre con todo el plástico recogido? Los barcos en los que viajan los pasajeros están hechos de plástico retirado de los canales de Ámsterdam. Hasta ahora, la empresa ha creado una flota de diez barcos de plástico reciclado mediante este programa. Al prolongar la vida útil del plástico, el programa ofrece una solución circular al problema de los residuos plásticos: crea más barcos para ampliar las labores de limpieza.
La Fundación Plastic Whale organiza programas educativos y ofrece actividades gratuitas para enseñar a la gente cómo lograr aguas libres de plástico. Probablemente sea el único programa que enseña a la gente que la «sobrepesca» puede ser algo bueno.
El objetivo de Plastic Whale es «dejar de tener que operar». Al menos en los Países Bajos. Debido a la producción incesante de residuos plásticos, la empresa busca centrarse en lograr un impacto más amplio mediante alianzas en todo el mundo, sobre todo en países que necesitan urgentemente retirar residuos de sus vías fluviales.






