Estas son cinco de las mayores amenazas para nuestros océanos y así podemos resolverlas

Oceans cover 70% of the earth’s surface.Image: The Ocean Agency/ XL Catlin Seaview Survey
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Los océanos cubren el 70 % de la superficie terrestre. Para tener un planeta saludable, necesitamos océanos saludables. Sin embargo, están amenazados. Estos son cinco de los mayores desafíos que afrontan nuestros océanos y lo que podemos hacer para resolverlos.

1. Cambio climático

Podría decirse que el cambio climático representa la mayor amenaza para la salud de los océanos. Los está calentando, favorece su acidificación y dificulta la respiración en ellos al reducir los niveles de oxígeno disuelto. Imagina lo mal que estaría un pez en una pecera si subiéramos la temperatura, echáramos ácido y quitáramos el aireador. Eso es lo que, lenta pero inexorablemente, estamos haciendo a nuestros océanos.

Coral blanqueado cerca de la isla Heron, AustraliaImage: The Ocean Agency/ XL Catlin Seaview Survey

Cada cual puede reducir su propia huella de carbono y ayudar a frenar el cambio climático tomando decisiones inteligentes sobre lo que comemos y cómo viajamos. Por ejemplo, el coste de carbono de una cena de bistec y gambas puede ser mayor que el de conducir un automóvil de bajas emisiones de Los Ángeles a Nueva York. Con 7.600 millones de personas en el planeta, estas decisiones se acumulan. En nuestras empresas, podemos sumarnos a compañías como Salesforce, Google y Lyft para alcanzar la neutralidad de carbono.

2. Contaminación por plásticos

Más de cinco billones de fragmentos de plástico flotan en los océanos. Y la gran isla de basura del Pacífico sigue creciendo. Por cada libra de atún que extraemos del océano, devolvemos dos libras de plástico. Se necesitan con urgencia medidas audaces para reducir la contaminación por plásticos.

Image: Chris Jordan

Todos podemos contribuir rechazando los plásticos de un solo uso, como las pajitas, los cubiertos y los envases de comida. Los usamos durante unos segundos, pero después pueden pasar siglos circulando por nuestros océanos y causando daños considerables. Las acciones individuales deben contar con el respaldo del liderazgo internacional. El G7 está considerando una Carta sobre los Plásticos que podría cambiar las reglas del juego para frenar la avalancha de contaminación por plásticos que llega a nuestros océanos.

Image: Ocean Conservancy

3. Productos del mar sostenibles

Casi un tercio de las poblaciones mundiales de peces está sobreexplotado. Especies que antes eran muy abundantes, como el atún rojo, están cada vez más amenazadas. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada puede costarle a la economía mundial hasta 23.000 millones de dólares. En muchas zonas, los restaurantes y mercados de productos del mar sirven habitualmente especies amenazadas, equivalentes submarinos de un rinoceronte o un panda.

Pescado de arrecife a la venta en las Islas SalomónImage: WorldFish

Nuevas aplicaciones, entre ellas Seafood Watch, pueden ayudarnos a evitar estas especies amenazadas y, en su lugar, elegir productos del mar sostenibles y saludables. Algunos sectores de productos del mar también pueden estar vinculados a graves abusos contra los derechos humanos, como el trabajo infantil y la esclavitud. Algunas de esas mismas aplicaciones pueden ayudarnos a evitar estos problemas humanitarios.

4. Áreas marinas protegidas

Todos sabemos que los parques y las áreas protegidas terrestres ayudan a prosperar a la fauna, como los osos, los ciervos y los elefantes. Lo mismo ocurre con las áreas protegidas submarinas. Además de preservar la fauna marina emblemática y de importancia ecológica, incluidos tiburones, delfines y corales, las áreas protegidas del océano pueden funcionar como cuentas de ahorro para la pesca. Los peces que viven en ellas crecen más y producen más crías. Estas luego se dispersan más allá de los límites del área protegida y son capturadas por las pesquerías, como rendimiento de su inversión en el parque.

Nos estamos quedando rezagados en la creación de áreas protegidas en el océano. Hoy, solo el 2 % de nuestros océanos está incluido en parques marinos con protección estricta. Los científicos estiman que quizá sea necesario proteger el 30 % de los océanos para garantizar adecuadamente el futuro de la fauna marina y la salud de los océanos.

Image: Smithsonian

Debemos apoyar las iniciativas locales, nacionales e internacionales para crear más áreas marinas protegidas. El turismo responsable también ayuda. La industria turística puede ser tanto una beneficiaria clave como una guardiana de los parques marinos. Podemos reforzar estos esfuerzos alojándonos en hoteles que financian la protección de los parques marinos en las aguas cercanas, replantando corales y gestionando su huella ambiental cerca de estos parques.

5. Subvenciones a la pesca

Cada año, los gobiernos destinan 35.000 millones de dólares a subvenciones a la pesca, la mayoría de las cuales acelera directamente la sobrepesca perjudicial. Las subvenciones generan un exceso de capacidad en las flotas pesqueras y permiten que los barcos pesquen con mayor intensidad durante más tiempo, incluso cuando, de otro modo, no tendría sentido económico. Por ejemplo, una parte considerable de la pesca en alta mar, donde los peces son un recurso compartido internacionalmente, probablemente no sería rentable sin las subvenciones pesqueras.

En la reunión ministerial de 2019 de la Organización Mundial del Comercio se presenta una oportunidad crucial para adoptar una postura firme y prohibir las subvenciones pesqueras perjudiciales. Debemos instar a nuestros líderes nacionales a alcanzar un acuerdo para poner fin a las subvenciones y promover un futuro saludable para los peces y los pescadores de nuestros océanos.

Escucha un pódcast con Douglas McCauley sobre los principales desafíos, avances e implicaciones de la Cuarta Revolución Industrial que influyen en el estado de los océanos.

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