El Banco Europeo de Inversiones anunció el jueves que dejaría de financiar proyectos de combustibles fósiles a finales de 2021, una decisión histórica que podría asestar un golpe a miles de millones de dólares en proyectos de gas en cartera.
La nueva política de préstamos energéticos del banco, que, según afirmó, fue aprobada con un apoyo «abrumador», vetará la mayoría de los proyectos de combustibles fósiles, incluido el uso tradicional del gas natural.
«Este es un primer paso importante; no es el último», declaró Andrew McDowell, vicepresidente del BEI, a los periodistas en una conferencia telefónica.
Con arreglo a la nueva política, los proyectos energéticos que soliciten financiación del BEI deberán demostrar que pueden producir un kilovatio-hora de energía emitiendo menos de 250 gramos de dióxido de carbono, una medida que prohíbe las centrales eléctricas tradicionales de gas.
La política plantea nuevos riesgos para la industria del gas, que tiene más de 200.000 millones de dólares en proyectos de gas natural licuado en cola para avanzar en todo el mundo durante los próximos cinco años, con el objetivo de ofrecer una alternativa más limpia al carbón y al petróleo.
«Los nuevos criterios de financiación del BEI harán que la concesión de préstamos a proyectos de gas sea muy difícil», afirmó Nicholas Browne, director de investigación con sede en Singapur de la consultora de energía y minería Wood Mackenzie, en una nota.
«A su vez, esto supondría un importante desafío estratégico para las empresas que han identificado el gas como el principal motor del crecimiento futuro», declaró.
Con arreglo a la nueva política, los proyectos de gas tendrían que basarse en lo que el banco denominó «nuevas tecnologías», como la captura y el almacenamiento de carbono, la combinación de generación de calor y electricidad o la mezcla con gases renovables del gas natural fósil.
Las organizaciones ambientalistas celebraron la decisión del BEI, pero expresaron su decepción por que su entrada en vigor se retrasará un año tras las presiones de los Estados miembros de la Unión Europea.
«Chapeau al Banco Europeo de Inversiones y a los países que lucharon con firmeza para ayudarle a establecer hoy un referente mundial», declaró Sebastien Godinot, economista de WWF UE, en un comunicado.
Entrada en vigor aplazada
El BEI, el mayor prestamista multilateral del mundo, tiene ambiciosos objetivos en materia de finanzas sostenibles. McDowell afirmó que el banco quiere «marcar la pauta» de lo que significa que un banco multilateral esté alineado con el Acuerdo de París.
La decisión del jueves era esperada, tras el respaldo unánime que los ministros de Finanzas de la UE dieron la semana pasada a la eliminación progresiva de la financiación de proyectos de gas, petróleo y carbón para contribuir a combatir el cambio climático.
Una decisión sobre la financiación de combustibles fósiles estaba prevista para el mes pasado, pero se aplazó debido a las divisiones dentro del bloque. Algunos países querían que la financiación del gas continuara, lo que llevó a McDowell a escribir el 5 de noviembre a los 28 accionistas actuales del banco, los Estados miembros de la UE.
En la carta, McDowell sugirió aplazar el fin originalmente propuesto de la concesión de préstamos para combustibles fósiles, del final de 2020 al final de 2021, lo que había solicitado la Comisión Europea.






