El cambio climático contribuye a que haya más sequías y escasez de agua en continentes de todo el mundo.
El norte de Italia afronta la peor sequía en 70 años, y más del 43% de los estados de EE. UU. sufren sequías actualmente.
Un nuevo informe de la ONU señala que la frecuencia y la duración de las sequías han aumentado casi un tercio desde 2000.
Una solución importante podría ser prestar más atención a la restauración de tierras, por ejemplo mediante la agrosilvicultura y sistemas de riego más eficientes, afirma la ONU.
El Po, el río más largo de Italia, ha sido un centro vital de transporte a lo largo de la historia y ha ayudado a que el norte del país se convierta en una potencia industrial. Pero «el rey de los ríos» se está secando debido a períodos de sequía severa. Los expertos dicen que está casi tres metros por debajo del nivel cero de referencia, muy por debajo de la media estacional.
A principios de julio, el Gobierno italiano declaró el estado de emergencia en cinco regiones debido a una sequía descrita como la peor en 70 años. Alrededor de un tercio de la población italiana (17 millones de personas) vive junto al Poy allí también se encuentra más de la mitad de los cerdos y el ganado del país.
La sequía ha amenazado el suministro de aceite de oliva y arroz para risotto, lo que podría elevar los precios hasta un 50%, informa The Guardian. «Hay dos categorías de causas de esta crisis del agua: una es el déficit de precipitaciones de los últimos tres años. También contribuye el aumento general de las temperaturas; no cabe duda de que el cambio climático está teniendo efecto», declaró el primer ministro italiano, Mario Draghi.
La sequía amenaza a varios países europeos
La vecina Francia atraviesa su peor sequía desde que comenzaron los registros en 1958, según la primera ministra, Elisabeth Borne. Hay restricciones de agua en gran parte del país y se prevé que la cosecha de maíz sea casi un 20% menor que en 2021, según ha declarado el Ministerio de Agricultura.
Portugal registró su julio más caluroso desde que comenzaron los registros y el 99% del país sufre una sequía grave o extrema. Las temperaturas medias superaron ligeramente los 40 °C, según el servicio meteorológico IPMA, casi tres grados por encima de la media habitual de julio.
La sequía afecta a alrededor del 75% de Rumanía. Se prevé que la cosecha de cereales del país disminuya en 30 millones de toneladas.
Más al norte, se ha declarado la sequía en algunas zonas de Inglaterra, lo que probablemente provocará restricciones en el uso del agua. El Grupo Nacional contra la Sequía afirma que, para 2050, algunos ríos podrían tener hasta un 80% menos de agua durante el verano y las temperaturas podrían aumentar hasta 7 grados como resultado del cambio climático. En julio, las temperaturas de algunas zonas del Reino Unido superaron por primera vez los 40 °C. La BBC informó de que los primeros seis meses del año fueron los más secos en Inglaterra desde 1976.
La sequía afecta a otros continentes del mundo
El Cuerno de África sufre la peor sequía en más de 40 años, y más de 18 millones de personas afrontan hambre grave en Etiopía, Somalia y algunas zonas de Kenia, advirtió la FAO.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirma que la sequía afecta a África más que a cualquier otro continente, donde representa el 44% del total mundial, según su reciente informe Drowning by Numbers.
Estos países han registrado precipitaciones inferiores a la media durante cuatro años consecutivos, lo que ha tenido un efecto devastador en la agricultura y la producción de alimentos. La FAO ha puesto en marcha un plan de ayuda de emergencia y mitigación, y la agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, solicita 42,6 millones de dólares para proporcionar ayuda vital a las personas afectadas por la sequía en la región.
A finales de julio, más del 43% de Estados Unidos sufría sequía, según reveló el Sistema Nacional Integrado de Información sobre Sequías del Gobierno. Indica que actualmente más de 130 millones de personas [en el momento de la publicación] están afectadas por la sequía, al igual que 229 millones de acres de cultivos. La economía de Estados Unidos ha perdido unos 249 millones de libras esterlinas debido a la sequía y a las pérdidas de cosechas relacionadas según la ONU.
La frecuencia y la duración de las sequías han aumentado casi un tercio en todo el mundo desde 2000, afirma la ONU. Según Drought in Numbers 2022, la crisis climática está agravando esta situación. El informe señala que más de 2.300 millones de personas en todo el mundo afrontan actualmente estrés hídrico. Aunque las sequías representan solo el 15% de los desastres naturales, causaron 650.000 muertes entre 1970 y 2019. Más de 10 millones de personas han muerto a causa de grandes sequías en los últimos 100 años.
El informe añade que, para 2050, la sequía podría afectar a más del 75% de la población mundial. Hasta 5.700 millones de personas podrían vivir en zonas con escasez de agua durante al menos un mes al año, y más de 215 millones podrían verse desplazadas de sus hogares debido a la sequía y a otros factores relacionados con el cambio climático.
Cambiar nuestra relación con la tierra y los alimentos
«Estamos en una encrucijada», afirmó Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, en el prólogo del informe. «Debemos orientarnos hacia las soluciones en lugar de seguir con acciones destructivas y creer que los cambios marginales pueden reparar fallos sistémicos». También dijo en un tuit que la restauración de tierras es una solución al problema que necesita inversión urgente.
Sin embargo, el informe también destaca varios casos de éxito. Los agricultores de Níger han reducido considerablemente los riesgos de sequía al crear nuevos sistemas agroforestales en cinco millones de hectáreas. El coste medio ha sido inferior a 20 dólares por hectárea. La cobertura vegetal ha aumentado en más de siete millones de hectáreas del Sahel durante los últimos 25 años gracias a intervenciones como cambios en la gestión de los árboles y en la tenencia de la tierra.
Además, la adopción del riego por goteo ha aportado importantes beneficios en las provincias propensas a la sequía de Viet Nam, Camboya e Indonesia. Los agricultores de hortalizas de esas zonas pudieron aumentar hasta un 43% la eficiencia en el uso del agua y entre un 8% y un 15% el rendimiento.
El informe Drought in Numbers 2022 concluye: «Se necesitan técnicas de gestión agrícola sostenibles y eficientes para producir más alimentos con menos tierra y agua, y la humanidad debe cambiar su relación con los alimentos, el forraje y las fibras, orientándose hacia dietas basadas en plantas y frenando el consumo de animales». Los autores del informe afirman que se necesitan con urgencia políticas concertadas, alianzas y financiación en todos los niveles para elaborar planes integrales de acción contra la sequía.






