Así es como prevenimos futuras pandemias, según 22 científicos destacados

COVID-19 coronavirus pandemic human action
There are 1.7 million ‘undiscovered’ viruses in mammals and birds, 827,000 of which could infect humans.Image: Unsplash/Mika Baumeister
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  • La actividad humana es la responsable de la COVID-19, según 22 expertos internacionales.

  • Pero podemos prevenir futuras pandemias protegiendo mejor los recursos naturales de la Tierra.

  • Hay 1,7 millones de virus «no descubiertos» en mamíferos y aves, de los cuales 827 000 podrían infectar a los seres humanos.

  • Pero no es demasiado tarde para cambiar de rumbo y reforzar nuestras defensas.

  • Los expertos afirman que orientar nuestros esfuerzos hacia la prevención reduciría la amenaza.

La buena noticia es la siguiente: podemos prevenir futuras pandemias.

Pero solo si adoptamos medidas para proteger el medioambiente y restaurar sus defensas naturales, según un grupo internacional de 22 científicos destacados.

«No hay ningún gran misterio sobre la causa de la pandemia de COVID-19 ni sobre la de ninguna pandemia moderna», afirmó el Dr. Peter Daszak, presidente del grupo de expertos convocado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).

La COVID-19 es la sexta crisis sanitaria mundial desde la pandemia de gripe de 1918, y «su aparición ha sido totalmente impulsada por las actividades humanas», afirma el informe, que añade que hay 1,7 millones de virus «no descubiertos» en mamíferos y aves, de los cuales hasta 827 000 podrían infectar a personas.

«Las mismas actividades humanas que impulsan el cambio climático y la pérdida de biodiversidad también generan riesgo de pandemia, a través de sus efectos en nuestro medioambiente. Los cambios en la forma en que utilizamos la tierra, el comercio, la producción y el consumo insostenibles alteran la naturaleza y aumentan el contacto entre la fauna silvestre, el ganado, los patógenos y las personas». Este contacto permite que los virus pasen de una especie a otra y se propaguen más rápidamente por todo el mundo.

Así es como surgen y se propagan las pandemias, y su frecuencia está aumentando, según los científicos.Image: IPBES

La prevención es mejor que la reacción

El grupo afirma que, en lugar de hacer frente a los brotes de pandemia una vez que se producen, debemos actuar ya para prevenirlos mediante mayores esfuerzos de conservación y poniendo fin a la sobreexplotación de los recursos de la Tierra.

«La abrumadora evidencia científica apunta a una conclusión muy positiva», afirmó Daszak. «Cada vez tenemos más capacidad para prevenir pandemias, pero la forma en que las estamos abordando en la actualidad ignora en gran medida esa capacidad».

Daszak afirma que el hecho de que la actividad humana haya provocado un cambio tan rápido en el entorno natural demuestra que también tenemos la capacidad de generar cambios en la dirección correcta, pero «nuestro enfoque se ha estancado efectivamente».

Se necesita una acción global

Al prever que el coste global de la pandemia de COVID-19 podría ya ascender a 16 billones de dólares, el informe del IPBES pide la creación de un consejo intergubernamental de alto nivel sobre prevención de pandemias que coordine una acción global para prevenir futuros brotes.

Si no se toman medidas, el informe afirma que las futuras pandemias se producirán con mayor frecuencia, se propagarán más rápido y matarán a más personas que la COVID-19. El grupo afirma que el coste económico de la pandemia actual es 100 veces el coste estimado de prevenirla protegiendo la naturaleza.

Piden «cambios para reducir los tipos de consumo, la expansión agrícola globalizada y el comercio que han llevado a las pandemias. Esto podría incluir impuestos o gravámenes sobre el consumo de carne, la producción ganadera y otras formas de actividades de alto riesgo de pandemia», afirma el informe.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) prevé que, para 2030, el consumo mundial de carne per cápita alcanzará los 45,3 kg, casi el doble del nivel de mediados de la década de 1960.

Aunque los confinamientos por la COVID-19 han reducido la contaminación atmosférica, un estudio reciente advirtió de que el aumento de la pobreza provocado por la pandemia podría conducir a un mayor daño ambiental a medida que las personas vuelvan a actividades como la caza furtiva de fauna silvestre y la tala de bosques para cultivar y sobrevivir.

El reciente informe del Foro Económico Mundial, Vision Towards a Responsible Future of Consumption, pidió a las industrias de consumo que fomenten el consumo sostenible, reduzcan los impactos ambientales y desarrollen una economía circular, reutilizando los recursos para reducir los residuos.

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