Líderes mundiales de la salud: «La actividad humana es la culpable de enfermedades como la COVID-19»

An aerial view of a tract of Amazon jungle after it was cleared by farmers in Itaituba, Para, Brazil September 26, 2019. Picture taken September 26, 2019. REUTERS/Ricardo Moraes - RC2WDD9MVRJP
Unregulated wildlife trade and deforestation is a major reason animal diseases are affecting humans.Image: REUTERS/Ricardo Moraes
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  • Dirigentes de organizaciones mundiales de salud han instado a los gobiernos a actuar con urgencia y cambiar la forma de producir alimentos para proteger el planeta.

  • Afirman que la deforestación y el comercio no regulado de fauna silvestre son responsables de que enfermedades como la COVID-19 se transmitan a los seres humanos.

  • Han pedido regulaciones más estrictas para el comercio de fauna silvestre y una mayor seguridad alimentaria.

Varias organizaciones de salud, entre ellas las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y WWF International, se han unido para pedir a los gobiernos que cambien sus prácticas en materia de sostenibilidad y medio ambiente. A medida que la pandemia sigue propagándose por todo el mundo, los científicos han investigado qué pudo causar la devastación masiva provocada por el nuevo coronavirus y concluyeron que la destrucción del medio ambiente ha contribuido en gran medida a la pandemia.

«Debemos reconocer que la forma en que producimos y consumimos alimentos actualmente, así como nuestro flagrante desprecio por el medio ambiente en un sentido más amplio, han llevado al mundo natural al límite», según un artículo de opinión publicado en The Guardian, escrito conjuntamente por dirigentes de cada organización. «La naturaleza está deteriorándose en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia de la humanidad»

Las investigaciones indican que la mayoría de las enfermedades infecciosas emergentes son consecuencia de las actividades humanas.Image: Organización Mundial de la Salud

Las organizaciones de salud han señalado que la relación deteriorada entre los seres humanos y la naturaleza condujo a la COVID-19.

El director general de WWF, Marco Lambertini; la secretaria ejecutiva de la ONU, Elizabeth Maruma Mrema; y Maria Neira, directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la Organización Mundial de la Salud, emitieron una advertencia en forma de artículo de opinión. El texto explicaba, en esencia, cómo el comercio no regulado de fauna silvestre y la destrucción de los bosques son una de las principales razones por las que las enfermedades animales están empezando a afectar a los seres humanos.

El artículo de opinión repasó varias enfermedades, desde el zika hasta el sida, el virus de Nipah, el SARS y el ébola, y analizó cómo habían pasado de los animales a los seres humanos durante catástrofes ambientales. Esto les llevó a creer que la «relación rota» de la humanidad con la naturaleza —incluidas la deforestación masiva, la comercialización de fauna silvestre y la ganadería industrial— podría dar lugar a más pandemias en el futuro.

La figura emblemática del medio ambiente Jane Goodall ha planteado ideas similares en el pasado: afirmó que otra pandemia futura es casi inevitable si la humanidad no repara su relación con el planeta Tierra. También atribuyó la pandemia principalmente al trato inhumano que los seres humanos dispensan a los animales, tanto al ganado como a la fauna silvestre, ya que, según se informó, el virus infectó por primera vez a una persona en un «mercado de animales exóticos» de Wuhan, China.

Estas organizaciones piden ahora cambios importantes.

La advertencia de la organización de salud continuaba con un llamado a regular de forma más estricta el comercio de fauna silvestre y reforzar aún más la seguridad alimentaria. Reconocieron a China por anunciar una prohibición temporal del comercio y el consumo de animales silvestres —que pronto podría volverse permanente—, y a Vietnam, que estudia adoptar medidas similares. También esperan que se regule más la deforestación, que ha arrasado tierras naturales en todo el planeta.

«La forma en que producimos y consumimos alimentos actualmente, así como nuestro flagrante desprecio por el medio ambiente en un sentido más amplio, han llevado al mundo natural al límite», dice el artículo de opinión. «La naturaleza está deteriorándose en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia de la humanidad, y esto está aumentando nuestra vulnerabilidad a nuevas enfermedades, particularmente como consecuencia de los cambios en el uso del suelo derivados de actividades como la deforestación y la intensificación de la agricultura y la ganadería»

En relación con esos puntos, Jane Goodall también considera que reducir el consumo de carne podría disminuir la posibilidad de una pandemia. Reducir el contacto con los animales y la fauna silvestre podría disminuir considerablemente la posibilidad de que las enfermedades se transmitan de los animales a los seres humanos. Varios dirigentes destacados de la salud mundial también están elaborando un Plan de Recuperación Verde ante futuras pandemias, que instará a los líderes del G20 a poner en marcha una «recuperación saludable».

Está claro que algo debe cambiar antes de que se produzca otro brote, pero parece que los líderes mundiales de la salud están dispuestos a tomar medidas serias para mejorar la relación entre la naturaleza y la humanidad.

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