El aumento de la temperatura del mar es la principal causa del blanqueamiento del coral.
El blanqueamiento del coral puede tener un impacto devastador en los ecosistemas marinos.
Indonesia alberga algunos de los arrecifes de coral más diversos del mundo.
Sukding, jefe de la aldea de Gili Air, en el Área Nacional de Conservación Marina de Gili Matra, en la provincia de Nusa Tenggara Occidental, Indonesia, guarda vívidos recuerdos de su infancia buceando en el océano cerca de su aldea y jugando con peces entre los arrecifes.
En los años ochenta, recuerda Sukding, la zona contaba con abundantes arrecifes de coral, que servían de hogar a peces, langostas, tortugas carey y tiburones de arrecife de punta blanca.
“Toda la costa de esta isla (Gili Air) estaba repleta de arrecifes de coral”, dijo Sukding a The Conversation en agosto, cuando viajamos más de 1.100 kilómetros desde Yakarta en avión y barco para reunirnos con las comunidades de Gili y ver los arrecifes de cerca.

Cuatro décadas después, la situación ha cambiado por completo. Los arrecifes de coral de Gili Matra –abreviatura de las tres islas Gili: Gili Meno, Gili Air y Gili Trawangan— están prácticamente desaparecidos.
Según los datos del Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca de Indonesia de 2022, solo alrededor de 247 hectáreas, o aproximadamente el 10% de la superficie total de los ecosistemas de coral de Gili, sobrevive.
El aumento de la temperatura del mar es la principal causa de la destrucción. La zona ha sufrido varios eventos extremos en los últimos 15 años, lo que ha provocado un masivo blanqueamiento del coral.
En 1998, el calor extremo de El Niño diezmó los arrecifes de coral. Los arrecifes solían cubrir el 60-80% del fondo de los océanos en Gili Matra. El blanqueamiento posterior en 2010 y 2016 agravó los daños al coral en Gili Matra.
El problema persiste.
Una investigación publicada a principios de este año, dirigida por el ecólogo marino de la Universidad de Glasgow Laurence De Clippele, indica que se espera que el ecosistema coralino de Gili Matra sufra un blanqueamiento severo anual debido al cambio climático a partir de 2026, por el aumento de la temperatura del mar.
La investigación prevé que Gili Matra se encuentre entre las 12 áreas marinas protegidas de Indonesia donde los arrecifes se blanquearán cada año para 2030. Para 2044, esperan que esa cifra aumente hasta incluir arrecifes en 99 de ellas, es decir, más de la mitad de las áreas marinas protegidas de Indonesia.
Hacia 2075, esperan observar un blanqueamiento anual que afecte a las 161 áreas marinas protegidas de Indonesia que albergan arrecifes de coral, como muestra el mapa anterior.
Algunas de las zonas que se verán afectadas primero incluyen el Área de Conservación Marina de Selat Pantar – Alor, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, donde se prevé que el blanqueamiento anual comience en 2026, y la Reserva Natural de Waigeo, en Raja Ampat, Papúa Occidental, a partir de 2028.
El estudio de De Clippele, realizado en colaboración con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) Indonesia y el Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca de Indonesia, subraya la importancia de gestionar las áreas de conservación en Indonesia. También incorpora el riesgo del aumento de la temperatura del mar como uno de sus factores determinantes.
Los arrecifes de Indonesia son de importancia mundial
Indonesia es uno de los mayores hábitats de los arrecifes de coral del mundo, que representan el 16% de la superficie total de arrecifes del planeta. Sus arrecifes también son conocidos por su gran diversidad coralina.
Según el informe de 2021 G20 Climate Risk Atlas elaborado por el Centro Euromediterráneo sobre el Cambio Climático, para el año 2050 se prevé que la temperatura media del mar de Indonesia aumente aproximadamente entre 1,1 y 1,5 °C por encima de la temperatura media registrada entre 1950 y 2014.
Será un obstáculo importante para el objetivo del Gobierno de Indonesia de ampliar las áreas de conservación de 28,9 millones de hectáreas a casi 100 millones de hectáreas para 2045.
“El objetivo de nuestra investigación es aportar conocimiento sobre qué áreas necesitan más apoyo”, explicó De Clippele a The Conversation Indonesia.
Cómo el blanqueamiento puede matar al coral y afectar a la vida marina
El blanqueamiento del coral se produce cuando las algas conocidas como zooxantelas se desprenden de la superficie del coral. En consecuencia, el coral se estresa, ya que no recibe suficientes nutrientes, como glucosa, aminoácidos y glicerol, de las algas, lo que provoca que se blanquee. Cuando el coral se blanquea, pierde su color vibrante y se vuelve blanco.
Uno de sus desencadenantes es que la temperatura del mar aumente unos 1-1,5 °C por encima de las temperaturas medias durante un período prolongado, de alrededor de un mes. El coral también puede blanquearse por la contaminación, un exceso de agua dulce o una luz solar excesiva.
El coral blanqueado puede alterar la cadena trófica de los ecosistemas. Algunas especies de peces que se alimentan de coral, como los peces loro, perderán su fuente de alimento. Además, otras especies, como las langostas y las tortugas, podrían migrar porque pierden su refugio y su hábitat.
Algunas áreas de conservación de Indonesia, entre ellas Gili Matra, están habitadas predominantemente por un género de coral llamado Acropora. A pesar de ser corales de crecimiento rápido, son vulnerables a cambios ambientales como el aumento de la temperatura del mar.
“Esta especie se considera vulnerable al calor. Cuando hay blanqueamiento, pueden morir”, afirma Imam Bachtiar, experto en arrecifes de coral de la Universidad de Mataram, en Nusa Tenggara Occidental.
Esta vulnerabilidad ya se ha evidenciado. En junio, Cakra Adiwijaya, investigador de la organización local de investigación marina Yayasan Gili Matra Bersama, descubrió que los arrecifes de coral de un punto de buceo en Gili Air murieron debido a la enfermedad de la banda erosiva esquelética.

El síntoma incluye el blanqueamiento de los corales seguido de manchas negras en su superficie, que se cree son consecuencia del estrés térmico. En ese momento, según Cakra, la temperatura media mensual del mar en las aguas de Gili Matra alcanzó los 30 °C o más, frente a una temperatura media de alrededor de 28 °C.
Imam Bachtiar afirmó que la investigación de De Clippele y las conclusiones del equipo afectan de manera significativa a la gestión de las áreas de conservación marina. Estas zonas, gestionadas por los gobiernos nacional o regionales, debían funcionar como la ‘última línea de defensa’ para ecosistemas marinos vitales como los arrecifes de coral, los manglares y los lechos de pastos marinos, protegiéndolos de las rutas de navegación muy transitadas y de las actividades de pesca industrial.
Imam insta al Ministerio a tomar en serio la investigación de De Clippele. Esto se debe a que los arrecifes de coral sirven de hábitat a numerosos organismos marinos, entre ellos el pez conejo vermiculado, el tiburón de arrecife de punta blanca, la tortuga verde y más.
La destrucción de los arrecifes de coral también afectará a los medios de vida locales, teniendo en cuenta que el 60% de la población de Indonesia reside en zonas costeras y muchos dependen de ecosistemas de coral sanos.
Proteger los arrecifes de coral resilientes
El estudio de De Clippelle sirve de advertencia sobre la sostenibilidad de los arrecifes de coral de Indonesia en las áreas de conservación. Sin embargo, se pueden hacer algunas cosas.
El estudio pronosticó que 73 de las áreas marinas protegidas de Indonesia, en las que no se espera un blanqueamiento anual hasta después de 2044, podrían servir como “refugios térmicos” – áreas que ofrecen cierto refugio frente al calentamiento de los océanos. Entre estas áreas de refugio podrían figurar el Área de Conservación Marina de las Islas Momparang, en la provincia de Bangka Belitung, y el Santuario Costero de Tortugas de Pangumbahan, en Sukabumi, provincia de Java Occidental.
Al igual que el estudio de De Clippele, Muhammad Erdi Lazuardi, coordinador nacional de Ciencia Marina y Gestión del Conocimiento de WWF Indonesia, también señala que Indonesia cuenta con 16 áreas de ecosistemas coralinos con alta resiliencia al calentamiento del mar.
La cifra se basa en un estudio de 2018 realizado por investigadores de la Universidad de Queensland, Australia, dirigidos por Ove Hoegh-Guldberg.
Uno de los ecosistemas coralinos más resilientes se encuentra dentro del Área de Conservación Marina de Selat Pantar – Alor, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, en el este de Indonesia.
El estudio de Hoegh-Guldberg destacó que esta resiliencia se debe a la capacidad de los arrecifes de coral para soportar el calentamiento oceánico, gracias a su entorno natural. La zona registra menos tormentas y presenta un riesgo mínimo de futuros aumentos de la temperatura del mar, lo que permite que las larvas de coral se dispersen y prosperen.
“El Área de Conservación de Alor se encuentra en una región con una alta resiliencia de los arrecifes de coral, por lo que, si en el futuro se produce un blanqueamiento del coral, se espera que se recupere de forma natural”, afirma Erdi, uno de los autores del estudio de Hoegh-Guldberg.
No obstante, Erdi advierte de que los corales con resiliencia al blanqueamiento tendrán dificultades para recuperarse si las condiciones del entorno no son favorables.
Por ejemplo, si existen prácticas de pesca irresponsable con bombas y potasio, agua contaminada o turismo excesivo.
Propone reforzar las patrullas y la vigilancia de las áreas de conservación por parte del gobierno y las comunidades locales, restaurar los corales dañados y promover actividades de pesca y turismo sostenibles. Actualmente, el seguimiento en las áreas de conservación tiene como objetivo disuadir la pesca destructiva, los grandes buques y otras actividades sospechosas.
Erdi también considera fundamental la iniciativa del Gobierno de Indonesia de cartografiar la capacidad turística dentro de las áreas de conservación. Podría ayudar a garantizar que actividades humanas, como el turismo masivo, no amenacen los ecosistemas coralinos.
El investigador en recursos costeros y gestión ambiental de la Universidad Agrícola de Bogor, Yonvitner, señaló que la causa principal del blanqueamiento del coral en el mar es el aumento de la actividad humana en tierra, como la tala de bosques que liberan gases de efecto invernadero. Por ello, para combatir el blanqueamiento del coral es fundamental actuar para frenar la degradación ambiental y las emisiones de dióxido de carbono.
“Reducir las emisiones es importante, no solo reduciendo la deforestación, sino también disminuyendo el uso de energía basada en el carbono”, afirmó Yonvitner.
Cómo responde el Gobierno de Indonesia
El jefe de la Subdirección de Planificación de Áreas de Conservación del Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca, Amehr Hakim, explicó a The Conversation en septiembre que aún no habían leído la investigación de De Clippelle, publicada en febrero de 2023. Sin embargo, ya conocen la crisis climática y cómo afecta a los arrecifes de coral.
Ante el deterioro de los ecosistemas coralinos, Amehr afirmó que el ministerio está considerando restringir las actividades humanas dentro de las áreas de conservación. El objetivo es evitar que los corales sufran estrés durante el blanqueamiento, para que tengan la oportunidad de recuperarse.
El Ministerio de Asuntos Marítimos está probando varias estrategias. Una de ellas ha consistido en identificar, junto con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (conocida como BRIN en indonesio), los ecosistemas coralinos resilientes de todo el país, cuyo resultado publicó en 2017.
Amehr explicó que esa investigación era la base del ministerio para designar nuevas áreas de conservación marina. “BRIN [la agencia] ha identificado varias zonas de Indonesia con alta resiliencia, como Anambas [en el oeste de Indonesia]”, afirmó Amehr.

Equilibrar turismo y conservación
Otra medida consiste en limitar el número de turistas dentro de las áreas de conservación. Esta política se está debatiendo en el gran plan para el Área Nacional de Conservación Marina de Gili Matra.
Durante la temporada alta, Gili Matra recibe miles de turistas al día, muchos de los cuales practican actividades como el buceo y el esnórquel.
La gerente de Gili Matra, Martanina, afirmó que esta cifra es excesiva, aunque no precisó cuántos turistas debería acoger cada día el área de conservación.
Las restricciones a los visitantes son necesarias para evitar más daños a los arrecifes de coral de Gili Matra. Sin embargo, aplicar estas medidas es complicado, ya que podrían afectar a la economía local, especialmente porque Gili Matra es un destino turístico importante que aporta el 45% de los ingresos al distrito de Lombok Norte.
Por ello, es necesario llevar a cabo amplias campañas de concienciación pública. Como lo expresa Amehr, «La elección es entre permitir que el ecosistema se deteriore o hacer esfuerzos continuos».

A pesar de los desafíos, la comunidad local apoya el plan de restricciones. De hecho, según el jefe de la aldea de Gili Air, Sukding, fueron los residentes quienes propusieron la idea de limitar el número de visitantes a finales del año pasado.
Afirma que los habitantes también están preocupados por el impacto ambiental a largo plazo de un exceso de turistas.
“Nos preocupan los turistas. Vienen de vacaciones y acaban suponiendo una amenaza para el mar, como al usar protector solar con gran cantidad de químicos nocivos. Eso es malo para los peces y el coral”, afirmó Sukding.
Según Sukding, la comunidad propuso un registro en línea para los turistas antes de entrar en la zona de Gili Matra.
Además, Sukding explicó que la comunidad propuso que la gerencia de Gili Matra elabore un calendario y aplique un sistema de cupos para el turismo subacuático, como el esnórquel y el buceo. Los turistas deberían distribuirse entre distintos lugares, en lugar de concentrarse en los mismos puntos de buceo o esnórquel.
Además de prevenir daños al ecosistema coralino, Sukding considera que esta propuesta traerá más equidad en el número de visitantes asignados entre las tres islas: Gili Trawangan, Gili Air y Gili Meno.
“Han llegado muchas quejas de amigos de Gili Meno, porque la mayoría de los visitantes explota los lugares cercanos a ellos, pero los turistas no visitan Gili Meno”, afirmó Sukding.





