COP26: Cómo la COVID-19 dificulta la asistencia de los países pequeños

Members of a pacific nation attend a celebration in traditional dress.
Borders remain closed in many Pacific island countries to keep local communities safe from COVID-19.Image: Unsplash/Jovi Waqa
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  • El cierre de fronteras, las normas de cuarentena y los elevados costes de viaje harán que los países vulnerables envíen delegaciones más pequeñas a las conversaciones climáticas de la ONU.

  • Está previsto que solo cuatro dirigentes del Pacífico, de Fiyi, Papúa Nueva Guinea, Tuvalu y Palaos, asistan en persona.

  • Londres ha ofrecido ayuda financiera y vacunas contra la COVID-19 a los delegados que, de otro modo, no podrían acceder a ellas.

Algunos de los países más vulnerables al cambio climático del mundo se han visto obligados a reducir su participación en la cumbre climática COP26 debido a las restricciones y los costes de viaje relacionados con la COVID-19, lo que debilita su poder de negociación, según el embajador de Fiyi ante la ONU.

El cierre de fronteras, las normas de cuarentena y los elevados costes de viaje harán que los pequeños Estados insulares y los países más pobres envíen delegaciones más reducidas; algunos dirigentes no podrán viajar a las importantes conversaciones climáticas de las Naciones Unidas, que comienzan el domingo en Escocia.

Está previsto que solo cuatro dirigentes de Estados insulares del Pacífico —Fiyi, Papúa Nueva Guinea, Tuvalu y Palaos— asistan en persona a la conferencia COP26, según Satyendra Prasad, embajador de Fiyi ante las Naciones Unidas.

«Lo que está en juego no podría ser más importante, pero es una situación muy difícil», dijo Prasad por teléfono a la Fundación Thomson Reuters desde Nueva York, donde tiene su sede.

Informes de políticas ordenados por región (texto verde) o país (texto azul).Image: Climate Compatible Growth

Muchas naciones insulares del Pacífico mantienen sus fronteras cerradas para proteger del COVID-19 a las comunidades locales, como ocurre en Kiribati, mientras que los largos períodos de cuarentena, de hasta tres semanas —también en Tonga—, dificultan los viajes de los dirigentes, añadió Prasad.

La COP26 se presenta como la «última y mejor oportunidad» para que el mundo intente limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius, algo crucial para las naciones del Pacífico que luchan contra tormentas tropicales más intensas y el aumento del nivel del mar, según el enviado de la ONU.

Los negociadores del Pacífico tendrán que «trabajar muy duro» en cuestiones cruciales de la agenda, como la financiación climática, añadió.

Fiyi —que forma parte de la Alianza de los Pequeños Estados Insulares— presionará a los gobiernos ricos para que acuerden aportar 750.000 millones de dólares al año a partir de 2025 para apoyar la acción climática en los países más pobres, frente a la promesa anual actual de 100.000 millones de dólares, que no se ha cumplido.

«Es triste que el Pacífico vaya a estar menos representado que nunca en esta COP... Sabemos que no tener una presencia como la que tendríamos en un año normal supone una gran desventaja para los países más pequeños», dijo Prasad.

«Un poco tarde»

La preocupación de que el acceso desigual a las vacunas y los elevados costes de viaje excluyeran de la cumbre COP26 a funcionarios y activistas de países en desarrollomotivó un llamamiento infructuosoel mes pasado por parte de una red de 1.500 grupos para aplazar la conferencia.

El Reino Unido, país anfitrión, insistió en que la cumbre —ya aplazada un año debido a la pandemia de COVID-19— no debía posponerse de nuevo, y Londres ofreció financiación de apoyo y vacunas contra la COVID-19 para los delegados que, de otro modo, no podrían acceder a ellas.

Sin embargo, esas medidas «llegaron un poco tarde» para que algunas personas de los países más pobres pudieran obtener los documentos y la financiación necesarios para viajar, dijo Tracy Kajumba, investigadora del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, que apoya a los países menos desarrollados en las conversaciones climáticas de la ONU.

El grupo de 46 países dijo el mes pasado que estaba preocupado por la falta de inclusión en la COP26, dadas las barreras a la participación.

«Entendemos que es difícil organizar la COP en medio de esta pandemia, pero eso no resta importancia a los desafíos que puede haber en cuanto a representación e inclusión», dijo Kajumba a los periodistas.

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