Alrededor de 500 mujeres ayudan a proteger y restaurar la selva tropical de la República Democrática del Congo (RDC).
El proyecto está dirigido por una organización mundial de justicia climática que ayuda a las mujeres a actuar contra el cambio climático.
Hasta ahora han plantado más de 100.000 árboles y hacen campaña para detener la tala ilegal en la selva de Itombwe, en la RDC.
Las investigaciones han demostrado que los bosques del mundo absorben alrededor de 7,6 toneladas métricas de CO2 al año, lo que los hace esenciales en la lucha contra el cambio climático.
La selva del Congo, en África, es la segunda selva tropical más grande del mundo, pero podría desaparecer por completo en 80 años debido a la deforestación.
En la República Democrática del Congo (RDC), donde se encuentra el 60 % de la selva tropical, una red de mujeres intenta frenar este declive mediante un proyecto llamado Mujeres del Congo por los Bosques.
Alrededor de 500 mujeres plantan árboles, aprenden sobre reforestación y hacen campaña para detener la tala ilegal en la selva de Itombwe, en la RDC. Se trata de una zona de conservación reconocida internacionalmente por la inmensa biodiversidad de su flora y fauna.
Justicia climática para las mujeres
El proyecto está dirigido por Women’s Earth and Climate Action Network International (WECAN), una organización mundial de justicia climática que ayuda a las mujeres de todo el mundo a actuar contra el cambio climático.
WECAN se centra especialmente en colaborar con mujeres que están en primera línea del cambio climático, entre ellas mujeres indígenas, mujeres negras, mujeres de grupos de bajos ingresos y mujeres del «Sur Global», término que se refiere, en sentido amplio, a las regiones de América Latina, Asia, África y Oceanía.
Esto se debe a que «soportan una carga aún mayor por los efectos del cambio climático debido a las repercusiones históricas y continuas del colonialismo, el racismo y la desigualdad», afirma WECAN.
Hacer crecer la selva tropical
Desde que el programa de WECAN en la RDC comenzó en 2014 en Kivu del Sur, una de las 26 provincias de la RDC, las mujeres han plantado más de 100.000 árboles: «todo a mano, sin maquinaria ni equipo», afirma la organización.
Además de regenerar la selva tropical para ayudar a combatir el cambio climático y potenciar la biodiversidad, uno de los objetivos clave de la iniciativa es crear medios de vida que generen ingresos para las mujeres mediante la plantación de árboles y la recolección y venta de frutas y hierbas de los árboles plantados.
Las mujeres cultivan más de 25 variedades locales de árboles en sus viveros. Tres cuartas partes de los árboles plantados se destinan a recuperar tierras degradadas y la otra cuarta parte, a la medicina, la alimentación, el combustible y la reforestación.
Esto reduce la necesidad de que las comunidades locales dependan de la recolección de productos como estos en las zonas más antiguas de la selva tropical, que son vitales para eliminar carbono de la atmósfera y proteger la biodiversidad.
Seguridad alimentaria para las comunidades de la selva tropical
Desde 2020, las mujeres de la zona también cultivan repollo, zanahorias, berenjenas y otros productos en huertos, tras la incorporación al proyecto de un componente de «soberanía alimentaria». Se trata de dar a las comunidades el control sobre cómo se producen y distribuyen los alimentos.
A través de talleres, formación en línea y un programa continuo de reforestación, las mujeres aprenden sobre liderazgo, sus derechos y los daños a largo plazo de la deforestación industrial y la tala ilegal. También aprenden cómo la protección de la selva de Itombwe puede ayudar a combatir el cambio climático y por qué es importante aprender técnicas prácticas de reforestación.
Defender los derechos de las mujeres
Una parte clave del proyecto es defender los derechos de las comunidades indígenas pigmeas que viven en la selva tropical, cuyo patrimonio cultural y ecológico está «gravemente amenazado por prácticas insostenibles y explotadoras de tala, minería y agricultura», afirma WECAN RDC.
Para hacer campaña por el cambio, las mujeres han formado un comité local de conservación, redactado una declaración y se han reunido con funcionarios del gobierno, miembros de las fuerzas armadas y organizaciones no gubernamentales locales para compartir sus planes y exigir que se rindan cuentas.
Por qué son importantes los bosques
Restaurar y proteger los bosques es una forma importante de que el mundo combata las crisis ambientales interrelacionadas del cambio climático y la pérdida de naturaleza.
Las investigaciones han demostrado que los bosques del mundo absorben alrededor de 7,6 toneladas métricas de CO2 al año. Esto equivale a una vez y media más carbono que las emisiones anuales de Estados Unidos.
Las selvas tropicales son los «ecosistemas más importantes para mitigar el cambio climático», porque retienen más carbono de la atmósfera que otros tipos de bosques, afirma el Instituto de Recursos Mundiales. Sin embargo, las selvas tropicales también son las más amenazadas por la deforestación y la expansión de las tierras agrícolas.
Soluciones naturales al cambio climático
Una de las iniciativas del Foro Económico Mundial es el Consejo Global del Futuro sobre Soluciones Basadas en la Naturaleza. Su objetivo es ayudar a eliminar los obstáculos a la implementación a gran escala de soluciones basadas en la naturaleza, como la protección y restauración de bosques, turberas, pastizales y ecosistemas de agua dulce y marinos.
El trabajo del Consejo incluye movilizar financiación para invertir en estas defensas naturales. El Foro estima que, para 2030, la aplicación de políticas favorables a la naturaleza podría generar alrededor de 10 billones de dólares en nuevo valor empresarial anual y crear 395 millones de empleos.






