Más de una cuarta parte de la ropa de los armarios del Reino Unido no se ha usado durante un año, según una nueva encuesta.
La organización medioambiental WRAP afirma que sus conclusiones muestran que la industria de la moda debe avanzar hacia una mayor sostenibilidad.
Pide a las marcas que implementen modelos de negocio más circulares, como los sistemas de alquiler de ropa y el upcycling de prendas usadas.
La ONU afirma que la industria de la moda produce hasta el 8% de las emisiones globales de carbono y que los trabajadores del sector textil suelen estar mal pagados y obligados a trabajar largas jornadas.
Cuando la mayoría de las personas compra ropa nueva, es posible que no piensen en el impacto que esto tiene en el planeta. Sin embargo, dicho impacto es significativo.
La industria de la moda produce hasta el 8% de las emisiones globales de carbono, y el teñido de textiles es la segunda causa más importante de contaminación del agua en el mundo, según la ONU.
Fabricar un solo par de vaqueros requiere 2.000 galones de agua, y cada segundo se quema o se entierra en un vertedero un camión de residuos textiles, según informa la ONU. También afirma que los trabajadores de la industria textil mundial “suelen recibir salarios irrisorios y se ven obligados a trabajar muchas horas en condiciones pésimas”.
Hábitos de compra de ropa en el Reino Unido
Pero el mensaje sobre el impacto ambiental de nuestros hábitos de consumo de moda no parece calar entre muchos consumidores. Una nueva encuesta ha revelado que casi la mitad de las personas del Reino Unido compra ropa al menos una vez al mes, mientras que el 13% lo hace semanalmente.
Los resultados de la organización medioambiental WRAP se basan en más de 2.000 entrevistas realizadas en noviembre de 2021 a ciudadanos del Reino Unido que compraron ropa para sí mismos al menos una vez al año.
La encuesta también reveló que el 23% de los encuestados afirma comprar ropa de forma habitual con la intención de usarla solo durante un periodo corto.
WRAP afirma que esto se refleja en la cantidad de prendas sin usar en los armarios, de las cuales más de una cuarta parte no se han usado durante al menos un año. Calcula que los armarios del Reino Unido contienen 118 prendas de ropa por persona.
"Conservamos nuestra ropa durante más tiempo, pero tenemos más prendas en nuestros armarios, lo que significa que en realidad las usamos menos", afirmó Catherine Salvidge, especialista en textiles de WRAP. "Hay una verdadera oportunidad para utilizar mucho más la ropa que tenemos."
¿Qué grado de conocimiento tienen los consumidores sobre los modelos de negocio circulares?
El estudio también analizó el interés del Reino Unido por adoptar modelos más sostenibles de adquisición de ropa. Estos modelos de negocio circulares (CBM, por sus siglas en inglés) incluyen la suscripción, el alquiler, la segunda mano, el upcycling y la reparación. Así es como WRAP afirma que podrían ser estos modelos:
1. Suscripción: Los compradores pueden seleccionar prendas de ropa y pagan una tarifa fija durante un periodo definido, que es significativamente más barata que comprar la ropa nueva. Al final del acuerdo, las prendas pueden comprarse o devolverse.
2. Alquiler: Las prendas se alquilan de forma individual durante un periodo corto y después deben devolverse. A continuación, se limpian para el siguiente cliente.
3. Segunda mano: Estas prendas de segunda mano pasan un control de calidad para garantizar que están en buen estado y que son auténticas. Después se revenden por un precio inferior al precio minorista habitual.
4. Upcycling: Las marcas de ropa pueden vender prendas usadas que se han transformado en algo nuevo.
5. Reparación: Las marcas pueden ofrecer un servicio de reparación para animar a los clientes a evitar la sustitución de prendas, independientemente del tiempo transcurrido desde su compra.
La encuesta reveló que el grado de conocimiento, así como el nivel de uso de los modelos de negocio circulares en el Reino Unido son bajos. Es más alto en el caso de la ropa de segunda mano, que el 40% de los encuestados conoce y el 19% ha comprado. Sin embargo, es más bajo en los modelos de reparación y suscripción, que son conocidos por el 20% y el 23% de los encuestados, respectivamente, y solo los utiliza 1 de cada 10.
Sin embargo, el informe de WRAP señala que existe un posible mercado general para todos los CBM. Alrededor del 40% de los encuestados afirma que es probable que utilice un servicio de suscripción, y el 58% un servicio de reparación.
“Los ciudadanos más jóvenes y los compradores con mayor frecuencia y gasto son los más propensos a haber utilizado ya los CBM, y los grupos más receptivos en el futuro”, señala WRAP.
Hacer que la industria de la moda sea más sostenible
Según el informe, existe una oportunidad para aumentar la sostenibilidad del sector, y señala que la longevidad de las prendas ha aumentado desde 2013. Los minoristas y las marcas deberían diseñar pensando en la circularidad y crear nuevos hábitos de compra, haciendo que los consumidores conozcan las alternativas a comprar productos nuevos, añade.
En Estados Unidos, la organización sin ánimo de lucro Goodwill ha lanzado una iniciativa comercial que pondrá a la venta alrededor de 100.000 prendas donadas disponibles para comprar en línea. Según afirma, los ingresos por ventas contribuirán a financiar sus programas comunitarios de creación de empleo y sus sistemas de reciclaje, y ayudarán a evitar que los artículos no deseados acaben en vertederos.
El Foro Económico Mundial, Ralph Lauren, Vestiaire Collective y la empresa innovadora a nivel mundial EVRYTHNG, en colaboración con Bain & Company, han puesto en marcha un proyecto piloto para garantizar la autenticidad de los productos de moda en los mercados de segunda mano. Este proyecto utiliza una plataforma tecnológica que trabaja con un identificador digital único en cada prenda o accesorio. Forma parte de la iniciativa del Foro «Operaciones y cadenas de valor circulares mediante la trazabilidad».
Las falsificaciones son un gran reto para las marcas que quieren avanzar hacia una mayor sostenibilidad mediante la reventa. Las nuevas tecnologías digitales de trazabilidad y autenticación de este proyecto piloto podrían ayudar a abordar este problema, impulsando la circularidad, la sostenibilidad y el valor para todos.





