China está ganando la carrera de los vehículos eléctricos

A charging cable is seen hooked to a car at a State Grid Corporation of China charging point for electric vehicles in Beijing, China March 3, 2018. Picture taken March 3, 2018. REUTERS/Stringer ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. CHINA OUT. - RC1187ABCE10
A charging cable is seen hooked to a car at a State Grid Corporation of China charging point for electric vehicles in BeijingImage: REUTERS/Stringer
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La demanda de vehículos eléctricos en China se dispara. Cerca de 1,3 millones de vehículos de nueva energía (vehículos eléctricos enchufables e híbridos enchufables) se vendieron allí el año pasado, un 62 % más que en 2017.

Para poner esa cifra en contexto, se calcula que en septiembre de 2018 había en uso en todo el mundo solo unos 4 millones de vehículos eléctricos.

El mercado mundial crece de forma exponencial, multiplicándose por seis desde 2013 y duplicándose desde 2015. Gran parte de ese crecimiento está impulsado por China. Como muestra este gráfico, hace solo cuatro años que las ventas chinas de vehículos eléctricos superaron a las de Estados Unidos. El año pasado fueron más del triple, y se prevé que la brecha se amplíe.

Image: Statista

Los vehículos de nueva energía representaron algo más del 4 % de los 28,1 millones de automóviles vendidos en China el año pasado. Es una proporción superior que en Estados Unidos (menos del 2 %) y en Europa (algo más del 3 %). Pero no es suficiente para satisfacer al gobierno chino. El pasado abril anunció objetivos ambiciosos del 10 % para los turismos convencionales en 2019, que aumentarán al 12 % en 2020.

Aunque esos objetivos no bastarían para convertir a China en el país del mundo con los consumidores más entusiastas de coches eléctricos per cápita – ese título es para Noruega – la enorme escala del mercado chino lo convierte, con mucha diferencia, en el más importante del mundo.

Esto es sin duda lo que motivó la decisión de Tesla de abrir una enorme nueva planta de fabricación en Shanghái. La construcción de la Gigafactory 3 comenzó a principios de este mes, con el objetivo declarado de producir medio millón de vehículos al año. La producción se centrará exclusivamente en el Tesla Model 3 para el mercado interno chino.

Image: Twitter/Elon Musk

El impulso a los vehículos eléctricos forma ahora una parte importante de las políticas medioambientales de muchos gobiernos. Al menos 20 han establecido objetivos formales, y China es una de las varias naciones que han anunciado su deseo de eliminar por completo los motores tradicionales de combustión interna.

No es solo el cambio climático lo que impulsa a los responsables políticos a actuar: un creciente cuerpo de evidencia científica señala los efectos perjudiciales que la contaminación atmosférica tiene sobre la salud de las personas, la esperanza de vida e incluso la inteligencia.

Todo ello apunta a un futuro prometedor para los vehículos eléctricos. La Asociación de Fabricantes de Automóviles de China prevé 1,6 millones de ventas adicionales en 2019. Y eso podría ser solo el principio, como muestra el gráfico siguiente.

Image: Reuters

Un crecimiento de esta magnitud sería impresionante en cualquier circunstancia, pero especialmente en contraste con el mal rendimiento del mercado automovilístico en general.

Seis meses consecutivos de caída de las ventas en China han alarmado a fabricantes que ya sufrían un desplome de las ventas de diésel. El fabricante británico Jaguar Land Rover citó la caída de la demanda en China como uno de los factores tras su decisión de recortar el 10 % de su plantilla. Los efectos de una guerra comercial entre China y Estados Unidos, junto con la desaceleración de la economía china, se combinan para hacer de él un mercado difícil.

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