El 99 % de las personas en todo el mundo respira aire que supera los límites de seguridad recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Las emisiones contaminantes del aire contribuyen al cambio climático. Actuar beneficia tanto a la salud humana como a la del planeta.
Lanzada en la COP26, Eva Scherer y Andreas Ahrens copresiden la Alianza por un Aire Limpio, la primera iniciativa corporativa mundial para combatir la contaminación del aire.
La contaminación del aire perjudica nuestra salud, nuestras economías y el planeta. Como copresidentes de la Alianza por un Aire Limpio, la primera iniciativa corporativa mundial que reúne a empresas líderes para combatir la contaminación del aire, Andreas Ahrens, director de Clima del Grupo Inter-IKEA y Eva Scherer, directora financiera de Infraestructura Ferroviaria y Software de Movilidad de Siemens, sostienen que las empresas tienen la responsabilidad de garantizar que el aire limpio sea un derecho humano para todos.
La contaminación del aire es un problema de alcance mundial
«Cuando supe que el 99 % de la población mundial respira aire perjudicial para su salud, supe que tenía que hacer algo al respecto», dijo Scherer.
«En Siemens, consideramos la contaminación del aire una crisis sanitaria mundial, por lo que fue una decisión sencilla sumarnos a la Alianza por un Aire Limpio: creemos firmemente que tenemos la responsabilidad de liderar la transición hacia una economía sostenible y climáticamente neutra. Siemens coincide con las posturas del PNUMA y de las Naciones Unidas: acceder a un medio ambiente saludable es un derecho humano».
Ahrens dijo: «Hoy sabemos que 2.400 millones de personas están expuestas a niveles peligrosos de contaminación del aire, lo que provoca siete millones de muertes prematuras cada año. Estudios recientes también muestran que incluso niveles bajos de contaminación del aire perjudican nuestra salud. No podemos ignorar este hecho; debemos actuar».
Pese a la trágica cifra de muertes prematuras causadas por la contaminación del aire, Eva dijo que ha observado que rara vez se menciona en las conversaciones habituales y que está poco representada en el debate público.
Pero Scherer y su equipo tienen un plan para abordar esta falta de atención.
«¿Ven anuncios, vallas publicitarias o escuchan cuñas de radio sobre cómo la contaminación del aire mata a las personas? Probablemente no. Por eso usamos cada vez más la palabra “contaminación” en nuestros mensajes y nos sumamos a la Alianza por un Aire Limpio».
La contaminación del aire y el cambio climático
La contaminación del aire y el cambio climático están estrechamente relacionados. La extracción y la quema de combustibles fósiles impulsan tanto el cambio climático como la contaminación del aire.
Ahrens, del Grupo Inter-IKEA, dijo que su empresa está asumiendo la responsabilidad por su contribución a la contaminación del aire.
Dijo: «Como minorista mundial con una cadena de valor extensa, tenemos una gran responsabilidad por nuestra contribución a la contaminación del aire: influyen los combustibles que usamos, las prácticas de abastecimiento que exigimos y los materiales que elegimos para nuestros productos, así como si estos pueden reciclarse o no. Esto también significa que somos parte de la solución y podemos actuar para abordarla».
Para Scherer y su empresa, una parte importante de este esfuerzo por reducir la contaminación del aire inevitablemente implicará tecnología.
«La energía renovable, un uso más inteligente de la energía y la electrificación del transporte son pilares tecnológicos clave que pueden tener el mayor impacto en las emisiones mundiales —y, a su vez, mejorar la calidad del aire— para finales de esta década. Además, son los sectores clave en los que nuestra empresa ofrece soluciones a clientes y proveedores, y para sus propias operaciones».
Acelerar la acción climática mediante la lucha contra la contaminación del aire significa priorizar soluciones que aborden ambos problemas para maximizar el impacto.
Por ejemplo, IKEA está comprobando que puede reducir la contaminación del aire en zonas densamente pobladas al cambiar a vehículos eléctricos y otros vehículos sin emisiones para las entregas a domicilio. Con tantas maneras de reducir las emisiones, les resulta útil considerar la reducción de la contaminación del aire como otro motor para generar beneficios conjuntos para la salud humana y la del planeta.
Combatir la contaminación del aire exige asumir el liderazgo con seriedad
Scherer y Ahrens saben que, para combatir la contaminación del aire, el liderazgo y la cooperación internacional son fundamentales.
«Si no podemos liderar la medición de la contaminación del aire, fijar objetivos ambiciosos para reducirla activamente y apoyar la innovación en nuevas tecnologías, ¿quién lo hará? También tenemos una gran responsabilidad: ser abanderados y concienciar sobre la contaminación del aire y cómo combatirla», dijo Scherer, y añadió: «Con todo lo que sabemos, debemos actuar con urgencia y a gran escala, animando a otros a unir fuerzas para acelerar los avances en la calidad del aire, el clima y la salud».
Por primera vez, a través de la Alianza por un Aire Limpio, empresas como Siemens e IKEA están trabajando juntas para establecer líneas de base de contaminación del aire, determinar sus efectos y fijar objetivos.
Los miembros de la Alianza por un Aire Limpio están utilizando la guía, elaborada por la Coalición Clima y Aire Limpio y el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, en colaboración con IKEA, para calcular las emisiones contaminantes del aire en todas sus cadenas de valor.
La guía se integra en los métodos que las empresas ya utilizan para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que hace que la labor de notificación sea lo más sencilla posible. De este modo, desempeña un papel fundamental en la reducción de las emisiones y la limpieza del aire para todos.





