Biocarbón: el aliado de los jardineros que podría ayudar a frenar el calentamiento global

Biochar, the carbon-rich charcoal-like remnants of super-heated organic matter, is used by gardeners as a fertilizer to promote better growth of plants and flowers.
Biochar, the carbon-rich charcoal-like remnants of super-heated organic matter, is used by gardeners as a fertilizer to promote better growth of plants and flowers.Image: Unsplash/Anaya Katlego
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  • Los científicos creen que el biocarbón puede ayudar a frenar la liberación de gases de efecto invernadero nocivos del suelo.

  • Esta sustancia similar al carbón vegetal se produce mediante el sobrecalentamiento de materia orgánica y los jardineros suelen utilizarla como fertilizante.

  • Es una alternativa al compostaje, que libera gases de efecto invernadero a la atmósfera a medida que la materia se descompone.

  • En la carrera por no solo reducir, sino también eliminar el CO2 de la atmósfera, se están logrando avances comerciales en la producción y el uso del biocarbón.

Una práctica de mejora del suelo habitual entre los jardineros domésticos ofrece otra forma de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que causan el calentamiento global.

También podría ayudar a mejorar la agricultura y aliviar la escasez de alimentos.

El biocarbón tiene un gran potencial para secuestrar carbono.Image: Biochar.org

El biocarbón, los restos ricos en carbono de materia orgánica sobrecalentada, similares al carbón vegetal, se utiliza como fertilizante en jardinería para favorecer el crecimiento de plantas y flores.

Este material duro se añade al suelo para crear una trampa de aire resistente que ayuda a que el oxígeno y los nutrientes lleguen a las raíces de las plantas. También mejora el drenaje del agua a través del suelo, lo que reduce las inundaciones y los charcos estancados que privan a las plantas de nutrientes vitales.

Pero las propiedades del biocarbón para secuestrar carbono entusiasman a los científicos que creen que puede ayudar a reducir la liberación desde el suelo de GEI nocivos, como el dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso, y ampliar las herramientas para luchar contra el aumento de las temperaturas globales.

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El suelo contiene más detres veces la cantidad de carbono que hay en el aire, generado principalmente por la descomposición de hojas, árboles y seres vivos, y en su mayor parte se pierde en la atmósfera. Sin embargo, si esa biomasa se quema en condiciones sin oxígeno —un proceso llamado pirólisis—, la velocidad de descomposición disminuye drásticamente; algunas formas de biocarbón tardan miles de años en degradarse.

El biocarbón como trampa de carbono

El material vegetal sobrecalentado también conserva estructuras como los «vasos» del xilema en tallos y hojas. Estos diminutos conductos pueden albergar y favorecer el crecimiento de microorganismos que actúan como trampas de carbono.

Estos procesos ayudan a fijar el carbono en el suelo y reducen drásticamente el ritmo de las emisiones de GEI.

Los promotores de la descarbonización han reconocido su utilidad.

Por ejemplo, laoficina filantrópica del gigante financiero Bloomberg, que apoya a siete ciudades de todo el mundo, entre ellas Darmstadt, en Alemania, y Minnesota, en Estados Unidos, para implementar programas de biocarbón.

Las ciudades, entre las que también se encuentran Helsingborg, en Suecia; Sandnes, en Noruega; Helsinki, en Finlandia; y Cincinnati y Lincoln, en Estados Unidos, recibirán cada una hasta 400.000 dólares para ofrecer y promover el biocarbón entre sus habitantes.

El programa espera secuestrar 10.000 toneladas (9.072 toneladas métricas) de CO2 cada año, lo que equivale a retirar 6.250 automóviles de las carreteras.

Biocarbón producido mediante el sobrecalentamiento de residuos orgánicos.Image: Wiki Commons.

La utilidad del biocarbón depende de varios factores. Los distintos materiales de origen ofrecen tasas de secuestro variables, y el cultivo de la materia prima y su calentamiento para producir biocarbón también generan GEI.

No obstante, los gobiernos y las organizaciones medioambientales creen que el biocarbón puede producirse de forma eficiente y económica a gran escala utilizando residuos que normalmente se compostarían o incinerarían. Su producción también genera energía térmica que podría aprovecharse para uso comunitario.

El biocarbón mejora la fertilidad del suelo

Se sabe menos sobre cuánto mejora el biocarbón la fertilidad del suelo. Sin duda, airear el suelo ayuda a las plantas a crecer en sustratos más densos, pero el biocarbón no libera nutrientes por sí mismo.

Los científicos creen que puede ser una forma útil de recuperar suelos dañados, pero los estudios sobre el tema no llevan suficiente tiempo en marcha para evaluarlo con precisión. Programas como el de Bloomberg contribuyen a ampliar los conocimientos.

Sin embargo, si se demuestra que aporta beneficios sustanciales, el uso del biocarbón podría ampliarse a los campos agrícolas para ayudar a recuperar tierras de cultivo perdidas, aumentar la fertilidad agrícola y rehabilitar zonas que han quedado estériles por malas prácticas agrícolas que han erosionado el suelo.

Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), los seres humanos han degradado entre el 20 % y el 40 % de las tierras del mundo de esta y otras maneras. Como consecuencia, se ha destruido en esas regiones la biodiversidad, fundamental para sostener la vida humana.

Pero el biocarbón por sí solo no bastará para resolver estos problemas. Para ayudar a reducir el aumento de las temperaturas globales, debe utilizarse junto con otros proyectos naturales de captura de carbono —como la reforestación— y avances tecnológicos como la captura directa de CO2 del aire.

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