Así es como los árboles podrían ayudar a resolver la crisis climática

A lone tree stands out amongst a patch of burnt land, in the haze hit Bangko Pusako district in Rokan Hilir, on Indonesia's Riau province, June 24, 2013. Indonesian police on Monday arrested two farmers for illegally starting fires to clear land in Sumatra, the first detentions linked to blazes that have blanketed neighboring Singapore and Malaysia with thick smog for days. REUTERS/Beawiharta
'To stop climate change, we must draw down the carbon already emitted into the atmosphere'Image: REUTERS/Beawiharta
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Como consecuencia de la actividad humana desde el inicio de la revolución industrial, hay 300 gigatoneladas adicionales de carbono en la atmósfera. A medida que el clima se calienta, aumenta la actividad de los microorganismos del suelo, lo que a su vez incrementa las emisiones de carbono. Dado que la gran mayoría del carbono de la Tierra se almacena en nuestros suelos, estos denominados bucles de retroalimentación están empezando a acelerar el cambio climático.

Durante años, las estrategias para detener esta situación han sido tema de debates políticos, planificación económica e investigación científica. Sin embargo, su eficacia hasta ahora ha sido limitada. ¿La razón? Parece que nuestra crisis climática encierra una paradoja sin salida.

En promedio, las actividades humanas añaden 10 gigatoneladas de carbono a la atmósfera cada año. La reducción de las emisiones de origen humano ha sido objeto de gran atención. Organizaciones destacadas, como Project Drawdown, señalan que la gestión eficaz de la refrigeración al reciclar o eliminar refrigerantes es la solución principal, con el potencial de ahorrar 24 gigatoneladas de carbono en emisiones futuras. Cambiar a una dieta exclusivamente vegetal a escala mundial podría ahorrar hasta 18 gigatoneladas.

Pero todas las soluciones propuestas —desde la generación de electricidad hasta el transporte, la alimentación, la educación y el uso del suelo— tienen un elemento en común: en esencia, solo previenen las emisiones futuras. Para detener el cambio climático, debemos extraer el carbono que ya se ha emitido a la atmósfera.

¿Cómo lo hacemos? Desde el punto de vista ecológico, los árboles son el medio más eficaz para capturar y almacenar carbono. Hasta ahora, la restauración forestal no se ha considerado seriamente como estrategia de mitigación del cambio climático, porque no disponemos de información cuantitativa sobre lo que es posible. Sin pruebas científicas, no hemos podido cuantificar la verdadera contribución de la restauración forestal y no sabemos si esta podría capturar 10 o 110 gigatoneladas adicionales de carbono.

Mediante la creación de una red mundial de ecólogos con datos obtenidos sobre el terreno en 1,2 millones de ubicaciones de todo el mundo, y combinándolos con datos satelitales, el Crowther Lab ha utilizado el aprendizaje automático para crear el primer mapa espacialmente explícito de todo el sistema forestal mundial.

Nuestro mapa muestra 3,04 billones de árboles en la Tierra, siete veces más que la cifra estimada anteriormente basándose únicamente en imágenes satelitales. Más importante aún, ahora sabemos que, en las condiciones climáticas actuales, la Tierra podría sustentar 4400 millones de hectáreas de cubierta arbórea continua, es decir, 1600 millones de hectáreas más que los 2800 millones de hectáreas existentes actualmente. De la cubierta arbórea actual, 900 millones de hectáreas se encuentran fuera de las zonas utilizadas actualmente para el desarrollo humano, como las tierras urbanas y agrícolas. Esto significa que actualmente hay una superficie del tamaño de Estados Unidos disponible para la restauración de árboles.

Superficie total disponible que puede sustentar árboles en todo el mundoImage: Crowther Lab/ETH Zurich

¿Qué significa esto? Una vez maduros, estos nuevos bosques podrían almacenar 205 000 millones de toneladas de carbono: alrededor de dos tercios de los 300 000 millones de toneladas de carbono liberadas a la atmósfera como resultado de la actividad humana desde la Revolución Industrial. Dado este inmenso impacto en el cambio climático, los datos del Crowther Lab, publicados recientemente en la revista Science, no solo confirman la eficacia del concepto milenario de la restauración forestal, sino que la sitúan como la solución número uno disponible.

Estamos al comienzo de un movimiento masivo y en constante crecimiento de personas que intentan hacer algo frente al cambio climático. En los últimos meses, más de 1,5 millones de personas han salido a las calles por la crisis climática. Si pudiéramos aprovechar toda esta energía positiva y respaldar este objetivo unificador, la restauración de los ecosistemas de la Tierra tendría un inmenso poder para restaurar nuestro clima.

Con nuestros mapas disponemos de las herramientas para lograrlo, mostrando con precisión dónde en el mundo deben centrarse las actividades de restauración para ser lo más eficaces posible. Nuestros mapas permiten a cada ciudadano acercarse a una zona y conocer más sobre ella, incluido si puede albergar árboles y qué tipo de árbol.

Superficie disponible para la restauración forestal (excluidos los desiertos y las zonas agrícolas y urbanas; no se muestran los bosques actuales)Image: Crowther Lab/ETH Zurich

Este es el poder de la restauración. Muchos gobiernos de todo el mundo ya se han comprometido a restaurar sistemas forestales; Australia y Nueva Zelanda, por ejemplo, planean plantar cada uno 1000 millones de árboles. Pero, como solución basada en la naturaleza, los ciudadanos no deben depender únicamente de la implicación de los gobiernos para lograr una restauración eficaz. Si inspiráramos y orientáramos a millones de ciudadanos de todo el mundo para que se unan y participen en ello, el impacto sería enorme.

Proponemos tres formas distintas, aunque igualmente sencillas y directas, de participar como ciudadano:

1. Restaurar: empiece a plantar árboles en su jardín o en su comunidad local; es fácil de hacer y resulta divertido. Intente ponerse en contacto con las autoridades locales, científicos u ONG, que pueden proporcionarle información adicional sobre las especies locales que podrían ser adecuadas para la restauración. Los mapas del sitio web del Crowther Lab le ayudarán a encontrar las mejores ubicaciones para restaurar árboles.

2. Apoyar: muchas organizaciones y ONG de todo el mundo trabajan activamente en la restauración de la vegetación y los suelos.

3. Ser un consumidor inteligente: como consumidores, podemos tomar decisiones conscientes que favorezcan la protección del planeta. Al apoyar a empresas y actividades que buscan un planeta sostenible, el poder de compra puede contribuir en gran medida a la lucha contra el cambio climático.

Para mantener la coherencia, en este artículo hemos convertido todas las cifras de CO2 a carbono. 44 gramos de CO2 equivalen aproximadamente a 12 gramos de carbono.

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