Una base de investigación en la Antártida ha registrado la temperatura más alta jamás medida en el continente, en medio de la creciente preocupación por el calentamiento global, que ha provocado un aumento del deshielo de las capas de hielo alrededor del polo sur.
La base Esperanza, en el extremo norte de la península antártica, registró una temperatura de 18,3 grados Celsius (64,94 grados Fahrenheit), la más alta registrada, según informó este viernes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
«(Esta) no es una cifra que normalmente se asociaría con la Antártida, ni siquiera en verano. Supera el anterior récord de 17,5 grados C, que se estableció en 2015», declaró a los periodistas en Ginebra Clare Nullis, portavoz de la OMM.
«La península antártica… es una de las regiones del planeta que se calientan más rápidamente. Se habla mucho del Ártico, pero esta parte concreta de la península antártica se está calentando muy rápidamente».
La temperatura fue registrada el jueves en la base argentina.
Los científicos creen que el calentamiento global ha provocado tanto deshielo en el polo sur que la gigantesca capa de hielo está ahora camino de desintegrarse. Esto daría lugar, con el tiempo, a una subida del nivel global del mar de al menos tres metros (10 pies).
Un comité de la OMM verificará si la temperatura registrada por el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina constituye un nuevo récord para el continente antártico. El récord en la región antártica en sentido amplio es de 19,8 grados C, registrado en enero de 1982.
«La cantidad de hielo que pierde anualmente la capa de hielo antártica se multiplicó por seis como mínimo entre 1979 y 2017», añadió Nullis, citando imágenes que muestran grietas en los glaciares de la Antártida.
«El deshielo de estos glaciares, ya sabe, significa que tenemos un gran problema en lo que respecta a la subida del nivel del mar».





