Del bisonte a las aves: cómo los animales pueden ayudar a frenar los incendios forestales

A bison in Yellowstone National Park.
According to a team of Australian scientists, animals, birds and even insects could be effective weapons against bushfires.Image: Unsplash/ Chloe Leis
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  • 2020, el año más cálido registrado, fue también el peor año en incendios forestales en todo el mundo.

  • Una cuarta parte de los bosques de Australia se quemó, al igual que un récord de 4,2 millones de hectáreas en Estados Unidos.

  • Junto a los bomberos, los animales pueden desempeñar un papel en la contención de los incendios.

  • Al comer vegetación inflamable, incluso los insectos tienen un papel que desempeñar.

Desde mapas digitales que pronostican la trayectoria de los incendios forestales hasta drones que crean cortafuegos, no faltan ideas de alta tecnología para ayudar a frenar la propagación de los incendios forestales. Pero ¿y si la naturaleza ya tiene una solución que no suele tenerse en cuenta?

Según un equipo de científicos australianos, los animales, las aves e incluso los insectos podrían ser armas eficaces contra los incendios forestales. La reintroducción de fauna que se alimenta de las partes de árboles y arbustos con mayor probabilidad de incendiarse podría detener los incendios forestales en seco.

El equipo, dirigido por la doctora Claire Foster, de la Universidad Nacional de Australia (ANU), afirma que los hábitos alimenticios de los animales son “una forma de ingeniería de ecosistemas a menudo pasada por alto” que podría facilitar el control de los incendios.

Un bombero combate el incendio Blue Ridge en Yorba Linda, California, en octubre pasado.Image: REUTERS/Ringo Chiu

Los animales al rescate

Ya existen ejemplos de este método en acción. Allá por 2019, un rebaño de 500 cabras contribuyó a salvar la biblioteca presidencial Ronald Reagan en el sur de California de un incendio forestal, después de que se comieran el matorral inflamable que rodeaba el complejo.

En España, los conservacionistas utilizan bisontes para reducir el riesgo de incendios forestales. El animal, extinto actualmente en Europa, está siendo reintroducido en una zona forestal de Andalucía, donde se dedica a comer el matorral que puede propagar los incendios.

Fernando Morán, director del Centro Europeo del Bisonte en España, declaró a Cordoba Today que los animales actúan como un “desbrozador vivo” – una tercera parte de su dieta es fibra de madera.

En España hay unos 150 bisontes en 35 centros de cría, pero Morán espera ver en el futuro 1.000 recorriendo el campo.

Los bisontes comen el sotobosque altamente inflamable que ayuda a propagar los incendios forestales.Image: Pixabay/Ridoe

Criaturas grandes y pequeñas

Pero no solo los animales grandes tienen un papel que desempeñar en la lucha contra los incendios forestales. “Hemos encontrado una gran variedad de animales que pueden influir en el fuego”, según la doctora Foster, de la ANU, en declaraciones a Popular Science. “Uno de los aspectos que realmente llegué a apreciar en este estudio fueron los insectos y otros invertebrados”, añadió.

Algunos insectos descomponen la hojarasca, lo que permite que los microbios la consuman más rápidamente. Las aves también tienen un papel que desempeñar. El ave australiana malleefowl amontona hojas en el suelo del bosque, donde pone sus huevos, creando pequeñas franjas sin combustible, según constató su investigación.

En el extremo opuesto de la escala, al desplazarse por los bosques, los elefantes crean senderos muy transitados que pueden actuar como cortafuegos. Al igual que las aves, los insectos y los microbios, estos “parches” de terreno despejado creados por los animales pueden ralentizar o incluso detener la propagación de los incendios.

No todas las influencias de los animales sobre el medio ambiente son beneficiosas a la hora de frenar los incendios, sin embargo. Un estudio sobre los efectos del ganado vacuno y las liebres en zonas previamente quemadas de la Patagonia concluyó que, al comerse los árboles jóvenes, los animales favorecieron el desarrollo de matorrales altamente inflamables.

Los escarabajos de corteza estadounidenses debilitan y matan a los árboles, por lo que estos se queman con mayor facilidad, y los insectos que se alimentan de la hojarasca pueden ralentizar su descomposición, dejando más combustible para los incendios forestales en el suelo del bosque, afirma la doctora Foster.

Un estudio para el Servicio Forestal de Estados Unidos concluyó que los animales que pastan tienden a favorecer las plantas y árboles caducifolios, dejando en pie las variedades coníferas, mucho más inflamables. Los brinzales crean una “escalera de fuego” que puede hacer arder todo el bosque.

Las alertas mundiales de incendios han aumentado un 13 % en comparación con 2019.Image: Statista

Aumento de la actividad de incendios

El informe de la ANU llega tras un año en el que los incendios forestales asolaron el planeta.

El año pasado igualó a 2016 como el más cálido registrado, según la NASA, con temperaturas medias globales 1,02 °C por encima de la línea base de 1951-1980 y continuando una tendencia de calentamiento de siete años. Fue un año terrible en incendios forestales.

En Estados Unidos, se quemó un récord de 4,2 millones de hectáreas de terreno en 58.250 incendios, dos quintas partes de ellos en California, según un estudio del Congreso. Más de 400.000 hectáreas se quemaron en Europa, según la Comisión Europea, con una superficie quemada total en la UE superior al promedio de todo el año de los últimos 12 años

Una cuarta parte de los bosques de Australia se quemó en lo que el primer ministro Scott Morrison denominó “verano negro”, que, según informó Reuters, causó la muerte de 33 personas y arrasó más de 24 millones de hectáreas. Incendios mortales asolaron Brasil, China, Grecia, India, Polonia, Escocia, Siria, Turquía y Ucrania.

El seguimiento satelital de la NASA detectó 1,4 millones de incendios forestales individuales en el Amazonas el año pasado, frente a 1,1 millones en 2019. “La actividad de incendios aumentó significativamente en 2020. Todos los tipos de incendios contribuyeron al aumento, incluidos los incendios por deforestación y los incendios de sotobosque, los tipos más destructivos para el medio ambiente”, declaró Douglas Morton, jefe del Laboratorio de Ciencias Biosféricas de la NASA.

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