Según las investigaciones, la calidad del aire en nuestros hogares puede afectar a nuestra salud e incluso causar depresión o ansiedad.
Hay muchas formas sencillas de mejorar la calidad del aire interior, desde abrir las ventanas hasta limpiar con regularidad la ropa de cama y las cortinas.
Invertir en un purificador de aire es otra forma de mejorar la calidad del aire interior, ya que puede ayudar a reducir los posibles contaminantes e irritantes.
Puede que no nos demos cuenta, pero la calidad del aire interior de nuestros hogares puede afectar drásticamente a nuestra salud. Y si pasas mucho tiempo en interiores, es importante asegurarte de que el aire que respiras no esté lleno de contaminantes.
Por suerte, hay muchas formas sencillas de mejorar la calidad del aire interior. Desde limpiar la casa hasta invertir en un purificador de aire, hay muchos métodos para reducir los posibles contaminantes.
¿Por qué importa la calidad del aire interior?
La calidad del aire interior importa mucho más de lo que podrías pensar, y hay bastantes fuentes potenciales de contaminación.
Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), los productos de madera prensada, los pesticidas, el humo de segunda mano, las estufas, los calentadores, las chimeneas y los compuestos orgánicos volátiles (COV) podrían afectar negativamente a la calidad del aire interior. Y esa ni siquiera es la lista completa.
Estos contaminantes pueden causar estragos en nuestra salud. De hecho, un estudio encontró un vínculo entre la contaminación atmosférica y la salud mental. Según The Guardian, la exposición a la contaminación atmosférica durante un período prolongado puede causar depresión y ansiedad, incluso con niveles relativamente bajos de contaminación.
Se sabe que la contaminación atmosférica puede causar trastornos respiratorios, pero el vínculo con los problemas de salud mental se ha descubierto más recientemente, informó The Guardian. Por suerte, tenemos cierto control sobre la calidad del aire en nuestros hogares y podemos actuar para reducir los daños.
Así puedes mejorar la calidad del aire interior de tu hogar:
La buena noticia es que podemos hacer muchas cosas para mejorar la calidad del aire. Aunque estés seguro de que el aire de tu hogar está lo más limpio posible, hacer estas cosas sencillas de vez en cuando puede ser muy útil.
Empecemos por una de las formas más fáciles de mejorar la calidad del aire: abrir puertas y ventanas. Este sencillo gesto puede ayudar a que entre aire fresco en tu hogar y salgan los posibles contaminantes, según Harvard Health Publishing. Aunque sea pleno invierno, es esencial dejar entrar algo de aire.
Cuando piensas en limpiar tu hogar, puede que lo veas desde una perspectiva más visual. Por ejemplo, quizá pienses que tienes que recoger el desorden o ordenar la mesita de noche. No siempre pensamos en el gran impacto que puede tener la limpieza más allá de la apariencia.
Pero limpiar puede ser una excelente forma de mejorar la calidad del aire interior. Pasar la aspiradora una o dos veces por semana, limpiar con regularidad la ropa de cama y las cortinas, y quitar cosas de en medio pueden ayudar a reducir los contaminantes en el hogar, explicó Harvard Health Publishing. Quizá por eso tener un espacio limpio nos hace sentir mejor.
Este método para reducir los contaminantes del aire interior puede ser más fácil de decir que de hacer, pero evita las estufas de gas siempre que sea posible. Si ya tienes una estufa de gas en casa, no te alarmes. Aún puedes tomar muchas medidas para reducir sus efectos negativos.
Una solución evidente es comprar una estufa nueva. Si tienes los recursos, cambiar a una estufa eléctrica es una excelente opción; asegúrate de desechar correctamente tu estufa vieja.
Por supuesto, renovar los electrodomésticos es caro y no está al alcance de todo el mundo. Si no puedes hacer el cambio, usar la estufa a una temperatura más baja y aplicar buenas técnicas de ventilación puede marcar una gran diferencia.
Invertir en un purificador de aire es otra excelente forma de mejorar la calidad del aire interior. Esto puede ayudar a reducir los posibles contaminantes e irritantes, según Harvard Health Publishing. Si te preocupa el moho, también puede ser útil usar un deshumidificador en las zonas húmedas.








