La mala calidad del aire provoca depresión y trastorno bipolar, según un estudio

A man removes dirt from an oven to retrieve baked bricks at a brickyard in the outskirts of Islamabad December 28, 2011. REUTERS/Faisal Mahmood (PAKISTAN - Tags: BUSINESS EMPLOYMENT ENVIRONMENT) - RTR2VOPE
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La contaminación atmosférica daña los pulmones y acorta la vida, pero también se relaciona con un mayor riesgo de trastornos mentales, según afirmaron los investigadores el martes en un estudio basado en datos de salud de millones de pacientes de Estados Unidos y Dinamarca.

Las personas expuestas a aire de mala calidad en ambos países tenían más probabilidades de recibir un diagnóstico de trastorno bipolar o depresión, según el estudio, aunque los críticos sostuvieron que tenía fallos y afirmaron que se necesitan más investigaciones para extraer conclusiones firmes.

«Hay bastantes factores desencadenantes conocidos (de los trastornos mentales), pero la contaminación supone una nueva línea de investigación», dijo Andrey Rzhetsky, líder del estudio y de la Universidad de Chicago, a la Fundación Thomson Reuters.

«Las investigaciones con perros y roedores demuestran que la contaminación atmosférica puede llegar al cerebro y provocar inflamación, lo que da lugar a síntomas similares a la depresión. Es muy posible que lo mismo ocurra en los seres humanos.»

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la contaminación atmosférica mata a 7 millones de personas al año, lo que equivale a 13 muertes por minuto, más que el total combinado de guerras, asesinatos, tuberculosis, VIH, sida y malaria.

Podría reducir la esperanza de vida de los niños nacidos hoy en una media de 20 meses, según una investigación publicada a principios de este año por la organización estadounidense sin ánimo de lucro Health Effects Institute.

La creciente preocupación por este problema ha llevado a ciudades como París, Bogotá y Yakarta a probar días sin coches.

Pero, aunque el impacto de la contaminación en la salud física es bien conocido, sus vínculos con los trastornos mentales se han investigado menos.

Los investigadores compararon datos de salud y la exposición local a la contaminación de 151 millones de residentes estadounidenses y 1,4 millones de pacientes daneses para el estudio publicado en la revista PLOS Biology.

Mapas cartogramáticos que muestran los patrones espaciales de la prevalencia aparente de trastornos neurológicos y psiquiátricos, inferida a partir de la base de datos IBM MarketScan.Image: PLOS Biology

En el caso de los pacientes daneses, compararon la salud mental con la exposición a la contaminación atmosférica hasta los 10 años, mientras que en Estados Unidos analizaron los niveles de contaminación en tiempo real.

La exposición en la infancia se relacionó con un aumento de más del doble en la esquizofrenia entre los pacientes daneses, según los investigadores, así como con tasas más elevadas de trastorno de la personalidad, depresión y trastorno bipolar.

Los datos estadounidenses también revelaron que la mala calidad del aire se asociaba con niveles más altos de trastorno bipolar y depresión, pero no encontraron una correlación con otras afecciones, como la esquizofrenia, la epilepsia y la enfermedad de Parkinson.

Sin embargo, el estudio ha resultado polémico.

Un comentario crítico del profesor de Stanford John Ioannidis, publicado junto con el estudio, afirmaba que este planteaba una «posibilidad intrigante» de que la contaminación atmosférica pudiera causar trastornos mentales, pero que no había logrado demostrarlo con claridad.

«A pesar de los análisis basados en grandes conjuntos de datos, las pruebas disponibles presentan deficiencias sustanciales y una larga serie de posibles sesgos podría invalidar las asociaciones observadas», escribió.

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