Alrededor de 1.600 millones de personas dependen de los bosques para su sustento.
Los bosques también albergan más del 80 % de las especies terrestres.
Pueden desempeñar un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático.
La gestión sostenible también puede beneficiar a las generaciones futuras.
Desde limpiar el aire que respiramos hasta proporcionar los alimentos que comemos y los medicamentos que tomamos cuando enfermamos, es fácil olvidar las muchas formas en que los bosques forman parte de nuestra vida cotidiana.
Alrededor de 1.600 millones de personas —incluidas más de 2.000 culturas indígenas— dependen de los bosques para su sustento. También son uno de los ecosistemas terrestres con mayor biodiversidad y albergan más del 80 % de las especies terrestres de animales, insectos y plantas.
Los bosques también desempeñan un papel invaluable en la lucha contra el cambio climático y contribuyen a la prosperidad y el bienestar de las generaciones futuras, siempre que se gestionen de manera sostenible, al igual que sus recursos.
Pero, pese a todos estos beneficios ambientales, sanitarios y sociales, los bosques de todo el mundo están siendo destruidos a un ritmo alarmante.
Nicole Schwab, codirectora de la Plataforma para Acelerar las Soluciones Basadas en la Naturaleza y 1t.org, una iniciativa destinada a contribuir a conservar, restaurar y cultivar un billón de árboles para 2030, afirma:
«Los bosques desempeñan un papel fundamental para la vida en nuestro planeta. Y, sin embargo, al igual que el oxígeno, corremos el riesgo de darlos por sentados hasta que desaparezcan. El Día Internacional de los Bosques es una ocasión para que todos celebremos los árboles y los bosques de todas partes: desde los pinos cubiertos de nieve hasta la selva tropical, desde los baobabs hasta los manglares. Ha llegado el momento de redoblar nuestro compromiso y nuestros esfuerzos para proteger y restaurar estos ecosistemas vitales».
En 2012, la Asamblea General de la ONU designó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques para celebrar estos ecosistemas boscosos que cubren un tercio de la superficie terrestre de la Tierra.
Por qué debemos proteger los bosques
Estas son ocho razones por las que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, debemos proteger los bosques.
1. Los bosques sanos se traducen en personas sanas
Los bosques proporcionan a las personas numerosos recursos, como aire puro, agua limpia y alimentos nutritivos. Muchas personas también los asocian con la actividad física recreativa y una buena salud mental.
Quizá sea menos conocido que los bosques también son una fuente vital de medicamentos. Hasta una cuarta parte (25 %) de todos los medicamentos del mundo desarrollado son de origen vegetal, y esta proporción llega hasta el 80 % en los países en desarrollo, estima la ONU.
2. Los alimentos del bosque favorecen una dieta saludable
Las comunidades indígenas suelen consumir más de 100 tipos de alimentos silvestres, muchos de los cuales se recolectan en los bosques. El acceso a sistemas alimentarios basados en los bosques también se ha relacionado con una mayor diversidad alimentaria, que a menudo se traduce en mejores resultados de salud.
La deforestación no solo amenaza las fuentes de alimentos, sino que también puede tener graves consecuencias: según la FAO, casi una de cada tres enfermedades infecciosas emergentes está relacionada con cambios en el uso de la tierra.
3. Restaurar los bosques mejorará nuestro entorno
Se estima que cada año se perdieron 10 millones de hectáreas de bosque en todo el mundo entre 2015 y 2020, aproximadamente una superficie del tamaño de Islandia. Cada año, la degradación del suelo afecta a una superficie mucho mayor.
La deforestación también emite grandes cantidades de gases de efecto invernadero y amenaza a las numerosas especies que consideran los bosques su hogar. Al menos el 8 % de las plantas y el 5 % de los animales de los bosques corren un riesgo extremadamente alto de extinción.
La gestión sostenible y la restauración de los bosques pueden hacer frente al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad, y a la vez generar los bienes y servicios necesarios para el desarrollo sostenible.
4. La gestión forestal sostenible puede crear millones de empleos verdes
Los bosques respaldan más de 86 millones de empleos verdes y los medios de vida de millones de personas más. Más del 90 % de quienes viven en la pobreza extrema dependen de los bosques.
La madera procedente de bosques gestionados de forma sostenible puede abastecer a diversas industrias, como la producción de papel y la construcción.
Por tanto, invertir en la restauración forestal también puede contribuir a crear más empleos, algo que podría resultar especialmente pertinente después de la pandemia.
5. Las tierras degradadas pueden restaurarse a gran escala
El proyecto de la Gran Muralla Verde aspira a crear un cinturón verde de 8.000 km a través de las zonas áridas de África y a restaurar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas, además de crear 10 millones de empleos y mejorar la seguridad alimentaria.
Cuando esté terminado, se espera que sea la estructura viva más grande del planeta: tres veces más grande que la Gran Barrera de Coral de Australia.
6. Cada árbol cuenta
Incluso plantar árboles a pequeña escala puede marcar la diferencia. Se han estimado en 500 millones de dólares al año los beneficios de plantar bosques urbanos solo en las megaciudades, gracias a su capacidad para limpiar el aire, proporcionar alimentos y reducir el consumo de energía.
La plataforma One Trillion Trees del Foro Económico Mundial busca apoyar el movimiento global para conservar, restaurar y cultivar un billón de árboles en todo el mundo, con el fin de recuperar la biodiversidad y combatir el cambio climático.
7. Empoderar a las personas para que utilicen los bosques de forma sostenible
Involucrar a las personas a nivel local para que las comunidades puedan gestionar y gobernar eficazmente las tierras de las que dependen es fundamental para crear un entorno saludable.
El empoderamiento de las comunidades también brinda la oportunidad de reconstruir paisajes forestales equitativos y productivos, y ayuda a prevenir algunos de los riesgos que plantea la deforestación.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para combatir la deforestación?
8. Podemos recuperarnos de nuestras crisis planetarias, sanitarias y económicas
Invertir en la restauración de los ecosistemas aporta enormes beneficios tanto a las personas y las comunidades como al medio ambiente.
El objetivo del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, cuyo lanzamiento está previsto para este año, es detener y revertir la degradación de los ecosistemas en todo el mundo.
Al plantar y restaurar bosques a gran escala, las comunidades pueden aumentar la resiliencia y la productividad ecológicas, ofreciendo una solución basada en la naturaleza para reconstruir mejor.






