Las emisiones globales de CO2 deben disminuir de forma drástica en las próximas décadas si el mundo quiere cumplir los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a «muy por debajo de 2 °C» y, idealmente, por debajo de 1,5 °C.
Para cumplir estos objetivos, los jóvenes tendrían que vivir la mayor parte de su vida sin contribuir de forma significativa a las emisiones globales. En esencia, dispondrían de menos emisiones de CO2 «permisibles» a lo largo de su vida en comparación con las generaciones mayores.
Para determinar cuánto más reducidos serían sus límites personales de CO2, Carbon Brief ha combinado datos históricos de emisiones y población con proyecciones de futuro. En un mundo en el que el calentamiento se limita a 1,5 °C, la persona media nacida hoy solo puede emitir una octava parte de las emisiones totales de vida de alguien nacido en 1950.
La herramienta interactiva muestra el tamaño del «presupuesto de carbono» de cada persona a lo largo de su vida, en función del año y el lugar de nacimiento.
Analiza dos escenarios distintos: uno en el que el mundo limita el calentamiento a muy por debajo de 2 °C por encima de los niveles preindustriales en 2100; y otro en el que el calentamiento se limita a 1,5 °C.
También considera dos formas distintas de repartir las emisiones permisibles futuras: una en la que cada país sigue las trayectorias «óptimas» tomadas de modelos; y otra, centrada en la igualdad, en la que cada persona puede utilizar la misma porción de las emisiones futuras, independientemente del lugar en que viva.
En todos los casos, las generaciones más jóvenes tendrán que conformarse con presupuestos de carbono de por vida sustancialmente menores que las generaciones mayores, si se quieren respetar los límites de París. Esto se debe a que la mayor parte de las emisiones permisibles ya se han agotado, lo que significa que los jóvenes no tendrán el lujo de las emisiones sin mitigar de que han disfrutado las generaciones mayores.
La idea de este análisis fue propuesta por primera vez a Carbon Brief por el Dr. Ben Caldecott de la Universidad de Oxford. La metodología utilizada, así como sus limitaciones, se explican detalladamente al final de este artículo. Carbon Brief está trabajando actualmente para seguir desarrollando el análisis junto con el Dr. Caldecott y sus colegas.
El panorama global
Las emisiones globales deben alcanzar su máximo en la próxima década y disminuir rápidamente para que el mundo se mantenga por debajo de sus límites del Acuerdo de París, según la ONU. En los escenarios analizados en este artículo (véase la metodología al final para más detalles), las emisiones globales alcanzan su máximo alrededor de 2020, disminuyen cerca de un 50 % hacia 2045 y luego caen por debajo de cero alrededor de 2075 para mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C.
Las emisiones deben disminuir aún más rápido para que el calentamiento se mantenga por debajo de 1,5 °C: descender cerca de un 50 % hacia 2030 y hasta cero antes de 2055. En los escenarios de 1,5 °C analizados aquí, se despliegan grandes cantidades de emisiones negativas hacia finales de siglo, eliminando de la atmósfera carbono equivalente a aproximadamente un tercio de las emisiones actuales.
Estas trayectorias de emisiones pueden dividirse en «presupuestos de carbono de por vida» medios que dependen del año de nacimiento de cada persona. Esta asignación se basa en la población y las emisiones globales cambiantes durante la vida de cada individuo.
La siguiente figura muestra el presupuesto de carbono de por vida medio global para las personas nacidas en cada año entre 1900 y 2017, en escenarios en los que el calentamiento se mantiene por debajo de 1,5 °C (azul oscuro) o de 2 °C (azul claro).
Presupuestos de carbono de por vida medios globales per cápita por año de nacimiento para los escenarios de 1,5 °C y 2 °C, suponiendo una esperanza de vida de 85 años. Basado en datos históricos de emisiones del Global Carbon Project, en la población histórica y proyectada a futuro de Naciones Unidas y en las proyecciones de emisiones globales de MESSAGE-GLOBIOM. Los años de nacimiento de cada generación que aparecen en la parte inferior proceden del Pew Research Center. Consulte la sección de metodología para más detalles. Gráfico elaborado por Carbon Brief con Highcharts.
Como muestra el gráfico anterior, si el calentamiento se limita a muy por debajo de 2 °C, el presupuesto de carbono de por vida medio global de alguien nacido en 2017 es de 122 toneladas de CO2, solo alrededor de un tercio del presupuesto de alguien nacido en 1950. Si el calentamiento se limita a 1,5 °C, el presupuesto restante es de solo 43 toneladas de CO2 y la diferencia es ocho veces mayor.
Las emisiones globales per cápita actuales rondan las 4,9 toneladas por persona y año. Esto significa que el presupuesto de carbono de por vida de alguien nacido hoy equivale a 25 años de las emisiones actuales si el calentamiento se limita a muy por debajo de 2 °C, y solo a nueve años de las emisiones actuales si se limita a 1,5 °C.
Repartir las emisiones
El análisis anterior utiliza un presupuesto de carbono medio global. Sin embargo, en realidad no existe tal cosa como una persona «media global» y las emisiones de cada país seguirán una trayectoria ligeramente distinta en los mundos de «muy por debajo de» 2 °C y de 1,5 °C.
En general, las reducciones de emisiones deberán ser proporcionalmente mayores en los países desarrollados y más ricos, como Estados Unidos, donde las emisiones per cápita son muy elevadas. Las naciones en desarrollo, como India, ya tienen emisiones per cápita mucho más bajas.
Para poner la diferencia en perspectiva, el indio medio emitió 1,9 toneladas de CO2 en 2017, mientras que la cifra en Estados Unidos fue de 16,9 toneladas de CO2.
Además, las emisiones históricas varían mucho entre países, y países como Estados Unidos y el Reino Unido son responsables de una parte mucho mayor de las emisiones acumuladas desde la revolución industrial. Esto plantea una cuestión abierta sobre cómo deben repartirse entre los distintos países los presupuestos de carbono mundiales fijos establecidos por el Acuerdo de París.
Existen muchas formas diferentes de asignar las emisiones futuras entre países. Los modelos de evaluación integrada (IAM, por sus siglas en inglés) – modelos de sistemas energéticos que examinan qué combinación de tecnologías y opciones se necesita para alcanzar los objetivos climáticos – ofrecen un conjunto de asignaciones presupuestarias, con las emisiones futuras de cada región del mundo.
La siguiente figura se basa en las asignaciones de los escenarios de 1,5 °C de los IAM. Muestra cómo varían los presupuestos de carbono de por vida según el año de nacimiento, para cuatro grandes países y regiones responsables de la mayor parte de las emisiones globales de CO2. Son Estados Unidos (línea azul claro), Europa (azul oscuro), China (rojo) e India (amarillo).
Presupuestos de carbono de por vida por año de nacimiento basados en las emisiones históricas y en los escenarios futuros de 1,5 °C de los IAM, suponiendo una esperanza de vida de 85 años. Basado en datos históricos de emisiones delGlobal Carbon Project, en la población histórica y proyectada a futuro de Naciones Unidas y en las proyecciones regionales de emisiones de MESSAGE-GLOBIOM. Los años de nacimiento de cada generación que aparecen en la parte inferior proceden del Pew Research Center. Consulte la sección de metodología para más detalles. Gráfico elaborado por Carbon Brief con Highcharts.
Si el presupuesto de carbono restante se divide de esta manera, según las trayectorias de los IAM, las emisiones nacionales permisibles de por vida son mucho más similares para alguien nacido en 2017 que en 1950, aunque siguen existiendo grandes diferencias entre países.
Por ejemplo, alguien nacido hoy en Estados Unidos seguiría teniendo asignado un presupuesto de carbono de por vida unas 15 veces mayor que alguien nacido en India. Su presupuesto sería cuatro veces mayor que el de alguien nacido en China y alrededor del doble que en Europa.
La siguiente tabla muestra el presupuesto de carbono de por vida en un mundo de 1,5 °C (mundo de 2 °C), tanto a escala global como por países o regiones principales, desglosado por generación:
Este enfoque plantea evidentes interrogantes sobre la equidad, ya que implica que los países con altas emisiones históricas también recibirán una porción mayor del proverbial pastel en el futuro. Existen muchas formas diferentes de definir la equidad, y hay poco acuerdo sobre qué enfoques serían a la vez posibles y «justos» para asignar las emisiones futuras.
Una alternativa sería asignar el presupuesto restante por igual a todas las personas, independientemente del lugar en que vivan. Esto podría ser difícil de lograr en la práctica, ya que, por ejemplo, las emisiones per cápita de Estados Unidos tendrían que disminuir rápidamente hacia la media global, mientras que las de India aumentarían de inmediato.
Pero proporciona un experimento mental útil que puede contrastarse con la asignación de presupuestos de carbono de por vida expuesta más arriba. Incluso esta podría no ser realmente igualitaria, ya que no tiene en cuenta la responsabilidad por las emisiones históricas.
La siguiente figura muestra el efecto de esta asignación sobre los presupuestos de carbono de por vida por año de nacimiento para los mismos cuatro grandes países y regiones. Se basa en las emisiones históricas per cápita y en cuotas per cápita iguales del presupuesto de carbono restante a partir de 2018, en un escenario en el que el calentamiento se limita a 1,5 °C.
Igual que la figura anterior, pero utilizando las proyecciones de emisiones globales de MESSAGE-GLOBIOM para calcular las futuras emisiones globales per cápita. Consulte la sección de metodología para más detalles. Gráfico elaborado por Carbon Brief con Highcharts.
El gráfico anterior muestra que los presupuestos de carbono de por vida convergen con mucha más rapidez cuando las emisiones futuras se reparten por igual, aunque persistan las diferencias históricas entre países. Como resultado, alguien nacido en 2017 tendría un presupuesto de carbono de por vida similar independientemente del lugar en que nazca.
Algunas limitaciones
El cálculo de los presupuestos de carbono de por vida es necesariamente imperfecto y se basa en una serie de supuestos poco realistas. Cada persona es distinta y, en la práctica, las emisiones individuales se verán fuertemente afectadas por los ingresos, el comportamiento y otros factores.
Aunque el presupuesto de carbono de por vida medio de 1,5 °C de alguien, por ejemplo nacido en Estados Unidos hacia 1995, podría ser de 696 toneladas de CO2, las personas de esa generación tendrán, en la práctica, emisiones individuales muy variadas.
El enfoque adoptado aquí –dividir las emisiones nacionales entre la población– también pasa por alto el hecho de que una parte considerable de las emisiones de algunos países es consecuencia de la actividad industrial y comercial que produce bienes destinados al comercio que no se consumen en el propio país. Estas «huellas de consumo» pueden diferir significativamente de las estimaciones de emisiones nacionales, como Carbon Brief ha analizado previamente.
Por simplicidad, al calcular las huellas de carbono de por vida se supone una esperanza de vida constante de 85 años. Esta cifra es superior a la esperanza de vida media actual en la mayoría de los países, pero puede resultar más realista para las generaciones más jóvenes de hoy, dados los avances previstos en la ciencia médica y en el acceso a la atención sanitaria. Sin embargo, en la práctica, es probable que las diferencias de esperanza de vida entre países persistan en el futuro y podrían afectar a estos cálculos.
Por último, este enfoque supone que las emisiones de un año determinado pueden asignarse por igual a toda la población, independientemente de la edad. En realidad, es probable que las personas sean responsables de emisiones considerablemente menores cuando son niñas o niños que cuando son adultas, ya que no conducen coches, por ejemplo, y a menudo consumen menos.
Dicho esto, este análisis ofrece una primera mirada a cómo varían los presupuestos de carbono de por vida según la edad. Sugiere que las emisiones permisibles de por vida de los jóvenes de hoy son una fracción de las de generaciones anteriores, ya que el presupuesto global para evitar un calentamiento de 1,5 °C o 2 °C ya se ha agotado en gran medida.
Metodología
Los presupuestos de carbono de por vida se calcularon sumando las emisiones históricas y proyectadas a futuro per cápita de cada año en que se espera que viva un individuo, suponiendo, por simplicidad, una esperanza de vida constante de 85 años desde un año de nacimiento dado. Esta cifra es superior a la esperanza de vida media mundial actual (es típica de Japón en la actualidad), pero puede ser más típica de la esperanza de vida de las personas jóvenes de hoy, dados los continuos avances médicos.
Por ejemplo, si alguien hubiera nacido en el año 2000 en India, su huella de carbono de por vida sería la suma de las emisiones históricas per cápita de India de 2000 a 2017, más las emisiones per cápita previstas para India entre 2018 y 2085.
El final de 2017 marca la frontera entre las emisiones históricas y las futuras, porque los valores de emisiones y población de 2018 aún no están disponibles para todos los países.
Los presupuestos de carbono se calcularon para todos los años de nacimiento posibles entre 1900 y 2017 para los principales países y para cada una de las regiones del mundo para las que se dispone de proyecciones de población de la ONU: África, Europa, América Latina y el Caribe, América del Norte, Oceanía y Asia.
Las estimaciones históricas de emisiones de CO2 de cada país entre 1751 y 2017 se obtuvieron del Global Carbon Project. Los datos históricos de población de 1950 a 2017 y las proyecciones de población futura de 2018 a 2100 se obtuvieron para cada país de las World Population Prospects 2017 de la ONU. Para las proyecciones de población futura se eligió el escenario «medio», ya que se ajusta razonablemente bien a los supuestos demográficos del mundo de la Trayectoria Socioeconómica Compartida (SSP2), utilizado para los escenarios de emisiones de los IAM.
Las emisiones futuras por país para los objetivos de 1,5 °C y de 2 °C se basaron en simulaciones de los IAM del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) MESSAGE-GLOBIOM con el mundo SSP2. SSP2 es un mundo en el que las tendencias económicas y demográficas actuales continúan en líneas generales, y MESSAGE-GLOBIOM fue el modelo elegido para representar SSP2. Las emisiones de MESSAGE-GLOBIOM por región –y a escala global– se tomaron del IAMC 1.5C Scenario Explorer.
Como las simulaciones recientes de los IAM carecen de valores específicos por país, se utilizaron estimaciones regionales de emisiones para calcular trayectorias específicas de cada país, escalando las emisiones actuales de cada país según el porcentaje de reducción de las emisiones regionales de las simulaciones de los IAM. Por ejemplo, si las simulaciones de los IAM mostraban que los países de la OCDE reducían sus emisiones un 50 % hacia 2040 en un escenario de 1,5 °C, se estimó que las emisiones de cada país de la OCDE disminuirían un 50 % hacia 2040.
Para las estimaciones de emisiones per cápita se utilizaron las emisiones futuras netas. Esto significa que en muchos países las emisiones futuras per cápita se vuelven negativas en la segunda mitad del siglo XXI, en particular en los escenarios de 1,5 °C. La distribución de las emisiones negativas en MESSAGE-GLOBIOM varía según la región, con una concentración especialmente alta de emisiones negativas en América Latina y el Caribe.
Por último, como las proyecciones de emisiones y de población solo están disponibles hasta 2100, pero las personas nacidas después de 2015 seguirán vivas tras 2100, se supone que las emisiones per cápita se mantienen constantes en los valores de 2100 en los años siguientes.
Se ofrecen dos escenarios de asignación de emisiones futuras: uno basado en las trayectorias regionales de emisiones de MESSAGE-GLOBIOM y otro en el que las emisiones proyectadas globales de MESSAGE-GLOBIOM se distribuyen por igual entre todos los países sobre una base per cápita a partir de 2017. Este último muestra cómo una distribución más equitativa de las emisiones restantes afectaría a los presupuestos de carbono de por vida, en comparación con la asignación de los IAM.
Los países que aparecen en la herramienta interactiva son un subconjunto de los de mayor población. Sin embargo, también se incluyen las principales regiones, por lo que si hay un país que no aparece en la lista, su región debería ofrecer una estimación razonable. La región «América del Norte» no se muestra, ya que todos sus países miembros aparecen en la lista.





