5 formas de reducir el plástico de un solo uso en Oriente Medio

Plastic bottles are sorted to be recycled at Cedar Environmental waste management company in Beit Mery, Lebanon August 17, 2017. REUTERS/Mohamed Azakir - RC1DF3599AF0
'The Middle East has only recently begun to wake up to its dependence on single-use plastic'Image: REUTERS/Mohamed Azakir - RC1DF3599AF0
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Solo el 9 % de todos los residuos plásticos generados hasta la fecha se ha reciclado. Esto explica la alarmante cantidad de plástico que ha llegado a nuestros océanos y se ha acumulado en vertederos, causando daños incalculables a nuestro planeta.

Oriente Medio apenas ha empezado a tomar conciencia de su dependencia del plástico de un solo uso. Ahora debemos impulsar una transformación rápida y radical en toda la región, con el apoyo de los gobiernos, el sector privado y la ciudadanía.

Tenemos mucho que aprender de los avances logrados por países tanto desarrollados como en desarrollo que ya han tomado medidas concretas. Tras analizar cuidadosamente qué ha funcionado bien en otros lugares, estas son cinco áreas fundamentales que reducirán significativamente el plástico de un solo uso en Oriente Medio:

1. Empresas pioneras

Las empresas tienen el poder de influir directamente en el comportamiento de los clientes. Podemos ofrecer incentivos, como descuentos por usar vasos reutilizables, puntos de fidelidad por reciclar o permitir que los «compradores verdes» se salten la cola. También podemos introducir desincentivos, como demuestra la drástica reducción del uso de bolsas de plástico allí donde se han aplicado cargos. Podemos recurrir a campañas de marketing y a la «teoría del empujón» para persuadir a los clientes de que actúen conforme a sus buenas intenciones.

En Majid Al Futtaim creemos en todos estos métodos, pero hemos ido un paso más allá y nos hemos convertido en la primera empresa de la región MENA en comprometerse a eliminar gradualmente la distribución de plástico de un solo uso antes de 2025. En los próximos cinco años, esta política afectará a todas nuestras empresas: desde centros comerciales, cines y hoteles hasta oficinas corporativas. Empezaremos por los supermercados Carrefour y eliminaremos gradualmente la distribución de bolsas de plástico de un solo uso, cubiertos desechables, envases de poliestireno y productos similares. Puede que la decisión no sea popular entre todos nuestros clientes, pero aun así estamos comprometidos con impulsar el cambio.

2. Extender el cambio a la cadena de suministro

Ninguna empresa opera de forma aislada, y ninguna puede resolver por sí sola el problema de los residuos plásticos. Las empresas tienen importantes oportunidades para influir en su entorno más amplio. En particular, pueden colaborar con sus proveedores, comunicarles sus prioridades y valores y animarlos a adoptar esos mismos valores. Por ejemplo, los mangos pueden llegar en bandejas protectoras de poliestireno y las cajas de cartón pueden entregarse envueltas y selladas con película de plástico, pero ¿hay otra manera? La relación con los proveedores ofrece una oportunidad adicional para reducir los plásticos innecesarios de un solo uso, y podemos trabajar juntos para encontrar otras soluciones para transportar y entregar mercancías en todo el mundo.

3. Recurrir a la legislación

Del mismo modo, las empresas no pueden lograr un cambio duradero sin un entorno normativo propicio. Al dar el audaz paso de prohibir el plástico de un solo uso en nuestras tiendas, existe el riesgo de que algunos clientes simplemente decidan comprar en otros lugares si no hay igualdad de condiciones. Desde Costa Rica hasta la India y Taiwán, los gobiernos están prohibiendo el plástico de un solo uso, mientras que la UE se ha comprometido a que todos los envases de plástico comercializados en su territorio sean reciclables para 2030.

Aquí, en Oriente Medio, también hay avances positivos: las autoridades regionales de Líbano y Egipto están regulando para restringir los plásticos de un solo uso, mientras que el Gobierno de Omán afirma que prohibirá las bolsas de plástico. Espero que los Estados del Golfo adopten medidas más audaces en los próximos dos años, para inspirar a los países vecinos a seguir su ejemplo y allanar el camino hacia un cambio significativo y de gran alcance.

4. Aprovechar la tecnología

La tecnología, por supuesto, ofrece múltiples soluciones. En primer lugar, mediante el desarrollo de alternativas innovadoras al plástico, desde bolsas ecológicas a base de yuca hasta PlantBottles; y, en segundo lugar, mediante campañas en redes sociales que conecten con la población local. En Georgia, por ejemplo, una contundente campaña que mostraba imágenes de árboles cubiertos de bolsas de plástico obtuvo un amplio apoyo público en 2015 y acabó propiciando una prohibición total este año.

También podemos aprovechar el poder de la tecnología y la inteligencia artificial para impulsar cambios de comportamiento. Por ejemplo, cuando aparques en un centro comercial, tu teléfono podría emitir un aviso con un SMS automático que te recuerde llevar tus bolsas reutilizables.

5. Cambiar las actitudes

Seamos sinceros: todavía hay personas a las que les resulta incómodo reciclar o que se olvidan de llevar sus bolsas reutilizables, pero las actitudes están cambiando. En una encuesta a nuestros clientes de 13 países, descubrimos que cada vez más personas aceptan los cambios en el statu quo. Hay algunas diferencias entre regiones, pero los resultados de la encuesta ayudarán a determinar el ritmo y el método con que aplicaremos nuestra nueva política para eliminar el plástico de un solo uso.

Cambiar las actitudes quizá sea el reto más difícil. Sin embargo, si nos centramos en todo lo anterior, podemos animar e influir en los clientes, educarlos y ofrecerles incentivos para que cambien sus hábitos de forma permanente.

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