La pandemia ha influido en la forma de percibir el trabajo y la vida.
El trabajo y la vida se entrecruzan y se afectan mutuamente.
Nuevas investigaciones sugieren que el apoyo y el cuidado dentro y fuera del trabajo son valiosos para el éxito profesional y la creatividad laboral.
Si la pandemia nos ha enseñado algo sobre la vida laboral y la vida en el hogar, es que no son ámbitos separados por un muro infranqueable. Por lo general, cómo nos va en casa afecta al trabajo, y el trabajo puede tener un gran impacto —para bien o para mal— en nuestra vida en el hogar.
Ahora, un nuevo estudio concluye que la combinación de dos factores clave —el apoyo de los compañeros en el trabajo y el amor compasivo en el hogar— propicia que los empleados tengan más éxito y sean más creativos.
Yasin Rofcanin, profesor de gestión de recursos humanos y psicología organizacional en la escuela de gestión de la Universidad de Bath y uno de los autores del estudio, dijo que le sorprendió descubrir que la amistad entre compañeros de trabajo —más que la influencia de los gerentes o las políticas formales de una empresa sobre el apoyo familiar— parecía ser el elemento más decisivo para mejorar el rendimiento de los empleados.
«Quizá se deba a que, en el día a día, interactuamos más con nuestros compañeros que con nuestros supervisores», dijo Rofcanin. «Lo que descubrimos fue que lo que más importaba era el apoyo entre compañeros, en forma de intercambio sobre el trabajo y la familia, y de comunicación acerca de los problemas y conflictos laborales y familiares de cada empleado».
El estudio, escrito en coautoría con académicos de la escuela de negocios IESE, en España, y de VU Amsterdam, en los Países Bajos, y publicado en la revista Journal of Applied Psychology, no examinó las relaciones entre compañeros de forma aislada: los investigadores también estudiaron cómo el apoyo en el trabajo afectaba las relaciones de los empleados con sus cónyuges en el hogar y cómo esa dinámica influía después en su eficacia laboral.
Condiciones óptimas para el éxito de los empleados
Para estudiar estas dinámicas, los investigadores reclutaron a 69 parejas estadounidenses con dos personas que trabajaban y les pidieron que llevaran diarios durante cuatro semanas. Luego clasificaron las relaciones de pareja según mostraran amor compasivo, que consiste en «compartir y cuidar», explicó Rofcanin; amor romántico, o amor compañero, similar a una amistad profunda.
El amor compasivo en el hogar, junto con un buen apoyo de los compañeros de trabajo, creó las condiciones óptimas para que una empleada rindiera bien en su trabajo, definido como la generación de ideas novedosas y útiles. Además, cuando los compañeros brindaban un buen apoyo a los trabajadores, estos llevaban esa positividad a casa, lo que a su vez influía en su pareja.
Rofcanin sugirió que los gerentes que quieran extraer una lección de esto podrían fijarse en el entorno general en el que trabajan sus subordinados, en lugar de centrarse demasiado en sus relaciones directas con ellos.
A los gerentes quizá les convenga más «brindar apoyo informal y fomentar la camaradería, creando un entorno laboral en el que se alienten las redes de apoyo informal entre compañeros de trabajo», dijo.
Por otra parte, McKinsey publicó un informe este mes en el que describía qué podían hacer los lugares de trabajo para contribuir a un reparto más equitativo por género del trabajo no remunerado que los empleados realizaban en casa. Este estudio es otro ejemplo de lo que podría ser una tendencia: reconocer que el trabajo puede cambiar nuestras relaciones en el hogar y que debemos procurar que esos cambios sean positivos.


