Big Ben. Torre de Londres. Stonehenge. Todos ellos son monumentos británicos emblemáticos, destinos turísticos famosos en todo el mundo.
Ahora hay uno nuevo que añadir a la lista: el restaurante Scotts Fish and Chips. ¿No lo conoce? Pues lo encontrará al sur de la antigua ciudad de York. Y aunque, por ahora, quizá no aparezca en las guías turísticas internacionales, Scotts está resultando un gran éxito entre los visitantes chinos que llegan al Reino Unido.
Y este es el motivo.
En 2015, el pescado con patatas fritas figuraba en el menú cuando el entonces primer ministro del país, David Cameron, llevó al presidente chino, Xi Jinping, a un pub. El lugar elegido para su cena informal fue un pub de la localidad de Cadsden, en Buckinghamshire, llamado The Plough, que en su día fue una parada de diligencias en la ruta hacia y desde Londres, cuando se construyó en el siglo XVI.

Captado en vídeo y difundido por buena parte de los medios de comunicación del mundo, el encuentro se convirtió en un fenómeno viral. Deseosos de probar por sí mismos este manjar británico, miles de visitantes chinos que llegan al Reino Unido se han mostrado entusiasmados por probarlo. Igualmente deseosa de aprovechar la oportunidad, Scotts tradujo sus menús al mandarín y ha estado promocionándose a través de las redes sociales chinas.
Con capacidad para hasta 110 clientes, la ubicación de Scotts en la carretera principal hacia York es un factor clave de su atractivo para los turistas chinos. La historia de la ciudad se remonta a más de 1000 años. Fue un asentamiento romano, anglosajón y vikingo, y cuenta con una impresionante catedral y calles empedradas. No es de extrañar que York atraiga a muchos turistas: casi 7 millones al año, según la oficina de turismo local.
"La mayoría de los grupos de turistas chinos visitarán Londres y Cambridge, y luego York, y en su camino hacia York pasarán por la A64, así que esta es una ubicación ideal para que el autocar aparque", declaró Will Zhuang, embajador de la organización turística Make It York a la BBC.
Mientras tanto, en el pueblo de Cadsden, The Plough también se ha beneficiado de la afluencia de turistas chinos y fue adquirido en 2016 por una empresa de inversión china, SinoFortone.
Las conversaciones entre China y el Reino Unido sobre futuros acuerdos comerciales y de inversión han sido una prioridad para sucesivos primeros ministros británicos. Pero, en un contexto de intenso cambio e inestabilidad creciente, en torno al Brexit y a los aranceles comerciales impuestos por EE. UU. a China, esta relación cobra cada vez más importancia.
