Los trenes de Japón son famosos por su velocidad vertiginosa. Por ejemplo, el modelo Shinkansen de la serie E2, también conocido como tren bala, puede alcanzar los 320 km/h (200 mph).
Por desgracia, en los últimos años han aumentado las colisiones entre trenes y animales silvestres, debido principalmente al crecimiento de las poblaciones de ciervos en el país.
Según el Ministerio de Transporte de Japón, en 2016 se registraron más de 600 casos de trenes que atropellaron ciervos y otros animales silvestres, lo que provocó suspensiones del servicio y retrasos de 30 minutos o más para los pasajeros.
Para combatir este problema, investigadores del Instituto de Investigación Técnica Ferroviaria (RTRI) han creado una novedosa solución que consiste en reproducir sonidos de animales a todo volumen desde trenes en movimiento.
Elementos disuasorios para ciervos
El sistema se basa en que los ciervos emiten un sonido parecido a un resoplido para alertar a otros ciervos cuando están en peligro. Está diseñado para reproducir tres segundos de resoplidos seguidos de 20 segundos de ladridos, ya que se sabe que los ciervos temen a los perros, dijeron los investigadores.
En las pruebas, la grabación se reprodujo desde un tren durante la tarde y hasta bien entrada la noche, cuando es más frecuente avistar ciervos.
Según los investigadores, las pruebas indican una reducción del 45% en los avistamientos de animales. Se espera que el sistema se ponga en uso práctico antes de marzo de 2019.

«Esperamos perfeccionarlo hasta convertirlo en un sistema que funcione en zonas montañosas y otros lugares, para que las compañías ferroviarias quieran introducirlo», dijo un portavoz del RTRI a el periódico Asahi Shimbun.
Otro elemento disuasorio que ha demostrado ser eficaz fue desarrollado por un empleado de la compañía ferroviaria Kintetsu.
La solución incluye una pared de malla metálica y barreras instaladas a lo largo de un tramo de 1 km cerca de la estación Higashi-Aoyama, en la línea Osaka. Se emiten ondas ultrasónicas a través de los huecos de la pared para ahuyentar a los ciervos en los momentos de mayor tráfico.
Cuando los trenes no están en servicio, normalmente durante la noche, el sistema se apaga para permitir que los ciervos crucen las vías. Según los informes, desde que se instaló el sistema solo ha habido una colisión entre un ciervo y un tren. En comparación, en 2015 hubo 17 incidentes de este tipo.

Una solución sueca
Diversos factores influyen en el riesgo de colisión, entre ellos la composición del paisaje, la disponibilidad de alimento y el atractivo y la accesibilidad de la vía ferroviaria.
Así lo afirma la Administración de Transporte de Suecia, que puso en marcha un proyecto en 2015 para probar sistemas que alerten y ahuyenten a los animales silvestres de las vías férreas antes de que lleguen los trenes.
El proyecto, que se prevé que dure un mínimo de cuatro años, tiene como objetivo prevenir las colisiones y, al mismo tiempo, permitir que los animales crucen la vía férrea cuando no se acerque ningún tren.
Para probar los sistemas, el equipo del proyecto seleccionó cinco tramos de vía, incluidos tres puntos críticos de colisiones. Estas zonas se vigilan con cámaras de vídeo y térmicas y se protegen con sistemas de alerta o disuasión.

La Administración de Transporte de Suecia prevé que las colisiones en la mayoría de los tramos se reduzcan en torno a un 80% en el caso de los alces y un 60% en el de los corzos.
