Desde hace ocho meses, las granjas cercanas a la ciudad japonesa de Kisarazu albergan a un aterrador lobo robótico. Pero no se preocupen: no se creó para aterrorizar a los residentes de la zona (aunque, por su aspecto, probablemente lo haya hecho). Su nombre oficial es «Super Monster Wolf», y los ingenieros lo diseñaron para impedir que los animales se coman los cultivos de los agricultores.
En realidad, la historia del robólobo es bastante triste. Como Motherboard informa, los lobos se extinguieron en Japón a principios del siglo XIX. ¿La causa? Una campaña de exterminio patrocinada por el Estado. Ahora, algunas zonas de Japón están plagadas de ciervos y jabalíes. Les encanta darse un festín con los cultivos de arroz y castañas de los agricultores. Obviamente, a los agricultores no les hace ninguna gracia. Doscientos años después, los seres humanos crean un lobo robótico para reemplazar a la especie que exterminaron.
Pero también hay algo positivo. Acaba de concluir la primera prueba oficial del lobo robótico y, ¡sorpresa! el resultado fue un éxito rotundo. De hecho, tuvo tanto éxito que el lobo entrará en producción en serie el próximo mes, informa Asahi Television.
En definitiva, las pruebas revelaron que el lobo tiene un radio de acción eficaz de aproximadamente un kilómetro (0,62 millas), por lo que resulta más eficaz que una cerca eléctrica, declaró Chihiko Umezawa, de la Cooperativa Agrícola de Japón, a Chiba Nippo News. ¿Quieres cubrir una zona más amplia? Tendrás que invertir en varios, ya que por ahora el lobo no puede desplazarse.
¿Aún te interesa algo mejor que un espantapájaros tradicional? Si quieres tener tu propio robólobo, puedes comprar uno por unos 514.000 yenes (4.840 dólares). Hay que reconocer que el precio es algo elevado; sin embargo, la empresa ofrece opciones de alquiler mensual más asequibles. Por supuesto, habría salido mucho más barato no exterminar a toda una especie, pero ya es un poco tarde para eso.
La bestia mide 65 centímetros (2,2 pies) de largo, más o menos lo mismo que un lobo de verdad. También tiene mechones de pelo desgreñado y una impresionante dentadura de colmillos blancos. Se alimenta de baterías recargables con energía solar y detecta a los intrusos con un sensor de rayos infrarrojos.
Según la BBC, cuando el lobo robótico detecta la presencia de una criatura cercana, utiliza una amplia variedad de sonidos, entre ellos disparos, aullidos y una voz humana, para ahuyentar a quien podría darse un festín. Por supuesto, cualquier persona que tenga la mala suerte de acercarse también probablemente huya asustada por las ráfagas de disparos, pero supongo que ese es el precio que debemos pagar por las comodidades modernas.
