Estos son los países que más carne consumen

A customer waits at the Boucherie St Francois butcher shop in the old city of Nice, France July 28, 2017. REUTERS/Eric Gaillard - RC1169059FE0
Red meat production is a major contributor to global warming because of the methane emitted by cattle and sheep.Image: REUTERS/Eric Gaillard
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sigue de cerca los hábitos de consumo de carne en el mundo y publica periódicamente datos que muestran cuáles de sus países miembros son los más carnívoros.

Las cifras de 2016, extraídas de Perspectivas agrícolas OCDE-FAO 2017-2026, incluyen el peso de la carne de vacuno y ternera, cerdo, aves y ovino consumida per cápita, calculado en kilogramos de peso al por menor (el peso al que se vende la carne).

Estados Unidos encabeza la lista: sus ciudadanos consumen una media de unos 97 kg al año.

Australia, que según los mismos datos de 2013 era el país que más carne consumía, ocupa el segundo lugar, con 2,3 kg menos por persona al año que Estados Unidos.

Sin embargo, el consumo de carne en Australia ha aumentado de 93 kg por persona a 94,8 kg, según muestran los datos de la OCDE. Los australianos también consumen mucha más carne de cordero que sus homólogos estadounidenses: una media de 8,6 kg por persona frente a 0,4 kg en Estados Unidos.

Argentina ocupa el tercer lugar, con algo más de 86,1 kg por persona al año. El país sudamericano también es el segundo mayor consumidor de carne de vacuno y ternera (38,6 kg); el primer lugar corresponde a la vecina Uruguay, donde los ciudadanos consumen una media de 43,1 kg de carne roja al año.

La huella de carbono de la carne roja

La producción de carne roja contribuye de forma importante al calentamiento global debido al metano que emiten el ganado vacuno y ovino.

Por otro lado, las verduras cultivadas al aire libre son las que menos emisiones producen, según una investigación publicada en la revista Journal of Cleaner Production.

Por ejemplo, se necesitan unas 50 cebollas para producir un kilogramo de gases de efecto invernadero, pero solo 44 gramos de carne de vacuno para producir la misma cantidad.

Image: The Conversation

Carne cultivada en laboratorio

Por supuesto, es posible sustituir la carne roja por fuentes de proteínas vegetales, como las lentejas y los frutos secos, que tienen un impacto mucho menor en el medioambiente.

También se podría optar por una «Impossible Burger», elaborada por Impossible Foods, una de las pocas empresas emergentes de Silicon Valley que crean «carne sin carne» y afirman que su aspecto, olor e incluso sabor son como los del producto auténtico.

Image: Impossible Foods

Al parecer, el sabor auténtico de la Impossible Burger se debe a una molécula que contiene hierro llamada «heme», que Impossible Foods describe como el «ingrediente mágico que hace que la carne tenga un aspecto, se cocine y sepa deliciosamente a carne».

La empresa afirma que, al no usar carne de vacuno, una de sus hamburguesas requiere un 95 % menos de terreno y un 74 % menos de agua, y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero en un 87%.

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