«Green Book», de Peter Farrelly, se alzó como la sorpresiva ganadora de la 91.ª edición de los Óscar, celebrada el domingo por la noche. La película, que narra la historia del pianista afroestadounidense de talla mundial Don Shirley y de su chófer ítalo-estadounidense Tony Vallelonga durante su gira por el sur de los Estados Unidos de 1962, un país profundamente segregado, obtuvo tres categorías principales, entre ellas Mejor Película, Mejor Guion Original y Mejor Actor de Reparto.
Tras recaudar hasta ahora 144 millones de dólares en taquilla mundial, «Green Book» tuvo un éxito razonable en términos comerciales, especialmente si se tiene en cuenta su modesto presupuesto de producción de 23 millones de dólares, pero aun así estuvo a años luz de las cifras espectaculares que suelen alcanzar hoy en día las superproducciones «tradicionales».

Como ilustra nuestro gráfico, la mayoría de las ganadoras a Mejor Película de los últimos diez años no recaudaron ni de lejos tanto dinero como el mayor éxito de taquilla de cada año, lo que demuestra que el éxito comercial y el reconocimiento de la crítica no siempre van de la mano. El último gran éxito de taquilla que ganó el premio a Mejor Película fue la tercera y última parte de la trilogía «El señor de los anillos», de Peter Jackson, que recaudó 1.100 millones de dólares en taquilla a nivel mundial y se alzó con el Óscar a Mejor Película en 2004.
