Una nueva generación de aviones comerciales supersónicos está llamada a transformar el sector de la aviación.
El fabricante de aviones Boom aspira a construir aeronaves con neutralidad de carbono.
Los combustibles de aviación sostenibles impulsarán los reactores supersónicos a través de la barrera del sonido.
Ampliar la producción de combustible sostenible para reactores será clave para descarbonizar el transporte aéreo.
Una nueva era del vuelo supersónico se vislumbra en el horizonte, con grandes aerolíneas que realizan pedidos de la próxima generación de reactores ultrarrápidos.
American Airlines se ha comprometido a adquirir hasta 20 reactores Overture, que están siendo desarrollados por Boom Supersonic. American Airlines tiene la opción de adquirir otros 40 aviones. United Airlines ha encargado 15 aeronaves y podría comprometerse con 35 más. La cartera actual de pedidos anticipados asciende a 130 aeronaves.
Los pedidos de las aeronaves Overture de Boom llegan casi 20 años después de que el Concorde dejara de operar, poniendo fin a la primera era de los aviones de pasajeros supersónicos.
Overture promete devolver los vuelos transatlánticos con una fracción del tiempo de viaje de las aeronaves subsónicas, con una velocidad de crucero de Mach 1,7, casi el doble de la velocidad de los aviones comerciales más rápidos de la actualidad.
Boom afirma que el avión es algo más que un caballo de batalla transatlántico, y prevé operaciones rentables en más de 600 rutas en todo el mundo. Overture tendrá un alcance de casi 5000 millas (8000 kilómetros) y transportará hasta 80 pasajeros. Solo volará a velocidad supersónica sobre los océanos, para evitar causar estampidos sónicos a las poblaciones.
¿Zoom o Boom?
Desde la pandemia han surgido dudas sobre la demanda de una nueva generación de reactores supersónicos, ya que las videollamadas en Zoom y Teams sustituyen la necesidad de cruzar océanos y continentes para las reuniones de negocios. Según una investigación del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, los viajeros de negocios gastaron 1 billón de dólares en vuelos en 2019. Se prevé que el gasto en viajes de negocios vuelva a alcanzar dos tercios de los niveles previos a la pandemia este año. Boom espera que sus aeronaves puedan tener éxito donde fracasó el Concorde: atraer a suficientes pasajeros para que el Overture sea viable para que las aerolíneas lo operen.
Sostenibilidad más allá del sonido
Según Boom, una diferencia crucial entre el Concorde y el Overture es que el nuevo avión tendrá neutralidad de carbono, impulsado por combustibles sostenibles para aeronaves (SAF, por sus siglas en inglés), que actualmente se encuentran en fase de desarrollo. La infografía siguiente muestra cómo se pueden fabricar combustibles verdes para la aviación a partir del reciclaje de residuos domésticos y aceite. Estos se convierten en una materia prima para la producción de combustible. Tras el procesamiento, se mezcla con combustible convencional para reactores. Air bp afirma que el uso de SAF puede reducir las emisiones de carbono del ciclo de vida de una aeronave en un 80 %, en comparación con los combustibles tradicionales.
Otro proceso para fabricar combustible limpio para reactores, conocido como Power-to-Liquids, utiliza electricidad procedente de fuentes renovables para alimentar electrolizadores que producen hidrógeno verde. Este se mezcla después con CO2 capturado de la atmósfera. Los hidrocarburos líquidos resultantes de este proceso se convierten en combustible sintético de queroseno para la aviación.
El principal reto de esta nueva generación de reactores supersónicos será la producción de SAF a una escala viable. Andreas Hardeman, responsable de Aeroespacial y Drones del Foro Económico Mundial, afirma que los niveles actuales de producción equivalen a una gota en el océano.
“Hoy en día, los SAF representan menos del 0,1 % de todo el combustible para reactores, lo que está muy lejos de donde debemos estar. Además de ampliar la capacidad de producción, necesitaremos políticas regulatorias y fiscales que ayuden a reducir la diferencia de costes entre los SAF y el combustible convencional para reactores.”
Limpiar los cielos
El Foro Económico Mundial ha puesto en marcha la Coalición Clean Skies for Tomorrow, una colaboración público-privada que ayuda al sector de la aviación a avanzar hacia las emisiones netas cero. Acelerar la escala de producción de SAF es un pilar central del trabajo de la coalición. Ha desarrollado kits de herramientas de política sobre combustibles para la aviación para ayudar a los gobiernos a poner en marcha estrategias de aviación limpia.
Andreas Hardeman también considera que organizaciones como la Sociedad Estadounidense para Pruebas y Materiales (ASTM) serán fundamentales para marcar el ritmo de la transición hacia combustibles limpios para reactores. “En última instancia, una vez que los organismos internacionales de certificación permitan el uso del 100 % de SAF, esperamos ver un impulso significativamente mayor para ampliar la producción y una aceleración de los recortes de emisiones de la aviación.”

