Hace apenas un mes se reveló que Facebook tiene más de dos mil millones de usuarios activos mensuales. Eso significa que, en cualquier mes, más del 25 % de la población de la Tierra inicia sesión en su cuenta de Facebook al menos una vez.
Es casi imposible asimilar una escala de este tipo.
He aquí un intento de ponerlo en perspectiva: imagina las gradas del Yankee Stadium llenas con 50.000 personas y multiplica esa cifra por 40.000. Esa es más o menos la cantidad de personas distintas que inician sesión en Facebook cada mes en todo el mundo.
Una perspectiva más acotada
La analogía del Yankee Stadium ayuda un poco, pero sigue siendo muy difícil hacerse una idea.
La escala de internet es tan enorme que no tiene sentido analizar la información mes a mes, ni siquiera recurrir a cifras diarias.
En cambio, veamos en detalle qué ocurre en un solo minuto de internet:
Creado cada año por Lori Lewis y Chadd Callahan, de Cumulus Media, el gráfico de arriba muestra la increíble magnitud del comercio electrónico, las redes sociales, el correo electrónico y la creación de otros contenidos que tienen lugar en la web.
La competencia por los contenidos
Si alguna vez una publicación tuya en Facebook o Instagram ha pasado sin pena ni gloria, es razonable decir que la proliferación de contenidos en nuestras redes sociales que muestra el gráfico anterior es parte de la causa.
En un universo de redes sociales donde no hay barreras de entrada y la competencia es casi infinita, el juego de los contenidos se ha inclinado hacia un escenario en el que «el ganador se lo lleva todo». Como la gente no tiene tiempo para leer los 452.200 tuits que se publican cada minuto, tiende naturalmente a gravitar hacia aquello que ya cuenta con validación social.
La gente recurre a las personas en quienes confía para saber de qué se está hablando, por eso los influentes son más importantes que nunca para los profesionales del marketing.
El objetivo a la vista
Para quienes logran acertar con la estrategia y el momento, las posibles recompensas son muy tentadoras:
Sin embargo, el desafío constante es cómo destacar entre la multitud.


