¿Qué se puede hacer en 20 horas?
¿Ver todas las películas de la trilogía de El Señor de los Anillos y la de El Hobbit? ¿Correr un ultramaratón? ¿Aprender una nueva habilidad con la guía del autor de libros de negocios Josh Kaufman?
Pronto también se podrá volar sin escalas de Londres a Sídney o de Nueva York a Singapur, mientras las aerolíneas de todo el mundo se apresuran a ofrecer vuelos de 20 horas. Qantas afirma que se propone alcanzar lo que denomina «la última frontera de la aviación», con vuelos directos desde la costa este de Australia a Londres y Nueva York para 2022. Singapore Airlines quiere conectar Singapur y Nueva York antes de que acabe el año, recorriendo 9,521 millas (15,323 km) en 19 horas.

¿Cómo funcionan estos vuelos ultralargos? ¿Y qué significan para los pasajeros?
Algunas pistas se encuentran en el horario actual de vuelos. En marzo de 2018, Qantas completó el primer vuelo regular sin escalas entre Australia y el Reino Unido, con un trayecto de 17 horas desde Perth hasta Londres-Heathrow.
Para ayudar a los pasajeros a adaptarse a los vuelos ultralargos, la aerolínea colaboró con investigadores de la Universidad de Sídney para crear menús y una iluminación pensados para mitigar el desfase horario y mejorar el «bienestar en el aire».
Los pasajeros pueden elegir zumos con probióticos e infusiones de hierbas de verbena de limón, manzanilla y hierba limón, además de platos pensados para favorecer la hidratación, con ingredientes como pepino, fresas y apio.

El auge de los llamados vuelos ultralargos coincide con mejoras tecnológicas que hacen que los aviones sean más ligeros y eficientes en el consumo de combustible, lo que modifica la estructura de costes. El avión Ultra Long Range (ULR) de Airbus realizó su primer vuelo este año, tiene un alcance de 9,700 millas náuticas y Boeing también está desarrollando su propio modelo.
Para permanecer en el aire hasta 20 horas, el avión de Airbus cuenta con un sistema de combustible modificado y de mayor capacidad, un diseño aerodinámico, alas de fibra de carbono y motores eficientes en el consumo de combustible.

Estos avances tecnológicos abren nuevas posibilidades. Actualmente, la ruta más larga del mundo es el servicio diario de Qatar Airways entre Doha y Auckland, de más de 14,000 kilómetros. El vuelo de Qantas entre Londres y Perth ocupa el segundo lugar, y la conexión de Emirates entre Dubái y Auckland, el tercero.
Mientras se prepara para ampliar aún más sus vuelos ultralargos, Qantas encuestó a sus pasajeros más frecuentes sobre lo que les gustaría hacer durante esas 20 horas. Entre las opciones figuraban una zona para estirarse, un bar compartido, una guardería o un espacio de trabajo. Aunque les pidió que pensaran en zonas para «cambiarse y refrescarse», es probable que las estrictas limitaciones de peso necesarias para que el avión pueda volar tanto tiempo impidan llevar suficiente agua para ducharse.
Es probable que el precio de los billetes sea un obstáculo para muchos pasajeros: según informó Reuters, los vuelos internacionales sin escalas más recientes cuestan alrededor de un 20% más que los que incluyen una escala. Y cuando en octubre se inaugure la ruta de Singapore Airlines entre Nueva York y Singapur, la aerolínea solo ofrecerá asientos de clase ejecutiva y clase económica prémium.
