Esforzarse por dormir mejor por la noche puede conducir con el tiempo a un bienestar físico y mental óptimo, pero la calidad del sueño es más importante que la cantidad.
En un nuevo estudio, los investigadores analizaron durante cuatro años los patrones de sueño de más de 30.500 personas de hogares del Reino Unido y descubrieron que dormir mejor se traduce en niveles de salud mental y física comparables a los de alguien que ha ganado un premio gordo de alrededor de 200.000 £.
Los cambios positivos en el sueño con el tiempo —una mejor calidad y cantidad, y un menor uso de medicamentos para dormir— están relacionados con mejores puntuaciones en el Cuestionario de Salud General (GHQ), que los profesionales de la salud mental utilizan para hacer un seguimiento del bienestar psicológico de los pacientes.
Las personas encuestadas que afirmaron haber mejorado positivamente su sueño obtuvieron un cambio de 2 puntos en el GHQ, un resultado comparable a los registrados en pacientes que completaron un programa de ocho semanas de terapia cognitiva basada en la atención plena, diseñado para mejorar el bienestar psicológico.
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Además, esas mismas personas mejoraron sus puntuaciones en la Encuesta breve de 12 ítems, que evalúa los niveles de salud física y emocional, así como la capacidad de las personas para realizar actividades cotidianas.
Por el contrario, se observó que la falta de sueño, dormir mal y usar más medicamentos para dormir pueden empeorar el estado de salud y el estado emocional.
Los hallazgos, publicados en la revista Sleep, muestran que mejorar la calidad y la cantidad del sueño —y desincentivar el uso de medicamentos para dormir— es una forma eficaz, sencilla y barata de mejorar la salud y el bienestar, afirma la doctora Nicole Tang, psicóloga de la Universidad de Warwick.
«Estamos lejos de demostrar una relación causal, pero los hallazgos actuales sugieren que un cambio positivo en el sueño está relacionado con un mejor bienestar físico y mental a largo plazo.
«Es alentador observar el potencial reparador del sueño fuera del contexto de los ensayos clínicos, pues esto demuestra que los beneficios de dormir mejor están al alcance de todos y no se limitan a quienes duermen extremadamente mal y necesitan tratamientos intensivos».
