Si te han acosado en línea, puede que conozcas a quien te persigue.
La conducta incívica es cada vez más común en nuestras redes sociales más cercanas, según un informe de Microsoft informe, que mostró que familiares y amigos representaron el 28 % de los riesgos en línea en 2018, 11 puntos más que el año anterior.
Aunque la proliferación de este comportamiento —que incluye usar nombres ofensivos, publicar información falsa e incluso proferir amenazas físicas— resultaba inquietante, el Índice de Civismo Digital de Microsoft en su conjunto, un indicador de cómo afronta la sociedad los aspectos negativos de la vida digital, mostró una pequeña mejora, ya que disminuyeron los contactos no deseados.
Aun así, el informe destacó el daño psicológico que puede causar el abuso en línea.
«La presencia generalizada de riesgos en línea infligió un amplio sufrimiento emocional, psicológico y físico», señala el informe. «En sus formas más leves, los riesgos en línea provocaron molestias que podían ignorarse u olvidarse rápidamente. En sus formas más graves, resultaron muy dolorosos e incapacitantes, y generaron una serie de emociones negativas y estrés que persistieron con el tiempo».
Desarrollar habilidades para la vida digital
Gestionar los riesgos y las interacciones en Internet es uno de los principales desafíos de la era digital y puede influir en la salud mental. Desarrollar la inteligencia digital o las habilidades de «DQ» —las capacidades sociales, emocionales y cognitivas necesarias para responder a las crecientes exigencias de la vida digital— es una de las prioridades del Instituto DQ, que trabaja en colaboración con el Foro Económico Mundial.
En la encuesta de Microsoft, aumentó el número de participantes que sufrieron consecuencias a causa de riesgos en línea y disminuyeron las acciones positivas para abordarlos. De las personas que fueron blanco de ataques, el 84 % dijo haber sufrido como consecuencia, y algunas indicaron que el impacto fue duradero.
Los ataques a la propia imagen, el daño a la reputación, el ciberacoso y la discriminación causaron el sufrimiento más intenso y duradero.
Un análisis por países mostró que los insultos eran mucho más frecuentes en Rusia e Irlanda, mientras que Vietnam registraba altos niveles de información falsa. Cuatro países mostraron mejoras notables —Estados Unidos, Alemania, Francia y Bélgica—, pero el mejor de los 22 países estudiados fue el Reino Unido, donde se registraron pocos ataques contra la reputación.
