Así es como los destinos turísticos más populares están combatiendo el turismo masivo

Tourists walk in Spanish step in downtown Rome, Italy, June 12, 2018. REUTERS/Tony Gentile - RC13700E5070
The clampdown comes amid a global travel boom.Image: REUTERS/Tony Gentile
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Roma está poniendo freno a los “gladiadores” y a la bebida en la calle para intentar contener los excesos del turismo. La medida se produce en medio de un auge global de los viajes que ha llevado a que los destinos populares se vean agobiados por la presión de hordas de turistas.

Los romanos modernos, vestidos con trajes de gladiador, solían posar frente a lugares como el Coliseo, haciéndose fotografías con turistas dispuestos a desprenderse de su dinero. Pero recientemente la ciudad aprobó una nueva legislación destinada a frenar esta práctica.

Las nuevas medidas forman parte de los esfuerzos del concejo municipal de Roma por limpiar las calles de la capital y proteger su patrimonio. Los visitantes sorprendidos nadando o chapoteando en la Fontana di Trevi —como hizo Anita Ekberg en el clásico del cine La dolce vita— se han enfrentado a multas de 450 € ($500).

Las autoridades municipales también han prohibido beber en la vía pública después de las 22:00 y han impedido que bares y discotecas sirvan alcohol entre las 2:00 y las 7:00. Los agentes de policía tienen nuevas facultades para multar a los infractores o prohibirles temporalmente el acceso a una zona específica.

Image: Foro Económico Mundial

Roma es solo uno de los muchos destinos en los que las autoridades locales buscan formas de hacer frente a comportamientos indisciplinados mientras luchan con el aumento del número de visitantes.

Un problema global

El pueblo de Kinderdijk, un sitio reconocido por la Unesco en los Países Bajos, también se enfrenta a una afluencia de visitantes, atraídos por sus molinos de viento, diques y paisajes pintorescos. Algunos residentes locales han optado por repartir postales pidiendo a los turistas que consideren el impacto de su visita.

El turismo masivo durante todo el año genera ingresos para Kinderdijk, pero la infraestructura del pueblo está desbordada, pese a la prohibición de que los autocares accedan a su centro. La localidad tiene solo 60 residentes, pero atrae a unos 600 000 visitantes al año.

Cerdeña sufre un problema distinto a causa del turismo: la desaparición de arena de sus doradas playas. Los visitantes de la isla italiana se enfrentan ahora a multas de entre 580 y 3.500 $ si se llevan arena como recuerdo de vacaciones. Es posible que los turistas no se den cuenta de que retirar un recipiente de arena daña el ecosistema de la isla y que el objetivo de las multas es concienciar al público.

En otras zonas de Italia, el tradicional pueblo de Polignano a Mare, en Apulia, ha instalado torniquetes para cobrar una tarifa de entrada a los visitantes durante la temporada festiva más popular. El precio de la entrada, de 5 €, que incluye palomitas, un donut, algodón de azúcar y una bebida, pretende animar a los turistas que visitan el lugar en los meses de verano a regresar fuera de temporada.

Turismo sostenible

En 2017 las autoridades introdujeron un código de conducta para los visitantes de Ciudad Ho Chi Minh, en Vietnam. Publicado en cinco idiomas, el código informa a los visitantes sobre leyes, normativas y costumbres con el objetivo de fomentar el respeto por los lugares y las personas locales.

Están previstos planes para crear un código de conducta similar que eduque a la población local sobre cómo relacionarse con los visitantes extranjeros.

Las autoridades tailandesas han adoptado medidas más drásticas, cerrando la bahía de Maya —el famoso escenario de la película La playa— a los visitantes. Este idílico enclave de las islas Phi Phi llegó a recibir hasta 5000 personas al día, lo que sobrecargaba la pequeña bahía y causaba daños en el arrecife circundante.

Queda por ver si un cierre temporal será suficiente para revertir los daños en el ecosistema marino local.

Existe un delicado equilibrio entre la contribución económica positiva que genera el turismo masivo y su posible impacto perjudicial en las costumbres locales, los modos de vida, la infraestructura y el medio ambiente.

Contribución directa y total de los viajes y el turismo a la economía mundial, 2006-2017 (billones de dólares estadounidenses)

Image: Statista

Como muestra el gráfico anterior, la contribución económica directa de los viajes y el turismo a nivel mundial alcanzó aproximadamente 2,57 billones de dólares en 2017.

El Foro Económico Mundial, en su Informe de Competitividad de Viajes y Turismo 2017 calcula que por cada 30 nuevos turistas que llegan a un destino se crea un nuevo empleo. El sector representa el 30 % de las exportaciones mundiales de servicios y es un importante generador de empleo.

Pero, a menos que el turismo pueda volverse más sostenible, el coste futuro para las tradiciones, los estilos de vida y los ecosistemas locales podría resultar un precio demasiado alto que pagar.

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