Impulsar la diversidad, la equidad y la inclusión (DE&I) en la industria de los medios y el entretenimiento es lo correcto y puede aumentar los beneficios.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial, en colaboración con Accenture, analiza los avances de la industria.
Estas son las medidas que pueden adoptar las empresas para intensificar sus esfuerzos y cosechar los beneficios de una plantilla y una audiencia más diversas, equitativas e inclusivas.
La diversidad, la equidad y la inclusión (DE&I) se han convertido recientemente en uno de los temas más candentes de la industria de los medios y el entretenimiento. Pero abrazar la diversidad no solo consiste en hacer lo correcto.
El análisis muestra que la ética y los beneficios son las dos caras de la misma moneda. Existe una lógica financiera en garantizar que los contenidos, y quienes los crean, sean representativos de la sociedad actual de forma auténtica e inclusiva.
Por ejemplo, las películas que carecen de una representación auténtica e inclusiva rinden por debajo de lo esperado en alrededor de un 20 % de su presupuesto en la taquilla del fin de semana de estreno. En publicidad, el 64 % de los consumidores encuestados en un estudio de Google afirmó que había considerado comprar o había realizado una compra tras ver un anuncio que consideraban diverso o inclusivo. De forma similar, otros sectores tienen considerables oportunidades sin explotar gracias a una mayor diversidad e inclusión.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial, en colaboración con Accenture, titulado «Reflejar la sociedad: el estado de la representación diversa en los medios y el entretenimiento», muestra dónde está avanzando la industria y qué queda por hacer. El alcance de este informe, de gran amplitud y el primero que analiza los distintos sectores de la industria y las identidades, es internacional, aunque cabe señalar que buena parte de la investigación y los datos existentes hoy en día proceden de Estados Unidos.
Apertura de nuevos mercados
Al atender mejor a estos consumidores infrarrepresentados, las empresas de medios deberían poder abrir nuevos mercados.
En los videojuegos, por ejemplo, solo el 11 % de los títulos nominados a un premio en 2020 tenían tramas LGBTQ+ significativas. Se trata de una oportunidad desaprovechada: las investigaciones demuestran que los consumidores LGBTQ+ tienen más probabilidades de disponer de una consola y, además, gastan más en juegos. De forma similar, solo el 3 % de los títulos tiene un personaje principal de color, solo el 23 % permite a los jugadores elegir la etnia de su personaje, y solo el 18 % de los juegos lanzados en 2020 incluía personajes femeninos.
O fijémonos en el mundo del deporte. Casi la mitad (47 %) de los aficionados más fervientes de las 13 principales disciplinas deportivas del mundo son mujeres. Pero el deporte femenino recibe solo el 4 % de la atención de los medios deportivos en la actualidad.
En las noticias y la edición, se ha avanzado poco hacia una mayor diversidad racial, y los editores no blancos han aumentado en número solo un 3 % desde 2015. Pese a ello, el 34 % de los directivos de medios de comunicación no está de acuerdo en que las mujeres y las personas de color se enfrenten a barreras para progresar en su carrera.
Abrazar una mayor diversidad racial también podría traducirse en una audiencia más amplia. Por ejemplo, el celebrado anuncio de P&G «The Talk» mostró a madres negras hablando del sesgo al que se enfrentaban ellas y sus hijos en Estados Unidos. Se visualizó 7 millones de veces en internet, además de emitirse en televisión.
Atraer e inspirar a nuevo talento
Dar mayor importancia a la DE&I no solo tiene una buena acogida entre los consumidores, sino que también aumenta la diversidad del talento, lo que puede dar lugar a una narrativa más representativa.
Aumentar la diversidad de quienes trabajan en estas industrias es especialmente importante, porque la industria del entretenimiento y los medios ejerce influencia desde edades tempranas. Los jóvenes se guían por lo que ven y leen, y de ahí construyen su visión del mundo. Pero un estudio del Cooperative Children’s Book Center reveló que menos del 4 % de los libros para jóvenes tiene contenido LGBTQ+ significativo, y que la representación de contenidos o personajes diversos era de solo un 11 % afroamericanos, un 1,5 % nativos americanos, un 9 % asiáticos/del Pacífico y un 7 % latinos.
No solo ocurre que determinados grupos no se ven reflejados en los contenidos disponibles, sino que tampoco ven una vía para acceder a una carrera profesional en la creación de dichos contenidos. Las oportunidades profesionales no se distribuyen de manera equitativa; por ejemplo, en el acceso a las prácticas formativas en televisión y cine.
Para abordar estos problemas, muchas marcas y anunciantes buscan una mayor diversidad en sus plantillas y encomiendan a sus agencias que la garanticen, con políticas claras que respalden ese objetivo. Estas iniciativas crean un círculo virtuoso en el que los contenidos diversos atraen a creadores diversos que, a su vez, generan contenidos más diversos. Por ejemplo, cuando Beenox y Raven Software añadieron más opciones de género a su videojuego «Call of Duty: Black Ops Cold War», informaron de un aumento de la diversidad de género entre los candidatos a puestos creativos.
En el deporte, los esfuerzos por fomentar una mayor participación de los jóvenes pueden dar lugar a una base de aficionados más diversa, así como a un grupo más diverso de atletas y comentaristas en etapas posteriores de la vida. Para abordar esta cuestión, el Gobierno australiano publicó recientemente Sport 2030, un plan integral para aumentar la participación de los jóvenes en el deporte, en particular de personas con discapacidad, personas de comunidades culturales y lingüísticamente diversas y hogares de ingresos bajos y medio-bajos.
En el cine, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos incorporó 819 nuevos miembros en 2020; el 45 % eran mujeres y el 35 % pertenecían a grupos históricamente infrarrepresentados. La preselección de los Oscar 2021 fue la más diversa de la historia, aunque el tiempo dirá si este avance se mantiene.
Mientras tanto, tras las cámaras, iniciativas de organizaciones como la Liga Urbana de Los Ángeles abordan la falta de diversidad en la producción cinematográfica y televisiva ofreciendo prácticas formativas a personas de comunidades infrarrepresentadas. De forma similar, el programa de Verizon Ad Fellows fomenta la diversidad en las agencias de publicidad y registra una tasa de colocación laboral del 94 % entre quienes participan en el programa.
En otros ámbitos, la emisora británica ITV creó «Step Up 60» para ayudar a acelerar la progresión profesional de más de 60 empleados infrarrepresentados, permitiéndoles asumir temporalmente funciones de mayor responsabilidad. El grupo publicitario global Edelman alcanzó su objetivo de que el 50 % de los puestos de liderazgo estuvieran ocupados por mujeres en 2020, y se ha comprometido a alcanzar una proporción de diversidad racial y étnica en la plantilla del 30 % en Estados Unidos para 2022, un objetivo que va camino de cumplir.
Lograr un progreso real
Para impulsar el cambio y avanzar de forma real, las organizaciones deben disponer de datos y herramientas de medición que les permitan comprender dónde se encuentran y adónde deben llegar. Estas herramientas deben abordar tanto los contenidos como a quienes los crean, y garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
Por ejemplo, Netflix ha colaborado con el USC Annenberg para analizar sus series y películas con guion. NBC Universal y el Geena Davis Institute probaron una herramienta de IA «Spellcheck for Bias» para medir la representación delante y detrás de las cámaras. Y Twitter lanzó un panel interno que ofrece a sus empleados una visión transparente de los datos demográficos de toda la organización.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad conecta a líderes para comprender cómo el cambio económico y tecnológico está remodelando el empleo, las competencias y las oportunidades.
Gracias a la información compartida y a la colaboración, el Centro permite a los socios explorar modelos económicos inclusivos que respalden a las personas y a las sociedades durante la transición.
Estas cuestiones son el eje central del recién constituido Grupo de Trabajo sobre el Poder de los Medios en materia de DE&I del Foro Económico Mundial. El grupo reúne a empresas, organismos sectoriales y organizaciones sin ánimo de lucro líderes en la defensa de la DE&I para impulsar la transparencia y la acción, y generar comunidad. Inicialmente se centrará en tres áreas clave:
Medición: crear referencias y métricas basadas en datos para formalizar la medición del progreso y el establecimiento de objetivos;
Rendición de cuentas: aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en las iniciativas y los resultados;
Comunidad y colaboración: crear comunidades de pares en toda la industria y ofrecer un espacio seguro para explorar temas delicados y nuevos en materia de DE&I y compartir las mejores prácticas.
El grupo de trabajo destacará los avances en DE&I a través de la voz de la audiencia y será impulsado por sus miembros para adoptar prácticas líderes e iniciativas intersectoriales novedosas para la producción de contenidos y creativa. Juntos, podemos garantizar que los contenidos y los narradores sean representativos de las historias que se cuentan, y adoptar medidas y realizar inversiones significativas que avancen hacia una representación equitativa en la sociedad.
