¿Cómo podemos lograr realmente la sostenibilidad en el sector de los viajes?

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  • El turismo sostenible no se limita a los viajes en avión; el sector del alojamiento también ofrece grandes oportunidades para reducir las emisiones.

  • Ya existe gran parte de la tecnología necesaria para mejorar la sostenibilidad de los alojamientos, pero la brecha entre conocimiento y acción limita el ritmo del cambio.

  • Casi tres cuartas partes del potencial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector del alojamiento están respaldadas por un argumento empresarial favorable.

Por primera vez en más de dos años, la gente está haciendo planes de viaje sin esperar que se cancelen. Pero, ahora que la pandemia por fin parece estar remitiendo y la vida empieza a volver en gran medida a la normalidad, recordamos que los otros grandes desafíos que afronta la humanidad no han desaparecido. El principal es la amenaza del cambio climático.

Cuando se habla de turismo y viajes sostenibles, la mayoría de la gente piensa enseguida en el transporte. ¿Cómo puedo compensar las emisiones de mis vuelos? ¿Debería considerar destinos a los que pueda llegar en tren? ¿Ofrecen las empresas de alquiler de coches opciones eléctricas? Todas estas son consideraciones importantes. Igual de urgente, aunque quizá menos evidente, es la cuestión de la sostenibilidad de los alojamientos turísticos.

Una estancia más sostenible

Hacer que una estancia en un hotel sea más sostenible es algo menos glamuroso que lanzar el primer vuelo propulsado por energía solaralrededor del mundo. Quizá sean menos los viajeros que acuden en masa a las redes sociales para compartir imágenes de las ventanas de doble acristalamiento con parasoles de su hotel o del cabezal de ducha de bajo caudal y el inodoro de doble descarga del baño. ¿Se daría cuenta siquiera si el jardín del hotel tuviera vegetación autóctona regada con agua de lluvia recogida del tejado?

En el sector de la aviación, el mayor obstáculo es la tecnología. Los aviones de cero emisiones aún no están listos para su uso comercial, pero, en el caso de los alojamientos turísticos, la tecnología ya existe y el mayor obstáculo es la brecha entre conocimiento y acción. Para cerrar esta brecha hará falta la acción de múltiples partes interesadas, entre ellas los gobiernos, las instituciones financieras, los proveedores de alojamiento, las agencias de viajes en línea y tradicionales, y los propios viajeros.

Según una investigación reciente de EY-Parthenon, la trayectoria de transición hacia las cero emisiones netas deberá incluir cuatro elementos:

1. Mejorar la eficiencia de los alojamientos.

2. Promover comportamientos más sostenibles entre los huéspedes.

3. Impulsar la transición al uso de energías renovables.

4. Compensar las emisiones de GEI restantes.

La mayor parte del potencial de reducción de emisiones está vinculada a la implementación de solo tres medidas: sistemas eficientes desde el punto de vista energético de calefacción, ventilación y aire acondicionado; electrodomésticos de bajo consumo; e instalación de ventanas de doble acristalamiento.

La buena noticia es que muchas de estas medidas respetuosas con el clima pueden amortizarse en un plazo de 15 años. De hecho, el 74 % de las inversiones en sostenibilidad en el sector del alojamiento presenta un argumento empresarial favorable. Con el aumento de los precios de la energía y avances tecnológicos que aún no podemos prever, este plazo podría reducirse todavía más.

Potencial de reducción de emisiones restante frente a la inversión necesaria para los alojamientos turísticos.Image: EY-Parthenon, Booking.com

Un desafío formidable

La mala noticia es que esto supondrá importantes costes iniciales. La inversión necesaria para que los alojamientos turísticos alcancen las cero emisiones netas se ha estimado en 768.000 millones de euros, una cifra aproximadamente equivalente a los ingresos anuales del sector.

No podría haber peor momento para pedir a los hoteleros que realicen grandes inversiones nuevas, ya que muchos han pasado los dos últimos años luchando desesperadamente por mantenerse a flote, muy golpeados por la pandemia. Pese a los convincentes argumentos económicos y ambientales a favor de las mejoras relacionadas con la sostenibilidad, es posible que los bancos locales duden a veces en ofrecer financiación a largo plazo, dado que el plazo de amortización de las inversiones propuestas puede llegar a 10-15 años. Aquí es donde deben intervenir otras partes.

Los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil deben concienciar sobre lo que pueden lograr los proveedores de alojamiento en materia de sostenibilidad y facilitar el acceso a la financiación. Por ejemplo, los gobiernos pueden colaborar con las instituciones financieras para estructurar paquetes atractivos para todas las partes, ofrecer garantías públicas para préstamos o incentivar de otras formas las inversiones necesarias.

El 74 % de las inversiones en sostenibilidad en el sector del alojamiento presenta un argumento empresarial favorable.

Peter Lochbihler, director global de Asuntos Públicos, Booking.com

Los clientes pueden desempeñar un papel

Los proveedores de alojamiento también tienen más probabilidades de actuar en materia de sostenibilidad si esperan que los clientes se lo reconozcan. Aquí es donde entran en juego los viajeros. Si cada uno de nosotros procura conscientemente alojarse en establecimientos más sostenibles, puede animar al sector a tomar más medidas.

El recién publicado Informe sobre viajes sostenibles ofrece motivos para el optimismo: el 38 % de los encuestados dijo que busca activamente información sobre las iniciativas de sostenibilidad de los alojamientos donde considera hospedarse, mientras que otro 56 % afirmó que no busca esa información, pero la tendrá en cuenta si se la presentan.

A medida que cobra impulso el imperativo de la sostenibilidad, han surgido numerosos sistemas de certificación: Green Seal, Nordic Swan Ecolabel, Green Hospitality Ecolabel, Ibex Fairstay, Fair Trade Tourism, LEED, Edge, etc. Para los hoteles, obtener una de estas certificaciones puede ser un proceso largo, engorroso y a menudo costoso. Para los establecimientos pequeños e independientes, incluso si ya cumplen los requisitos o están dispuestos a realizar mejoras que satisfagan los estándares de certificación, esto podría suponer una barrera de entrada.

En Booking.com intentamos eliminar este obstáculo con nuestro nuevo distintivo Travel Sustainable. Los establecimientos que ya cuentan con certificaciones y etiquetas de terceros reúnen los requisitos automáticamente; los demás pueden autocertificarse mediante un cuestionario. Por supuesto, después verificamos las respuestas a través de nuestro proceso habitual de evaluación de clientes. Ofrecemos una forma sencilla y económica, especialmente adecuada para hoteles pequeños e independientes, de dar a conocer sus iniciativas de sostenibilidad y recibir el reconocimiento de los viajeros. Esta iniciativa no cerrará por sí sola la brecha entre conocimiento y acción, pero ayudará.

Vemos la posibilidad de crear un círculo virtuoso en el que más viajeros conozcan el turismo sostenible y las cuestiones de sostenibilidad en los alojamientos, más proveedores se sientan incentivados a actuar y resulte más fácil acceder a financiación. En palabras del gran explorador polar Robert Swan: «La mayor amenaza para nuestro planeta es creer que alguien más lo salvará». Al fin y al cabo, nadie puede lograrlo en solitario, pero juntos podemos y lo lograremos.

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