Para 2030 podríamos desechar más de 2.000 millones de toneladas de alimentos

Pre-consumer food waste is stockpiled before being feed to black soldier fly larvae at the Enterra Feed Corporation in Langley, British Columbia, Canada, March 14, 2018. Picture taken March 14, 2018. REUTERS/Ben Nelms - RC197FAF9DC0
By 2030 the food we throw away could be worth $1.5 trillion.Image: REUTERS/Ben Nelms
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El desperdicio de alimentos podría aumentar casi un tercio para 2030, cuando más de 2.000 millones de toneladas acabarán en la basura, según declararon los investigadores el martes, quienes advierten de una crisis «pasmosa» impulsada por el crecimiento de la población mundial y por los cambios de hábitos en los países en desarrollo.

Las Naciones Unidas se han fijado el objetivo de reducir a la mitad las pérdidas y el desperdicio de alimentos para 2030. Sin embargo, el estudio del Boston Consulting Group (BCG) reveló que, si las tendencias actuales continuaban, la cifra ascendería a 2.100 millones de toneladas al año, una cantidad valorada en 1,5 billones de dólares.

Image: BCG

«Estamos viendo una crisis real a nivel mundial», afirmó a la Thomson Reuters Foundation Esben Hegnsholt, uno de los autores del estudio.

«Las cantidades de desperdicio y sus implicaciones sociales, económicas y medioambientales son graves si no cambiamos la trayectoria. Cuando luchamos contra las pérdidas y el desperdicio de alimentos, también luchamos contra el hambre, la pobreza y el calentamiento global.»

Alrededor de un tercio de los alimentos del mundo se pierde o se tira cada año. Actualmente, desperdiciamos 1.600 millones de toneladas de alimentos al año, con un valor de unos 1,2 billones de dólares.

Gran parte del aumento previsto se debió al crecimiento de la población mundial, ya que más personas generan más desperdicio, según declaró Hegnsholt, socio y director gerente de la consultora de gestión.

El desperdicio doméstico aumentará en los países en desarrollo a medida que los consumidores dispongan de más renta disponible, afirmó el informe, que identificó cinco cambios clave que, según indicó, podrían ahorrar casi 700.000 millones de dólares en alimentos perdidos.

Image: Statista

Entre ellos figuran una mayor concienciación de los consumidores, normativas más estrictas y una mejor eficiencia y colaboración en la cadena de suministro a lo largo de la cadena de producción de alimentos.

Liz Goodwin, directora del programa de pérdidas y desperdicio de alimentos del World Resources Institute, afirmó que el informe planteaba cuestiones serias, pero simplificaba en exceso algunas de las soluciones.

«Está relacionado con la forma en que han cambiado nuestras vidas y con el hecho de que los alimentos son ahora mucho más baratos», afirmó, y citó también la creciente demanda de comodidad y la falta de habilidades culinarias entre las generaciones más jóvenes.

Goodwin afirmó que creía que las medidas para reducir el desperdicio estaban surtiendo efecto y que el mundo, al menos, estaría en camino de cumplir el objetivo de reducción del 50 por ciento para 2030.

Consumidores, empresas y reguladores tendrían que desempeñar un papel en la impulsión del cambio, afirmó.

«Necesitamos un cambio de actitud ante el desperdicio de alimentos; creo que tenemos que llegar al punto en que sea simplemente inaceptable tirar comida a la basura», afirmó.

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