Un club de fútbol inglés está probando una equipación fabricada con residuos reciclados de granos de café.
Forest Green Rovers pertenece al empresario de la ‘energía verde’ Dale Vince, quien ha situado la sostenibilidad en el centro de la filosofía del club.
El club funciona íntegramente con energías renovables, toda la comida de los días de partido es vegana, y el césped del terreno de juego es ecológico y se mantiene con cortadoras eléctricas y agua reciclada.
La FIFA lo ha reconocido como “el club de fútbol más ecológico del mundo”.
Ya destacado de forma singular en materia de sostenibilidad en el deporte, el innovador club de fútbol inglés Forest Green Rovers está probando una equipación fabricada con residuos de granos de café.
Rovers, propiedad del empresario de la ‘energía verde’ Dale Vince, probó el prototipo en su partido de la League Two contra el Colchester United.
El club, situado en la frondosa Gloucestershire, lleva dos años usando una camiseta de bambú, pero los expertos del socio de equipaciones PlayerLayer creen haber encontrado una alternativa mejor.
“Hemos estado trabajando con PlayerLayer en busca de materiales más sostenibles para las camisetas después de que me enterara de que el estándar de las equipaciones deportivas modernas se había convertido en un 100 % de plástico, lo cual no tenía mucho sentido para mí desde el punto de vista medioambiental ni del rendimiento”, declaró Vince a Reuters el miércoles.
“Empezamos con el bambú y, desde entonces, hemos estado buscando versiones más sostenibles, y hace unos meses nos propusieron el café.”
La FIFA ha reconocido a los Rovers como el “club de fútbol más ecológico del mundo”, y Vince, defensor de la iniciativa de las Naciones Unidas Deporte por la Acción Climática, espera que más clubes avancen hacia una mayor sostenibilidad.
Desde que asumió la presidencia en 2011, Vince ha situado la sostenibilidad en el centro de la filosofía del club. Toda la comida de los días de partido es vegana, el césped de su estadio Innocent New Lawn es ecológico, se poda con cortadoras eléctricas y se riega con agua reciclada, y el club funciona al 100 % con energías renovables.
Además, hay en preparación un autobús eléctrico para el equipo, mientras que el “proyecto monstruo” de Vince es un estadio totalmente de madera y respetuoso con el medio ambiente.
Vince afirma que jugar con camisetas compuestas por tres tazas de residuos de granos de café y cinco botellas de plástico podría dar a los jugadores de Forest Green una ventaja competitiva, ya que las pruebas de laboratorio han demostrado que son más ligeras y transpirables.
También afirma que servirá para concienciar sobre los residuos de la industria textil.
“Estas camisetas son más sostenibles porque, mientras que el bambú es renovable y se puede cultivar más, el café es un producto residual y las camisetas serán totalmente reciclables”, afirmó Vince.
“Tenemos que mejorar la ética de la fabricación de prendas y la sostenibilidad de los materiales, y tenemos que consumir menos, así que solo cambiamos una de nuestras tres equipaciones cada año.”
Aunque el sector del fútbol no se caracteriza por centrarse en la sostenibilidad, las cosas están cambiando, y tanto el Arsenal como el Southampton han recibido elogios por sus esfuerzos para combatir el cambio climático.
Algunos jugadores, como el exdefensor del Manchester United Chris Smalling, que ha invertido en alternativas éticas al cuero, y el defensor del Arsenal Hector Bellerin, que participa en un proyecto de plantación de árboles, también han difundido el mensaje ecologista.
“Creo que en el fútbol estamos viendo grandes ejemplos de jugadores que dan un paso al frente y utilizan su plataforma”, afirmó Vince. “Los jugadores tienen una gran capacidad para influir en las personas.
“El deporte tiene una enorme oportunidad y una mayor responsabilidad, porque la gente admira a los iconos deportivos y sigue su ejemplo.”