¿Puede la acción colectiva curar los males que aquejan a nuestros sistemas alimentarios?

A Zimbabwean coffee farmer
A Zimbabwean coffee farmer. Smallholders often struggle to get access to finance and high-value markets for their goods.Image: REUTERS/Philimon Bulawayo
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  • La producción de alimentos tiene enormes repercusiones para la salud y el medio ambiente.

  • Se necesita acción colectiva para reunir capital, recursos y conocimientos.

  • La Alianza para la Acción Alimentaria se lanzó con ese objetivo en mente.

El sistema alimentario mundial actual no está estructurado para hacer frente a una población que crece rápidamente, a las crisis climáticas y al aumento tanto del hambre como de la obesidad. Según los escenarios de statu quo, un se estima que 637 millones de personas seguirán subalimentadas, mientras que los sistemas de salud podrían enfrentarse a una factura de 1,2 billones de dólares cada año para tratar las afecciones médicas relacionadas con la obesidad. Tampoco tendremos esperanzas de alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible de cero emisiones netas para 2050, dado que la cadena de suministro agrícola actual, desde la granja hasta el tenedor, representa alrededor del 27 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Como directivos de las principales instituciones multilaterales y comerciales de financiación agrícola, estamos convencidos de que la fragmentación dentro de los sistemas alimentarios actuales representa el obstáculo más importante para alimentar a una población creciente de forma nutritiva y sostenible. Necesitamos con urgencia una acción colectiva a una escala sin precedentes, con alianzas innovadoras que reúnan capital, recursos y conocimientos. Esto podría desbloquear inversiones y generar un impacto que conduzca a sistemas alimentarios más sostenibles, eficientes, inclusivos, nutritivos y saludables en todo el mundo.

Estancamiento a nivel de los pequeños productores

Por ejemplo, muchos clientes del sector agroindustrial tienen dificultades para establecer una base de proveedores fiable de pequeños agricultores en economías en desarrollo. Los elevados costes iniciales para capacitar a los agricultores y garantizar el acceso a insumos, financiación y mercados añaden un riesgo de inversión significativo para nuestros clientes, y un riesgo de financiación para Rabobank. Se han puesto en marcha cientos de iniciativas con el objetivo de establecer estas condiciones previas para la inversión del sector privado. Sin embargo, a pesar de algunos éxitos individuales, estas iniciativas son demasiado pequeñas para lograr un impacto a la escala necesaria para desbloquear la financiación de inversiones en infraestructura a gran escala —desde infraestructuras físicas como carreteras y mecanización, hasta infraestructuras blandas como el seguro frente a riesgos climáticos y los sistemas de información de mercado—, junto con los sistemas de distribución y capacitación necesarios para que los agricultores puedan acceder a ellos.

Mientras tanto, las inversiones del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición solo pueden generar beneficios económicos sostenibles para las poblaciones rurales —especialmente para las más pobres y marginadas, las mujeres y los jóvenes— si existe una economía sólida basada en el mercado, respaldada por capital del sector privado centrado en proporcionar a los pequeños agricultores acceso a mercados de alto valor para sus productos y a los servicios que necesitan para aumentar los niveles de producción.

La fragmentación del sistema también se traduce en una falta de intercambio de conocimientos y de esfuerzos coordinados para abordar la sostenibilidad. Muchas cadenas de valor agrícolas y prácticas agrícolas que tienen éxito en el aumento de la producción agotan o contaminan recursos naturales como el agua, los suelos y los bosques, lo que las hace insostenibles a largo plazo. Sin embargo, tanto a nivel de la cadena de valor como a nivel nacional, los esfuerzos por evaluar, mitigar y equilibrar los efectos de la agricultura sobre el medio ambiente y la salud siguen siendo insuficientes y fragmentados.

Nuevas soluciones

La fragmentación también persiste en la cadena de valor financiera, con muy poca coordinación y colaboración entre las entidades prestamistas para aprovechar conjuntamente sus recursos y capacidades. Por ejemplo, cantidades relativamente pequeñas de capital procedente de donantes e instituciones financieras multilaterales que no requieren un rendimiento inmediato ni garantizado —conocidas como «financiación combinada»— pueden utilizarse para reducir el riesgo de los préstamos comerciales, movilizando así la inversión del sector privado. Sin embargo, tanto el número de estos instrumentos disponibles como su alcance limitado, debido al tamaño de los proyectos que pueden apoyar, hace que su impacto sea insuficiente para afrontar el reto de la transformación de los sistemas alimentarios.

Necesitamos una colaboración mucho mejor y más estructurada entre las iniciativas y los actores del sistema alimentario, para compartir las mejores prácticas y desarrollar nuevos proyectos, soluciones e instrumentos financieros en el ámbito rural, donde los mercados financieros se encuentran en su fase inicial. Lo más importante es que necesitamos agregar oportunidades, recursos y experiencia complementaria en proyectos a gran escala que puedan desbloquear inversiones y generar impacto.

Principios rectores de la Alianza para la Acción AlimentariaImage: WEF

Por eso la Alianza para la Acción Alimentaria fue lanzada recientemente por una coalición con el FIDA, Rabobank, el Foro Económico Mundial, el Centro Internacional de Agricultura Tropical, el Banco Africano de Desarrollo, la Alianza para una Revolución Verde en África y una lista creciente de socios de los sectores privado y público. Esta coalición de iniciativas y organizaciones trabaja para abordar la fragmentación en los sistemas alimentarios de las economías en desarrollo, acelerando y ampliando el impacto de las iniciativas existentes de cadenas de valor alimentarias.

La Alianza ofrece a los socios un marco para la acción colectiva que fortalece de manera significativa el impacto de las cadenas de valor agrícolas para producir alimentos de forma eficiente y sostenible, accesibles para todos, en apoyo de una transición hacia dietas más saludables y mejores resultados ambientales. Se basa en modelos de asociación como la Nueva Visión para la Agricultura en 25 países y en otras muchas iniciativas, orientadas a integrar las cadenas de valor mediante asociaciones innovadoras y aprendizaje mutuo. Por ejemplo, el lanzamiento de Grow Asia, una asociación regional en la ASEAN, ha llegado a más de 1 millón de agricultores. Tres asociaciones a nivel estatal en la India impulsaron una plataforma nacional, respaldada por el gobierno federal, para establecer un enfoque más holístico de la integración y el desarrollo de las cadenas de valor.

La Alianza para la Acción Alimentaria no sustituye ni apoya directamente a las iniciativas o plataformas individuales del sector agroindustrial. Conecta proyectos, iniciativas y organizaciones necesarios para lograr un cambio a escala. Facilita la implementación de ideas transformadoras que, por sí solas, tendrían dificultades para materializar su posible impacto. Proporciona acceso a herramientas, investigaciones, lecciones aprendidas y soluciones. En conjunto, creemos que la acción colectiva coordinada tiene el potencial de mejorar los medios de vida económicos de cientos de millones de pequeños agricultores, avanzar en los ODS y crear sistemas alimentarios sostenibles y nutritivos para las generaciones futuras.

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