La nueva aplicación Messenger Kids de Facebook podría beneficiar el desarrollo de los niños

Elementary school children share an electronic tablet on the first day of class in the new school year in Nice, September 3, 2013. REUTERS/Eric Gaillard (FRANCE - Tags: EDUCATION) - PM1E99310XV01
Facebook is trialing a messaging app for children in the U.S., helping them prepare for life online.Image: REUTERS/Eric Gaillard
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Facebook está probando una nueva aplicación Messenger Kids en Estados Unidos.

La aplicación independiente está dirigida a menores de 13 años, que actualmente no pueden tener una cuenta normal de Facebook. Los padres son responsables de crear la cuenta y aprobar los contactos que sus hijos añadan. Luego, los niños pueden usar la aplicación para hacer videollamadas, tanto individuales como grupales, y enviar fotos, vídeos y mensajes de texto. Por ahora, solo está disponible en Estados Unidos para dispositivos Apple, Facebook espera extenderla a un público más amplio en los próximos meses.

Durante la semana transcurrida desde el lanzamiento de la aplicación, los titulares se han centrado en sus posibles inconvenientes, en medio de la preocupación por la privacidad de los datos, la adicción a la tecnología y el bienestar de los niños.

Pero sostengo que esta historia tiene otra faceta: enseñar a los niños a mensajear desde pequeños es fundamental para prepararlos para el mundo hiperconectado en el que tendrán que desenvolverse en el futuro.

Image: Conversation

Ya está ocurriendo

Por ahora, en Australia hay relativamente pocos estudios sobre el uso de las tecnologías digitales por parte de los niños pequeños. Sin embargo, los estudios realizados en el Reino Unido y los estudios australianos emergentes indican que los niños se conectan a internet a edades cada vez más tempranas y realizan una gama mucho más amplia de actividades.

Los menores de 13 años ya usan las redes sociales, y las funciones de mensajería se integran cada vez más en la «ecología comunicativa» de las familias.

En un reciente viaje de trabajo al extranjero, compartí fotos y mensajes con mi hija de nueve años a través de la cuenta de Facebook Messenger de su padre. Como la mayoría de los niños de su edad en Australia, ella tiene acceso diario a un teléfono móvil o una tableta.

Y, como en el hogar australiano medio con hijos menores de 15 años, en nuestra casa tenemos siete dispositivos con conexión a internet. Pero no tenemos teléfono fijo, así que las aplicaciones web, incluidas las de mensajería social, ocupan un lugar cada vez más central en la comunicación familiar.

La mensajería también está integrada en los videojuegos multijugador que usan los niños mayores, como Minecraft y Clash of Clans.

Conectar con otras personas mediante juegos y aplicaciones presenta tanto retos como beneficios para los niños, pero estas funciones no van a desaparecer. Aprender juntos a desenvolverse en las redes sociales es ahora una parte fundamental de la infancia y la crianza.

La mensajería puede ser buena para los niños

La aplicación de Facebook es una innovación interesante en el ámbito de las redes sociales precisamente porque promueve que los niños aprendan sobre las redes sociales y las usen junto con otras personas. Se centra en desarrollar habilidades en línea al facilitar la comunicación con familiares y amigos conocidos, ya que los niños solo pueden conectarse con contactos aprobados por sus padres.

Como ha escrito la destacada comentarista sobre infancia y tecnología Anne Collier, lo más significativo de la aplicación es que, aunque incorpora numerosos controles parentales, no es en sí misma una herramienta de control parental. Es, más bien, un servicio que los niños, sus familias y sus amigos tendrán que aprender a usar —y a usar bien— juntos.

Ya existen pruebas de que las redes sociales pueden beneficiar la salud mental, la creación de amistades y la resiliencia.

La aplicación evolucionará con el tiempo a medida que la usen los niños y sus padres. Lo importante es que los padres no se confíen y la consideren una solución mágica para enseñar a los niños a usar internet. Más bien, debemos verla como una herramienta más para fomentar relaciones sanas y respetuosas con nuestros hijos, y aprender mediante la tecnología.

Acoso y privacidad de los datos

Por ahora, la aplicación Facebook Messenger Kids no tiene anuncios ni compras dentro de la aplicación, y tampoco comparte datos con otras aplicaciones del mismo dispositivo. Pero, como todos los sitios web y las aplicaciones, puede fallar. En esta aplicación seguirá siendo importante aprender a pensar qué compartimos y cómo lo hacemos, igual que cuando conocemos a alguien en un parque.

El acoso puede ocurrir en cualquier lugar, y es posible —como ya hemos visto— que la aplicación extienda el acoso más allá del patio de la escuela. Sin embargo, los padres deben aprobar previamente todos los contactos de la aplicación, que cuenta con funciones para denunciar, comentarios emergentes, moderación de contenido específica y notificaciones a las cuentas de Facebook de los padres. Estas funciones deberían permitirles estar mejor al tanto de cómo usan la aplicación sus hijos. A diferencia de Snapchat y otras aplicaciones, el contenido no se puede eliminar. Esto también ayudará a los niños y a sus padres a revisar las comunicaciones y tomar las medidas necesarias si alguien se comporta de manera cruel o acosadora.

Hay más de 2.000 millones de usuarios de Facebook en todo el mundo, y es probable que nuestros hijos pronto se sumen a esa cifra. Facebook y otras grandes plataformas deberían formar parte de un esfuerzo más amplio para ayudar a los niños y a sus padres a aprender a comunicarse de forma segura y respetuosa en un mundo saturado de redes sociales.

Y todos deberíamos desarrollar habilidades de alfabetización digital crítica informándonos sobre quién está detrás de las aplicaciones y plataformas que usamos y qué ocurre con nuestra información y nuestros datos. Si el uso de la aplicación Facebook Messenger Kids ayuda a promover estas conversaciones, será algo muy positivo.

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