Este juego en línea puede «vacunarte» contra las noticias falsas

Seniors learn how to use computers in a youth center in Brussels, Belgium June 27, 2017. REUTERS/Eric Vidal
A computer game can help you fight fake news by make sure you understand how it works.Image: REUTERS/Eric Vidal
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El término «noticias falsas» está por todas partes hoy en día. Tras ganar fuerza durante las elecciones estadounidenses de 2016, se ha convertido en una expresión comodín utilizada por personas de todo el espectro político. Sin embargo, las historias «falsas», es decir, las que se han inventado por completo, existen desde los albores de la humanidad. Además, las historias no tienen que ser completamente falsas para resultar engañosas. Muchas personas utilizan términos como «propaganda», «desinformación», «información errónea» y «posverdad» como si significaran lo mismo.

En la práctica, a la mayoría de las personas les preocupa la «desinformación»: es decir, la información errónea acompañada de la intención de engañar. Hoy es más fácil que nunca inducir a error a la gente. En el mundo en línea, hacerse pasar por un productor de noticias creíble requiere algo de dinero y dedicación, pero no es difícil.

Mientras tanto, la confianza de la gente en los medios de comunicación está disminuyendo, y una mayoría de los estadounidenses afirma que las noticias falsas le han generado confusión sobre hechos básicos. A esto se suma el creciente problema de la propaganda computacional —en la que bots de Twitter u otras herramientas de redes sociales amplifican determinados hashtags o mensajes para influir en las tendencias—, y el panorama actual se vuelve muy difícil de navegar para la gente.

Las noticias falsas son un problema, pero ¿quién tiene la culpa?Image: Statista

Contraataque

Empresas y gobiernos están intentando combatir esta amenaza creciente de muchas maneras. Google y Facebook están ajustando sus algoritmos para dejar de promocionar «noticias falsas». Francia está tramitando una controvertida «ley contra las noticias falsas», que limita la actividad de los medios durante los períodos electorales. Y el Gobierno del Reino Unido ha anunciado que creará una unidad «contra las noticias falsas». Sin embargo, cada una de estas iniciativas conlleva sus propios problemas.

Desde nuestra perspectiva, como investigadores que estudiamos el fenómeno de las noticias falsas, creemos que la mejor manera de combatir sus efectos negativos es a nivel individual. Por eso, estamos experimentando con la combinación de psicología y tecnología en un nuevo campo de investigación que algunos especialistas llaman «tecnocognición».

Hasta ahora, uno de nosotros ha descubierto que es posible «inmunizar» a las personas contra la información errónea: se las alerta y se las expone a una versión atenuada del argumento engañoso «real», y luego se les explica por qué es engañoso. En otras palabras, una pequeña dosis de noticias falsas puede inmunizarte contra ellas, igual que una vacuna real te protegería de una enfermedad.

Trucos del oficio

Hay muchas razones por las que la gente produce desinformación: pueden ser económicas, políticas, personales e incluso «solo por diversión». Pero las técnicas que se utilizan para engañar a la gente son sorprendentemente similares en todos los casos.

Una de las más sencillas es la suplantación: imitar a una figura pública o a una organización con la intención de engañar al público. También pueden crear «contenido emocional», que apela deliberadamente a las emociones básicas de las personas —como el miedo o la ira— para provocar una reacción. Luego está la «polarización»: cuando quienes difunden noticias falsas avivan las tensiones políticas existentes para distanciar aún más a la gente.

También hay teorías conspirativas: teorías engañosas que suelen responsabilizar a una gran organización de algún tipo de agenda encubierta, como afirmar que la NASA fingió el alunizaje para ganar la carrera espacial. Además, las personas cuya credibilidad está siendo cuestionada suelen intentar desacreditar a sus oponentes recurriendo al «y tú más» o a ataques personales. Por último, está el troleo, que consiste en interrumpir debates y provocar reacciones en la gente, combinando todas las técnicas mencionadas anteriormente.

Buenas noticias, malas noticias

Cuando las personas utilizan estas técnicas por sí mismas, mejora mucho su capacidad para reconocerlas en otros contextos. Por eso, junto con DROG (una organización neerlandesa que trabaja contra la propagación de la desinformación), desarrollamos un juego en línea llamado Bad News (haz clic aquí para jugar), en el que los jugadores usan tácticas engañosas para construir su propio imperio de noticias falsas.

El juego es gratuito, se puede jugar en cualquier navegador y dispositivo, y se completa en unos 15 minutos. Empiezas como un usuario anónimo de Twitter que se profesionaliza al crear su propio sitio de noticias y, poco a poco, se convierte en un magnate de las noticias falsas. Durante el juego, obtienes insignias y aprendes cómo puedes utilizar las técnicas mencionadas para tus propios fines.

Pensamos que, una vez que sabes cómo funciona el truco de magia, ya no te dejarás engañar por él. Así que pusimos a prueba nuestras ideas mediante un estudio piloto en una escuela secundaria de los Países Bajos. A algunas clases se les asignó el grupo de intervención y jugaron nuestro juego. Otras fueron asignadas al grupo de control y no jugaron.

Aunque nuestro estudio solo fue un punto de partida, los resultados hasta ahora han sido positivos: los estudiantes que jugaron pensaron que los artículos de noticias falsas que leyeron después eran menos fiables. Esperamos que nuestro juego contribuya a frenar la propagación de información engañosa: así como la información errónea se replica, las vacunas también pueden propagarse. Cuanta más gente juegue, más se propagará la vacuna, hasta que algún día quizá logremos resistencia social frente a las noticias falsas.

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