Las medusas no suelen ser precisamente el plato estrella de la comida ideal de la mayoría. Estos animales con forma de sombrilla son viscosos, insípidos y pueden ser extremadamente venenosos.
Pero el auge de su población y la necesidad de reducir el consumo de carne —y de otros alimentos cuya producción requiere mucha energía— hacen que la humanidad tenga que ser creativa a la hora de preparar el almuerzo. Resulta que las medusas son una firme candidata a convertirse en un alimento básico del futuro, porque abundan en el océano. Mientras la sobrepesca reduce las poblaciones de especies marinas que tradicionalmente han estado más disponibles, las medusas se reproducen en enjambres. Y habrá aún más medusas debido al cambio climático, que está haciendo que los océanos sean más cálidos y ácidos.
¿La solución a los enjambres de medusas? Aprender a disfrutar de comerlas tal cual. O convertirlas en algo más apetecible que una gelatina salada y gomosa. Por ejemplo, en patatas fritas.
¿Encurtidos o patatas fritas?
Un equipo de investigadores daneses ideó un método para convertir estos animales en crujientes patatas fritas en tan solo unos días. Esto contrasta notablemente con los métodos tradicionales de preparación de medusas que utilizan muchas naciones asiáticas: marinar durante semanas a estas criaturas tentaculadas en sal y potasio. ¿Alguien quiere medusas encurtidas?
Con microscopios de dos fotones, el equipo danés estudió cómo cambian los filamentos que forman una medusa cuando estos animales pasan de ser gomosos y blandos a duros y crujientes. Los científicos acaban de presentar su estudio en la 62.ª Reunión Anual de la Sociedad de Biofísica, en San Francisco, California.
Mathias P. Clausen, investigador posdoctoral de la Universidad del Sur de Dinamarca, en Odense (Dinamarca), dijo en un comunicado de prensa: «Al probar las medusas, quise entender la transformación de un gel blando en este alimento crujiente que se come. Con etanol, hemos creado patatas fritas de medusa con una textura crujiente que podrían tener interés gastronómico».
En cuanto al sabor, las patatas fritas de medusa no solo son una alternativa aceptable a las de patata, sino que además son buenas para la salud. Estas criaturas son ricas en nutrientes, como vitamina B12, magnesio y hierro, y bajas en calorías.
Y cuanto antes aprendamos a incorporar estas criaturas a nuestra alimentación, mejor. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en el transcurso de nuestras vidas podríamos ver «un cambio de régimen mundial, de un océano de peces a uno de medusas». Los pescadores también están deseando librarse de ellas, porque las medusas ponen en peligro las poblaciones de peces de todo el mundo.
Quizá haya llegado el momento de adoptar esta mentalidad: «Si no puedes vencerlas, cómetelas».

