En la región MENA, el comercio electrónico ha crecido rápidamente, pero no en Palestina;
En los últimos meses, impulsadas por las restricciones de COVID-19, muchas empresas palestinas han utilizado las redes sociales para ofrecer servicios de entrega por primera vez;
Los emprendedores locales deberían aprovechar este avance con un enfoque centrado en el cliente.
Los emprendedores palestinos deberían aprovechar las circunstancias actuales derivadas de las restricciones por COVID-19 para aportar un valor único a sus comunidades. Una revolución del comercio electrónico, en particular, parece más oportuna que nunca.
Uber y Airbnb, ambas valoradas actualmente en alrededor de 78 000 millones de dólares, surgieron de la crisis financiera de 2008 a pesar de las duras restricciones económicas. Si bien muchas condiciones externas posibilitaron la creación de estas dos empresas, el hecho de que muchas personas en Estados Unidos en ese momento buscaran empleo y más formas de generar ingresos también fue un factor. ¿Quién habría pensado que dormir en casa de un desconocido y subirse al coche de un desconocido podría convertirse en algo habitual?
Los emprendedores palestinos deberían aprovechar las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19 para crear su propia revolución. En la región MENA, el comercio electrónico ha crecido rápidamente, con un valor de mercado de alrededor de 8 000 millones de dólares en 2017. Un segmento del comercio electrónico, comestibles en línea, que incluye a las empresas que entregan comestibles a los clientes, también ha crecido, en particular en el Golfo. Palestina aún no tiene una participación propia en este avance, pero esto está cambiando.
En el último mes, hemos visto numerosas empresas palestinas utilizar plataformas de redes sociales para ofrecer servicios de entrega, en su mayoría por primera vez. Es importante destacar que la gama de productos que entregan es amplia: desde comestibles hasta dispositivos electrónicos y equipamiento para gimnasios. Muchos palestinos experimentan ahora, por primera vez, la comodidad de pedir un producto en línea y recibirlo en la puerta de su casa. Se trata de un avance estimulante, y los emprendedores locales deberían aprovecharlo con un enfoque centrado en el cliente.
En los próximos meses, podríamos ver a muchas empresas buscando opciones para externalizar el proceso de pedido y entrega de productos. Las nuevas empresas emergentes podrían hacerse cargo de esta operación para un gran grupo de empresas y cobrar una tarifa por pedido. Este proceso podría implementarse en diversos segmentos de productos, desde electrónica hasta flores.
Lo más importante es que el mercado de consumo palestino está preparado para esta revolución, especialmente con la creciente penetración de los teléfonos inteligentes y el uso de internet y de las redes sociales. Ha faltado el componente principal: un gran número de pioneros del comercio electrónico tanto en la oferta como en la demanda. Pero ahora este proceso se produce a diario y seguirá desarrollándose si los consumidores, los proveedores y los facilitadores lo impulsan, y deberían hacerlo.
El trabajo fundamental necesario para iniciar una revolución del comercio electrónico en Palestina ya ha comenzado y, en medio de las condiciones actuales, los emprendedores palestinos pueden aprovechar esta oportunidad.
Artículo publicado originalmente en la revista This Week in Palestine.


