La COVID-19 ha puesto de manifiesto las deficiencias de la industria de la aviación: transportar a millones de personas de distintas nacionalidades por todo el mundo plantea graves problemas de salud pública.
Desde examinar y hacer pruebas a los pasajeros antes del vuelo hasta implementar sistemas de reconocimiento facial para identificar a quienes corren riesgo, estas son algunas medidas esenciales.
Estamos presenciando quizá la mayor crisis del siglo XXI. La Organización Mundial de la Salud declaró la COVID-19 pandemia, y esta ha afectado todos los aspectos de la vida en todo el mundo. Los aeropuertos, que trasladan a millones de pasajeros cada día, se convirtieron sin saberlo en la puerta de entrada de este contagio.
No existe un mecanismo claro para supervisar los desplazamientos de los pasajeros, examinarlos y hacerles pruebas para detectar infecciones, y ayudar a las autoridades a vigilar los casos en cuarentena y restringir su movilidad geográfica. Con la ayuda de planes de este tipo, quizá se podría haber atajado la COVID-19 de raíz. Pero aún no es tarde. Los aeropuertos todavía pueden desempeñar un papel clave para contener la propagación de la pandemia actual.
Movilidad: una aplicación de gestión de identidad compatible con OneID
En los próximos días, los aeropuertos deben rediseñar los procedimientos de los viajes aéreos para ayudar a frenar la propagación del coronavirus. El examen y las pruebas de los pasajeros deben formar parte del proceso de atención, ser obligatorios como un documento de viaje y realizarse mucho antes de la salida o la llegada. Estos datos de salud, recopilados de una red de centros sanitarios, pueden rastrearse y utilizarse para tomar medidas. Esto puede lograrse con una aplicación móvil de gestión de identidad que integre identificación y expedientes médicos y se base en niveles de garantía (marco de garantía de autenticación ISO/IEC 29115).
OneID es una iniciativa de ACI y IATA que permite un proceso fluido y centrado en el pasajero, en el que cada persona puede acreditar su identidad en línea o en persona con el nivel requerido en cada etapa del proceso, al tiempo que se protege la privacidad de sus datos personales. OneID, modificada o complementada con expedientes médicos y sistemas de seguimiento para los pasajeros que deban ponerse en cuarentena por cuenta propia, puede ayudar a los países a contener la pandemia.
Los aeropuertos pueden implementar rápidamente puertas electrónicas (eGates) y adaptar las existentes para examinar, rastrear y supervisar los desplazamientos de los pasajeros a partir de sus expedientes médicos actualizados. Por ejemplo, se exigirá a cada pasajero que genere un identificador único y se someta a un examen médico (en este caso, una prueba de detección de la COVID-19) en el aeropuerto o en uno de los hospitales de la red antes de viajar; un proceso similar al sellado de visados, obligatorio en la mayoría de los países. Quienes obtengan un resultado negativo podrán viajar, mientras que los demás necesitarán un examen médico más exhaustivo. El pasajero interceptado y retenido a la llegada o a la salida (en una segunda ronda de pruebas) será trasladado a una zona de cuarentena o médica para tomar otras medidas y contener la transmisión en su origen. OneID también puede facilitar la colaboración necesaria entre los países y su personal médico para llevar a cabo este proceso.
Gestionar y supervisar los casos en cuarentena
Ya ha habido casos de personas que intentan eludir la cuarentena mientras las autoridades tratan de retenerlas, y es probable que siga ocurriendo. Con OneID, los aeropuertos pueden habilitar puertas electrónicas (eGates) para denegar la entrada o la salida mediante validaciones de reconocimiento facial o alertas RFID. Si, al llegar al aeropuerto, los pasajeros son examinados y se detecta que tienen fiebre, una alerta basada en RFID o reconocimiento facial les impedirá pasar por la puerta de salida. Esto ayudará a las autoridades a garantizar que los casos retenidos permanezcan en cuarentena y evitar que se les escape alguno. Estos controles sin contacto pueden implementarse de inmediato y a un coste mínimo.
Además, la aplicación de gestión de identidad puede habilitar servicios de localización para delimitar geográficamente la zona de los pasajeros después del viaje, tanto si están en cuarentena por cuenta propia como bajo supervisión. También podría convertirse en un canal para comunicarse con las personas afectadas y prestarles servicios esenciales y asistencia médica.
Medidas adicionales para convertir los aeropuertos en zonas seguras
El mayor desafío para los aeropuertos es lograr que los pasajeros se sientan cómodos pese al temor a la propagación de la COVID-19. El acceso a la información, el respeto de la distancia social, los controles del personal y el mantenimiento de las medidas de seguridad pueden aliviar esos temores y hacer que los viajeros se sientan más cómodos.
Los aeropuertos como centros de información
Además de garantizar que las personas infectadas no viajen, los aeropuertos pueden convertirse en centros de información que ayuden a concienciar sobre la COVID-19. Esto puede hacerse mediante pantallas publicitarias, quioscos interactivos sin contacto o la aplicación móvil de gestión de identidad.
Distanciamiento físico y transacciones sin contacto
Para garantizar el distanciamiento físico, es necesario establecer un límite de pasajeros que los aeropuertos puedan acoger en un solo día. Los datos de OneID pueden ayudar a determinar cuándo se alcanza la capacidad máxima. Además, integrar espacios comerciales más amplios y dispersos, transacciones sin contacto mediante gestos o dispositivos móviles y sistemas de navegación en interiores para dirigir el desplazamiento de los pasajeros también puede contribuir a mantener la distancia requerida.
Medidas de salud e higiene para el personal
Las instalaciones aeroportuarias y el personal también deben cumplir protocolos estrictos de salud y seguridad en todos los niveles; incluso el equipaje debe desinfectarse. Los aeropuertos deberían funcionar como empresas farmacéuticas especializadas, donde el margen de error en la calidad del aire y de las superficies sea prácticamente nulo. Tanto las instalaciones como los empleados deben seguir y aplicar protocolos estrictos, como los médicos y el personal de los hospitales que actualmente atienden a personas infectadas por la COVID-19.
Todas estas medidas exigen revisar los procesos actuales y buscar maneras de ayudar a los aeropuertos, las partes interesadas y los pasajeros a implementar estos cambios. La cooperación para seguir las normas revisadas y cumplir el nuevo proceso contribuirá en gran medida a contener la pandemia en curso. Al fin y al cabo, estamos todos juntos en esto.
¿Quieres saber más sobre cómo implementar OneID puede ayudar a contener la COVID-19 en los aeropuertos? Hablemos anu.pillai1@wipro.com


