Este coche biodegradable está hecho de remolacha azucarera

A pile of harvested sugar beets is pictured near Cossonay, Western Switzerland November 11, 2013.The Zuckerfabrik 'Aarberg' and 'Frauenfeld' refineries are the only refineries in Switzerland and produces 230,000 tons of sugar and other derivatives such as treacle and pulp a year. Some 6,500 farmers produce sugar beets on an area of approximately 47,000 acres throughout Switzerland. REUTERS/Denis Balibouse (SWITZERLAND - Tags: AGRICULTURE BUSINESS COMMODITIES)
Meet the new beet-le ... a car made out of from carbon-efficient natural fibresImage: REUTERS/Denis Balibouse
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La conducción respetuosa con el medio ambiente suele asociarse a los vehículos eléctricos o híbridos, o a una mayor eficiencia en el consumo de combustible.

Ahora, un grupo de estudiantes cuestiona la idea de que lo único que importa no son las credenciales del coche en cuanto al consumo de combustible, sino también su propia composición.

La búsqueda de una mayor eficiencia en el consumo de combustible ha llevado a los fabricantes de automóviles a construir coches de aluminio y fibra de carbono, como alternativa más ligera al acero. Pero estos materiales requieren unas cinco veces más energía para fabricarse. Eso significa que la energía que se ahorra durante la conducción se consume en realidad durante la fase de producción.

Este dilema ha llevado a crear Lina, el primer coche construido con fibras naturales: lino y remolacha azucarera, para ser precisos.

La presentación de LinaImage: TU/ecomotive

El poder de los estudiantes

Lina es la creación de un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica de Eindhoven de los Países Bajos.

El chasis, la carrocería y el interior del coche están hechos de una resina derivada del lino —una planta que puede cultivarse en cualquier clima templado— y combinada con un bioplástico elaborado íntegramente a partir de remolacha azucarera.

El material resultante tiene una relación entre resistencia y peso similar a la de la fibra de vidrio. Solo las ruedas y los sistemas de suspensión aún no están hechos de materiales de origen biológico.

Este material especial hace que el coche pese apenas 310 kg, lo que aumenta considerablemente la eficiencia del motor eléctrico. Gracias a sus baterías modulares, Lina puede alcanzar una velocidad máxima de 80 km por hora.

Lina es la creación de un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica de EindhovenImage: TU/ecomotive

La Autoridad de Vehículos de los Países Bajos ha certificado que el coche es apto para circular, pero todavía hay que someterlo a pruebas de choque para determinar hasta qué punto la resina resiste la presión.

Otros fabricantes también experimentan con distintos materiales para fabricar coches. En Japón, los científicos estudian la pulpa de madera, mientras que Ford ha anunciado un proyecto para incorporar bambú a sus coches.

Despídete de los motores metálicos y da la bienvenida a los descapotables de alta tecnología del futuro: más rápidos, limpios, ligeros y elegantes.

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