La trayectoria de la aviación hacia un futuro de cero emisiones netas

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  • La aviación conecta a las personas y es fundamental para la economía mundial, pero es responsable de alrededor del 3 % de las emisiones mundiales de dióxido de carbono.

  • Para que el sector alcance las emisiones netas cero en 2050, es necesaria la cooperación de múltiples partes interesadas.

  • Un nuevo informe revela las opiniones de más de 100 líderes empresariales del sector de la aviación a nivel mundial sobre cómo descarbonizar el sector.

Las advertencias son claras. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que los efectos del calentamiento global son generalizados y se intensifican. Cuando los líderes mundiales se reúnan en la 26.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) dentro de unas semanas, tendrán en sus oídos los llamamientos a la acción.

Por supuesto, no solo los líderes mundiales y los gobiernos deben responder; la responsabilidad recae en todos nosotros. Pero a veces, especialmente en sectores de difícil reducción de emisiones, como la aviación, puede parecer difícil saber cómo convertir la buena voluntad en acción efectiva.

Por eso Shell y Deloitte han trabajado juntos en una serie de informes que analizan estos sectores. Tras examinar el transporte marítimo y el transporte de mercancías por carretera, nuestro tercer y más reciente informe aborda la aviación. Descarbonizar la aviación: listos para despegar se basa en los conocimientos de más de 100 líderes del sector de la aviación procedentes de 68 organizaciones.

Estos líderes reconocieron los desafíos, en particular en lo relativo al desarrollo de tecnologías futuras: los aviones eléctricos parecen requerir enormes baterías; las aeronaves propulsadas por hidrógeno podrían necesitar depósitos de combustible cuatro veces más grandes que los de los aviones modernos.

Y lo más importante: los expertos consultados afirmaron que los objetivos actuales de todo el sector deben ser más ambiciosos. Aunque la aviación representa hoy el 3 % de las emisiones mundiales, esa proporción podría aumentar hasta el 22 % en 2050, a medida que más personas viajen en avión y otros sectores se descarbonicen con mayor rapidez. Si otros sectores producen cada vez menos gases de efecto invernadero mientras la aviación no hace nada, su proporción de las emisiones mundiales totales aumentará.

El informe concluyó que la aviación debería fijarse objetivos de emisiones netas cero para 2050, con medidas intermedias ambiciosas para 2030. Presentó 15 soluciones para ayudar a la aviación a reducir sus emisiones netas entre el presente y 2030, con el objetivo de alcanzar las emisiones netas cero en 2050.

Image: Shell.

Ampliar el uso de combustibles alternativos

Quizás la solución propuesta más significativa sea ampliar considerablemente el uso del combustible sostenible para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés). El SAF se fabrica a partir de material vegetal o animal, incluidos, por ejemplo, aceites residuales. En el futuro también podría ser posible producir SAF sintético a escala industrial utilizando hidrógeno obtenido de fuentes de bajas emisiones y dióxido de carbono captado de otros procesos industriales o del aire.

En su forma pura, el SAF tiene el potencial de reducir las emisiones del ciclo de vida de la aviación hasta en un 80 %. Puede mezclarse con el queroseno convencional y utilizarse en los aviones existentes, sin que estos necesiten cambios de diseño importantes. Sin embargo, según la tecnología utilizada, el SAF puede llegar a ser hasta ocho veces más caro que el queroseno convencional. Actualmente representa menos del 0,1 % de los alrededor de 300 millones de toneladas de combustible que utilizan cada año las aerolíneas comerciales.

Cerrar esta brecha de costes y garantizar un mayor uso del SAF requerirá, como gran parte de las medidas necesarias frente al cambio climático, un esfuerzo conjunto: dentro del sector de la aviación, con otros sectores y con incentivos regulatorios. Cuando Shell publicó Listos para despegar, anunció su ambición de producir 2 millones de toneladas de SAF al año para 2025. Esto convertiría a Shell en un productor mundial líder de SAF. Se alinea con la estrategia de Shell de acelerar los avances para convertirse en proveedora de productos y servicios energéticos con emisiones netas cero.

Incentivos para reducir las emisiones

Mientras Shell y el sector de la aviación avanzan hacia las emisiones netas cero, un grupo especialmente influyente puede ayudarnos: el poder de los clientes probablemente desempeñe un papel importante en la descarbonización de la aviación.

El informe destacó que las empresas (corporaciones cuyos empleados viajan por motivos laborales y compañías que transportan mercancías) están cada vez más dispuestas a pagar una prima verde por vuelos que reduzcan las emisiones netas mediante el uso de SAF y compensaciones de alta calidad. Esto se debe a que cada vez más empresas se comprometen a reducir sus emisiones. Se suman en números cada vez mayores a la iniciativa Objetivos Basados en la Ciencia (SBTi, por sus siglas en inglés), que les exige fijar objetivos alineados con el Acuerdo de París.

Según la ONU, las empresas con ambiciones de emisiones netas cero representan unos ingresos anuales totales de 11,4 billones de dólares, más de la mitad del PIB de Estados Unidos. Las aerolíneas pueden responder a esta demanda creciente con vuelos que ayuden a sus clientes a cumplir sus ambiciones de emisiones netas cero, ya sea mediante el SAF, compensaciones de carbono de alta calidad o una combinación de ambos. Ya hay señales alentadoras. Cuando recientemente se introdujo un vuelo de carga con neutralidad de carbono entre China y Alemania, despertó rápidamente un interés notable.

La demanda de los viajes de negocios podría constituir una masa crítica de apoyo a la descarbonización. Alrededor de 200 grandes corporaciones, por ejemplo, representan una cuota del 16 % del transporte aéreo mundial. Se trata de un grupo de clientes relativamente concentrado, muchos de ellos interesados en reducir sus emisiones. La aviación y sus clientes pueden ayudarse mutuamente a alcanzar las emisiones netas cero. Para tener éxito, también necesitarán el respaldo de la regulación. Idealmente, esto implicará mandatos de mezcla que establezcan cantidades mínimas de SAF que deban combinarse con el queroseno tradicional.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para ayudar a la aviación a alcanzar los objetivos de emisiones netas cero?

El informe también reveló entusiasmo por esquemas como el Estándar de Combustibles de Bajo Carbono de California, en el que los combustibles de baja intensidad de carbono obtienen créditos que pueden venderse, lo que crea un incentivo para utilizar y desarrollar productos como el SAF.

Nadie debería fingir que descarbonizar la aviación siempre será fácil, pero nadie debería rendirse nunca. Me parece maravilloso ver el espíritu pionero y decidido del sector al enfrentarse incluso a los problemas más difíciles, por ejemplo, los recursos y esfuerzos destinados a desarrollar aviones eléctricos de batería e hidrógeno que algún día podrían hacer realidad el vuelo de cero emisiones.

A pesar de todos los desafíos, la aviación debe conservar su optimismo. Debe recordar los beneficios que aporta el sector. En 2019, la aviación respaldó 3,5 billones de dólares (4,1 %) del PIB mundial. Durante la pandemia de COVID-19, las aeronaves ayudaron a transportar equipos de protección personal y vacunas esenciales. El informe reveló que la descarbonización era una de las tres principales prioridades para el 90 % de los expertos consultados. La aviación tiene buena voluntad y buenas soluciones. Puede responder a los llamamientos a la acción.

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